El caso de Maricarmen, de 87 años, al ser desahuciada de su vivienda y otros, también especialmente hirientes, como la vecina de l’Hospitalet de Llobregat, Olga, que se suicidó después de que el fondo de inversión no le renovara el alquiler social, fruto de una dación en pago de su vivienda hipotecada, han escalado la […]