Ben-Gvir no es una excepción, es una cara del Estado sionista donde la tortura es la regla
Abominable. Inaceptable. Despreciable. Deplorable. Inadmisible. Bárbaro. Degradante. Intolerable. Estos fueron algunos de los adjetivos indignados pronunciados por gobiernos de todo el mundo en la condena global al exhibicionismo macabro realizado por el ministro sionista Ben-Gvir contra los activistas internacionales de la Flotilla Global Sumud, que ocupó los titulares el pasado 20 de mayo. Pero, a […]



















