Peter Taaffe, líder del Partido Socialista, manifestó recientemente lo que piensa de Jeremy Corbyn y si el Partido Laborista puede llegar a convertirse o no en un partido de los trabajadores, contra la austeridad, y un partido socialista.

Por: Martin Ralph

Lo primero que hay que señalar es que la política del PS en relación al Partido Laborista fluctúa en función de sus propias necesidades tácticas. Tras su expulsión del PL, la caracterización que desarrollaron fue que el Laborista era un «partido burgués».

«Los canales por los que la base obrera del Partido Laborista podía mantener el liderazgo han sido cortados, y el partido ha hecho la transición a un partido abiertamente burgués.» (Socialism Today, 2000.) Sin embargo, ahora Taaffe cree que podría convertirse en un partido socialista.

El Partido Laborista sigue siendo un partido obrero burgués (como se caracteriza en Lenin) donde los sindicatos pueden afiliarse y están representados en el Partido Laborista y en sus conferencias.

En el mismo artículo, Taaffe se refiere a que la conferencia Unite de este año aprobó una moción que pide la reelección obligatoria de los parlamentarios.

Sin embargo, después de la conferencia fue publicado en la revista Unite, un artículo donde Len McCluskey (Secretario General) habla de la reunificación del Partido Laborista diciendo: «Debe haber una reconciliación con el PLP. Debemos restablecer el respeto mutuo y la unidad».

Del mismo modo, John McDonnell en una entrevista de radio de la BBC, en julio, declaró que ellos nunca romperían con el Partido Laborista y que tanto él como Corbyn son contrarios a la reelección.

Por lo tanto, ni la burocracia sindical ni el liderazgo de la izquierda del Laborista quieren romper con el ala derecha.

El editorial de El Socialista (número 912) habla de una guerra civil entre la derecha del Laborista y Jeremy Corbyn, y repite la posición de Momentum y la de los parlamentarios de izquierda que ven el eje central como la lucha en el Partido Laborista y la competencia por su dirección.

Guerra civil

La guerra civil en Gran Bretaña es entre el capitalismo y la clase obrera.

Los ataques contra los negros y los inmigrantes, prevenir la legalización dirigida a las comunidades musulmanas y activistas de izquierda, los controles de inmigración, contratos de hora cero, leyes antisindicales, el recorte de beneficios y la pobreza, son todas las armas de esta «guerra civil».

Los conservadores están destruyendo el NHS, la educación y el sistema de bienestar a través de la privatización, que es una estrategia central de esta guerra desde arriba (una continuación de la estrategia de Thatcher y Blair).

Hay mucha confusión en el PL y es necesario que haya una lucha por la claridad de lo que es el Corbynismo y hacia dónde se dirige.

Los escritos de Rosa Luxemburgo, Lenin y Trotsky sobre la democracia social y su derecha e izquierda pueden proporcionar un apoyo esencial.

El marxismo de estos socialistas era una guía para la acción sobre cómo luchar contra las corrientes oportunistas y el capitalismo, dentro de la clase obrera.

El centro de la lucha del marxismo no es el parlamento sino las acciones independientes de masas, de los trabajadores y de los candidatos de los trabajadores en el Parlamento, y los consejos deben promover la lucha, pero el verdadero cambio vendrá de la lucha de clases fuera del parlamento.

Fue un sentimiento de anti-austeridad y anti estatus quo lo que creó el apoyo de masas de Corbyn. Pero él no ha podido movilizar a la clase obrera en ninguna lucha, cuando la necesidad de unir las huelgas de los trabajadores del sector público y privado es urgente. En su lugar, hace promesas sobre lo que un gobierno laborista haría si ganan las próximas elecciones generales, que es probable que sea en 2020.

Taaffe dice que el Corbynismo abre el camino al socialismo, pero ¡el socialismo no se puede lograr a través de elecciones y reformas graduales en el parlamento!

Las izquierdas del partido Laborista ajustan su discurso a las luchas de masas que se están dando; ellos giran porque no pueden hacer frente al poder de la clase obrera.

La cuestión principal es construir un partido revolucionario y la destrucción de las garras de la burocracia reformista. La Liga Socialista Internacional (ISL) está en esta lucha.