Los trabajadores no podemos esperar más, debemos de organizarnos en colectivos y articularnos en un frente se defensa para salvaguardar lo poco que nos queda y preparar la lucha para recuperar los derechos que nos han arrebatado.

Por: Ovet Córdova

La OIT ha expuesto que en el primer semestre de 2020 se han perdido 495 millones de puestos de trabajo y pronostica que en la segunda mitad del año se perderán otros 590 millones de empleos. Mientras que en Honduras se han perdido 240 mil puestos de trabajo y se espera según el FOSDEH que para el 2021 serán un millón; siendo los jóvenes y las mujeres los más afectados. Mareas completas de personas huyen del país en caravanas con el objetivo de encontrar un mejor futuro para ellos y sus familias debido a que actualmente 3 de 4 personas viven en pobreza, mientras que 2 de 3 viven en una condición de extrema pobreza.

Un frente de unidad de los trabajadores

Ante esta precaria situación, ya es hora que los trabajadores y demás sectores populares rompamos la dispersión y consigamos articular nuestras luchas en un frente unitario de defensa de los trabajadores para luchar contra los abusos de los patrones y echar por tierra a este régimen que gobierna únicamente para los explotadores.

Desde que inició la cuarentena, aunque debilitados por la ausencia de unidad social y popular, diversos sectores de la clase trabajadora han salido a dar la batalla para defender sus derechos económicos y sociales, la lucha de clases ha sido una constante que ha tenido a los trabajadores de la industria, el magisterio, el transporte y la salud como los actores principales, siendo el cenit de ello, la huelga en la Cervecería hondureña que logró conquistar sus exigencias por medio de el cierre de fábrica.

Un encuentro unitario para organizar la lucha

Ahora más que nunca es necesaria la auto convocatoria a una asamblea combativa de los movimientos populares para establecer una alianza unitaria que organice la lucha en las calles en contra de la dictadura que le roba el futuro a las generaciones presentes y futuras. Que llame de inmediato a la movilización de todos los sectores, que se erija como un referente y que luche sin cuartel y sin zigzaguear contra el odiado gobierno Juanorlandista. Así mismo, levantar un conjunto de demandas que representen las exigencias más sentidas, unificando con ello no solo a las organizaciones obreo-pupulares, si no, también a amplias masas de todos los rincones del país.

Por la movilización y una huelga general para poner fin a la dictadura

Solamente la lucha unitaria y en las calles nos ayudara a forjar la independencia política que es necesaria para ir hasta el fondo con nuestras exigencias y solventar a profundidad los grandes problemas que viven los trabajadores. El régimen, sus medios de comunicación, Libre y demás partidos de oposición intentan confundirnos y hacernos creer que en las próximas elecciones existe una esperanza de cambio, que la lucha frontal contra la dictadura es un disparate y un error. Sin embargo, de algo estamos seguros, en nuestra historia, la de la clase trabajadora, solo la resistencia y la movilización nos han hecho merecedores de los derechos hasta ahora conquistados.

La dispersión ha impedido que nos unamos en un solo puño para golpear juntos al régimen y al capital. La dictadura aprovechando esa situación a sacado un enorme provecho, redoblando sus esfuerzos para orquestar el fraude electoral y el saqueo de los fondos públicos, es por ese motivo que avanzar en la articulación es una necesidad objetiva, también lo es la movilización por medio de acciones regionales, locales, sectoriales y en los barrios que nos permitan tomar fuerza y confianza, para luego realizar acciones nacionales y tener la capacidad de preparar una gran huelga general, que tire a la lona al empresariado explotador y al gobierno opresor.

Por un gobierno de los trabajadores

Ésta articulación que apoyada en la movilización de las masas populares debe desarrollar un plan de medidas socialistas para resolver la crisis capitalista y del COVID:

– Salida inmediata y sin condiciones de JOH y toda su pandilla de ladrones, cárcel y confiscación de las fortunas de los corruptos.

– Nacionalizar todo el sistema de salud privado y ponerlo al servicio del combate al COVID y otros males que aquejan la salud de los trabajadores.

– Nacionalizar los sectores estratégicos de la economía: la banca, industria, sector energético y el agro negocio entre otros, con la finalidad de poner en marcha la economía a favor de los desprotegidos.

-Derogación inmediata de todos los contratos a las transnacionales que se han apoderado de un tercio del territorio, expulsión de las fuerzas armadas gringas y cierre de sus bases militares invasoras, no pago de la deuda externa e interna con la banca usurera internacional y nacional y con ello poner en acción un plan de inversión para generar un empleo para los trabajadores en paro y los que estaban desempleados antes de la cuarentena.

– Reforma agraria ya, expropiación de todos los latifundios para producir los alimentos para el beneficio de la población, plan de financiamiento y tecnificación de los pequeños productores. Defensa y respeto de las tierras ancestrales de los pueblos originarios.

-Eliminación inmediata de las fuerzas armadas y movilización de permanente de los trabajadores para defender sus conquistas, organización de comités en todos los centros de trabajo, estudios y barrios y, creación de milicias populares y de auto defensa.