Por: Marizza Spirito

A inicios del año ya habían sido probadas seis vacunas contra el COVID-19 que indican ser eficaces contra la enfermedad. La mayoría de los países imperialistas ya se cubrieron la espalda haciendo las gestiones para adquirir la mayor cantidad de vacunas posibles, pero, dejando por fuera a la mayoría de países pobres como Honduras.

Honduras dio inicio al año 2021 con un saldo muy alto en contagios de COVID- 19, hasta ahora las cifras ascienden a  214,475 casos confirmados, 5,367 muertos y 77,265 personas recuperadas. Sin embargo a pesar de que las cifras crecen desmedidamente día con día el gobierno ha sido incapaz de manejar la crisis y por el contrario mantienen la apertura sin restricciones coherentes que regulen los aglutinamientos de personas en centros comerciales, lugares públicos y empresas donde los trabajadores exponen a diario sus vidas. En todas estas circunstancias quienes terminan ganando son los empresarios y gobierno que se han lucrado de manera desmedida con la situación caótica generada por la pandemia.

Las autoridades de salud pública han indicado que es posible que se reciba una donación dirigida a inmunizar a tan solo el 20% de la población hondureña, este porcentaje corresponde a un millón 890,142 personas, en su mayoría estarán dirigidas a grupos esenciales que serán seleccionados por el gobierno, según lo expresado por el Ministerio de Salud.

Desde el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) levantamos la exigencia de “Vacunas para todos y todas” es decir, una campaña de vacunación gratuita y obligatoria para la población en general. Creemos que es de suma importancia quebrar el derecho de la patente, pues esta debe ser controlada y gestionada por la organización de los trabajadores, principalmente por el sector de la salud: médicos, enfermeras y especialistas en epidemiologia.

Pero es de suma importancia que avancemos aún más para que haya vacunación para todos y para que la salud pública sea considerada un derecho de la humanidad, pero, para que esto se logre se vuelve sustancial exigirle al gobierno corrupto y narco dictador de JOH que deje el poder y sean los trabajadores quienes manejen los fondos del Estado, lo que se logrará a través de expropiar y estatizar todos los grandes conglomerados privados farmacéuticos que están inmersos en esta carrera por la vacuna.

Para todos no es nuevo el hecho que el gobierno y demás instancias han sido incapaces de darle salida adecuada a la crisis generada por la pandemia y al contrario de esto han utilizado la misma para lucrarse económicamente, haciendo compras fantasmas como la de los hospitales móviles que nunca llegaron a su destino o desviando fondos que en un principio iban dirigidos para la compra de medicamentos e insumos de bioseguridad para los hospitales y centros de atención para personas contagiadas por el COVID- 19.

No obstante, desde el inicio de la pandemia hasta el día de hoy en los diferentes centros de salud no se cuentan con los instrumentos, medicamentos y materiales de bioseguridad para el personal médico y pacientes. Al contrario cada día aumenta el número de personal de la salud que se contagia en sus centros de trabajo, generando esto incapacidad e ineficacia para dar atención a la población que sufre los embates de este virus.

Es por esta y muchas más razones es que desde el PST hacemos un llamado a la clase trabajadora y población en general para que se organice y luche en contra del narco gobierno que nos condena día con día a morir en las garras del virus o en las garras del hambre, es de suprema importancia que levantemos el bastión de lucha por la masiva vacunación gratuita y salida inmediata de JOH y su pandilla.

¡POR LA SALIDA INMEDIATA DE JOH Y SUS SECUASES!

¡POR UNA MASIVA VACUNACIÓN GRATUITA PARA TODOS Y TODAS!

¡PORQUE LA SALUD SEA UN DERECHO DE LA CLASE TRABAJADORA!