EEUU-México | “Entendimiento Bicentenario” Cambian los nombres, sigue la dominación

Con frases rimbombantes y referencias históricas maquilladas se anunció un nuevo pacto entre los dos estados, el “Entendimiento Bicentenario”, en reemplazo de la “Iniciativa Mérida” firmada en el 2007 por los presidentes Bush y Calderón. Se pretende presentar al actual convenio como un “acuerdo entre iguales”, y que “se pasó de la subordinación a una alianza”. Sin embargo, la esencia neocolonial del actual “Entendimiento” es la misma de Mérida.

Corriente Socialista de los Trabajadores

El pasado 8 de octubre llegaron a México el Secretario de Estado de EU, Antony Blinken y el Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, el Fiscal General Merrick Garland, junto a otros funcionarios del gobierno de Biden, para entablar lo que denominaron con solemne pompa “Diálogo de Alto Nivel en Seguridad”, DANS.

El gobierno de AMLO, en la persona de su canciller, Marcelo Ebrard desde hace meses vino esforzándose en mostrar como una demanda de México la caducidad del Tratado de Mérida, que en 2007 fue bautizado como “Iniciativa” para disimular su estrecho parentesco con el “Plan Colombia”. En realidad, fueron los gobiernos de EU, tanto Obama como Trump, los que estuvieron presionando para hacer cambios e imponer más condiciones a la “Iniciativa Mérida”.

En esos 14 años la Iniciativa Mérida fue un instrumento de subordinación de México a EU en el terreno militar, aduanero y de seguridad. Los objetivos declarados fueron el combate al tráfico de drogas y armas, a la trata de personas y el freno a la migración irregular. La DEA fue definida como un componente policial fundamental en ese pacto. Su injerencia y atribuciones de espionaje fueron descaradas y crecientes. El gobierno de Felipe Calderón declaró a la “guerra contra el narco” como su misión prioritaria, con un estruendoso fracaso, con graves violaciones a los derechos humanos y un incalculable saldo de desapariciones y muertes. Paradójicamente, quien comandaba esa “guerra”, el íntimo amigo de Calderón y ex Secretario de Seguridad Genaro García Luna, está actualmente procesado y preso en EU por su vinculación con narcotráfico y lavado de dinero. La captura del “Chapo” Guzmán en 2016, bajo el mandato de Peña Nieto, fue un aparente “momento estelar” de la DEA. Aún así, los cárteles y el tráfico siguen proliferando y la violencia criminal se apodera de muchas comunidades, expulsando a cientos de miles de sus humildes pobladores, muchos de los cuales pugnan por emigrar a EU.

La prisión y juicio al General Cienfuegos detonó un escándalo y más crisis  

Pero el punto culminante del papel de policía internacional omnipresente de la DEA fue la detención del ex Secretario de Defensa Nacional mexicano, el general Salvador Cienfuegos, en el Aeropuerto de Los Ángeles en octubre de 2020. Ese operativo fue parte de una larga investigación de 11 años sobre este general, por sus lazos con el narcotráfico. Incluso, transcendió que entre el crimen organizado lo llamaban “el padrino”. La conmoción y la crisis se apoderaron del gobierno de AMLO y de la cúpula de las FFAA. Quedaba al desnudo que la putrefacción del régimen continuaba, a pesar de que el presidente no se cansa de repetir que “el viejo régimen ya cambió”. Quedaba expuesta la continuidad de la corrupción en los altos mandos militares, a los que AMLO está empoderando cada vez más. Pero fue la injerencia colonial de la DEA, de los fiscales y de los tribunales de EU hacia México, lo que más quedó en evidencia. Este escándalo tiraba por tierra toda la cháchara del presidente sobre la “soberanía del Estado Mexicano”. (Ver nota …)

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¿Ahora, la política de “Abrazos, no balazos” fue tomada por Biden?

Ante el fiasco y luctuoso saldo de la “guerra al narco” de Calderón, AMLO levantó la bandera de “Abrazos, no balazos”. Supuestamente, para evitar muertes inocentes. Y con esa consideración, en octubre de 2019 ordenó la liberación de Ovidio Guzmán, hijo del Chapo Guzmán, en el momento que fue apresado por fuerzas especiales en Culiacán, Sinaloa. Por otro lado, surgen cada vez más evidencias de la colusión del crimen organizado y la violencia mafiosa con diversas instituciones y poderes del estado.

Ahora, que entre Ebrard y Blinken han rubricado el “Entendimiento”, vemos ufanarse a López Obrador y al propio Ebrard de haber logrado formalizar la “Cooperación para la paz, no para la guerra”. Además de haber “sepultado a la Iniciativa Mérida”. Muchas frases y más frases… que nos hacen recordar a otra famosa, atribuida al personaje “Don Juan Tenorio” (1844), de José Zorrilla (1817-1893): “los muertos que vos matáis gozan de buena salud”… Y no es difícil constatarlo. Pues, según trascendió EU, seguirá dando al “Entendimiento”, el mismo financiamiento que daba a la “Iniciativa”. Y no creemos que el gobierno de Biden sólo esté pagando los “gastos de entierro” de la “Iniciativa”. No. Biden está pagando y presionando para continuar con la anterior prioridad política del imperio yanqui en este terreno: el narcotráfico.

Nuestra opinión no se basa en suposiciones, sino en informaciones del propio Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México, quien declaró: “México se comprometió a combatir los cárteles de las drogas, bajo el Entendimiento Bicentenario, para el cual habrá recursos económicos”.  Y el diario El financiero, asociado a la agencia Bloomberg 11/10/21, agrega: “Muy bien, es un cambio importante. Pero falta la prueba de los hechos. La primera es que el gobierno mexicano permita la entrada de nuevos agentes de la DEA, sin las restricciones que se impusieron recientemente. No será un sapo fácil de tragar. Y la segunda prueba es que las autoridades de México se decidan a actuar contra los grandes cárteles, aunque lastimen a los siniestros aliados electorales de su partido”… “Pocos días antes de que Antony Blinken viajara a México, el departamento a su cargo anunció que triplicaba la recompensa por la detención del jefe del Cártel del Pacífico, Ismael Zambada, “El Mayo”…

En resumen ¿De qué trata el “Entendimiento”?

Para responder cabalmente a este interrogante hará falta ver su aplicación práctica. Antes de eso podremos estudiar en profundidad “el plan conjunto que se comprometieron presentar ambos gobiernos el próximo 1° de diciembre, en el que especificarán las acciones concretas para los próximos tres años”. (El Financiero, 08/10/21). Así será poco probable confundirse con la retórica de Ebrard y AMLO, que apunta a borrar de la memoria colectiva el bochornoso episodio del arresto del “Padrino” Cienfuegos en EU, el extraño pacto con Trump para liberarlo y posteriormente absolverlo en México, por parte de la Fiscalía General de la República.

Hoy sólo tenemos declaraciones de intenciones y frases huecas. Lo más concreto y tangible es la histórica y presente dominación de México por el imperialismo de EU. Y que esa dominación no se modificará sólo cambiando nombres a los pactos que nos atan. Así también sucedió con la sustitución de la anterior mal llamada “Reforma Educativa” de peña Nieto por una “Nueva reforma educativa”, que hizo cambios cosméticos, dejando la esencia privatizadora de la anterior. Igual pasó con el cambio de nombre de las Zonas Económicas Especiales por el de Zonas Libres, que siguen siendo el botín para el saqueo minero y el despojo territorial a los pueblos originarios. Así también en el terreno de la salud pública, con el cambio del anterior Seguro Popular de Vicente Fox por el “Nuevo Instituto del Bienestar”.

Otro hecho a tomar en cuenta, y que ya se convirtió en un sello distintivo del gobierno de AMLO es la permanente disparidad de sus declaraciones con los hechos. Así sucedió con la supuesta “separación del poder político con el poder económico” cuando él fuera presidente, que en los hechos continúa siendo un gobierno al servicio de un puñado de los mayores oligarcas. Y la más grave violación de su promesa de “No reprimir a las manifestaciones sociales”, con la brutal represión y militarización que están sufriendo los obreros que construyen la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, que por salir a la huelga exigiendo el pago de las horas extras y equipos de protección y fueron atacados, un obrero asesinado y muchos otros heridos y arrestados por la Marina, la Guardia Nacional y la policía. 

En conclusión, lo evidente sobre el “Entendimiento Bicentenario” es que, cualquiera sean los cambios de nombres o giros retóricos de AMLO y los pretendientes a ser sus sucesores, la llamada “Cuarta Transformación” está al servicio de sostener la dominación imperialista sobre México, el saqueo de nuestras riquezas naturales y la explotación de nuestro pueblo trabajador.