Entre el 2010 y el 2012, la India experimentó un periodo intenso en la lucha de clases de su país. En el 2010 vivió la mayor movilización da la clase trabajadora hasta aquel momento con la huelga general convocada por los sindicatos. En ese mismo periodo se dieron intensas luchas en el norte del país, en la región del cinturón industrial automotriz alrededor de Gurgan e Noida. Los estudiantes y las protestas juveniles abalaron el país por las cuestiones democráticas más importantes de esa época, como fueron exigir autodeterminación para Cachemira, igualdad de género y contra la corrupción política.

Por Adhiraj Bose

El peso colectivo de todo eso derrumbó “al gigante” que era el partido del Congreso, un partido político que gobernó la India durante la mayor parte de su historia, y que fue quien construyó como lo conocemos el sistema capitalista en la India.

Infelizmente, estos movimientos no se unificaron ni fueron comandados por una organización revolucionaria consciente, movimientos que hubieran podido llevar la situación para algo mucho más que un mero cambio electoral. Como resultado de esto, las fuerzas reaccionarias mucho mejor organizadas, tanto del BJP[i] como las del RSS[ii] se beneficiaron de la derrota del partido del Congreso.

En este mismo período se produjo la caída del estalinismo indiano, con el frente de izquierda perdiendo su mayor círculo electoral en el estado de Bengala Occidental. El vacío de dirección, de líderes de izquierda producido por este escenario, no fue cubierto por una fuerza revolucionaria; en realidad se dio todo lo contrario de esto, fue cubierto por una fuerza semifascista regional que surgió en la forma de un partido TMC (Trinamool Congress). Las protestas de jóvenes y campesinos que derribaron al gobierno estalinista en el estado, originaron una movilización que podría haber creado las bases para la organización revolucionaria, pero más una vez el fracaso en construir una dirección revolucionaria llevo al triunfo de la reacción.

Así con ese escenario de fondo, llegamos al período del dominio del BJP en la India. El pueblo en el año 2014, aún recordaba la corrupción y la opresión producto del gobierno del partido del Congreso que había precedido esto. El odio por el partido del Congreso superaba cualquier miedo al BJP. Los liberales burgueses podían gritar hasta quedarse roncos y promover al Congreso como el mal menor, pero eso no repercutía en la gran mayoría de las masas trabajadoras que sufrían con su dominación.

La reacción y la resistencia

Luego que asumieron el poder, el BJP dejó muy claro su plan reaccionario ante el país, especialmente cuando direcciono las enmiendas a la Ley de Adquisición de Tierras. Fue también la primera gran derrota de este gobierno cuando campesinos de todo el país protestaron contra este cambio. En el parlamento los partidos de oposición se unieron para bloquear el propósito del gobierno, y eventualmente la ley caduco.[iii] A pesar de esta derrota, el BJP no desistió de su  plan social pro-negocios y reaccionario.

El plan del gobierno para bajar las tasas de interés del fondo de la jubilación social [iv] se encontró ante un destino parecido, siendo derrotado ante las protestas en todo el país y la amenaza de huelga. Y por último, el gobierno no pudo avanzar con su propuesta de austeridad. Pero esto no los impidió que intentaran alterar las leyes laborales, con el objetivo de facilitar a los capitalistas la total y completa explotación de la clase trabajadora.[v]

El BJP, siendo un partido enraizado en el proyecto Hindutva, no perdió tiempo en seguirlo. El mayor beneficiario del gobierno del BJP ha sido su organización madre la RSS (organización nacional de voluntariado). Minorías especialmente musulmanes y cristianos que en todo el país fueron atacados por vigilantes ‘protectores de vaca’. Contra eso siempre hubo un movimiento laico.  Aunque la campaña para preservar la naturaleza laica del estado indiano que prevé status igual a todos los grupos religiosos no sea unificada bajo una formación política.

No obstante, el movimiento laico haya reunido fuerzas izquierdistas y centristas, las fuerzas izquierdistas no lo controlan, consecuentemente la narrativa de un estado secular se diluye y las demandas para defender el secularismo nunca van más allá de los límites de la constitución y el derecho indiano. Las fuerzas revolucionarias no consiguieron apoderarse del movimiento y moldear la narrativa en torno del secularismo.

Al mismo tiempo el movimiento laico vive un aislamiento con relación a las luchas de la clase trabajadora y de importantes luchas democráticas de las castas inferiores. Aunque existen esfuerzos por superar eso. A medida que los dalits[vi] cada vez más se ven amenazados por el gobierno del BJP, ha habido una creciente confluencia de esos movimientos.

La oposición al BJP resulto en varias derrotas electorales importantes para el partido, en algunas elecciones regionales significativas. Ellos perdieron algunas elecciones estaduales importantes principalmente el estado de Karnataka. El electorado comenzó a examinar las promesas ilusorias del BJP y los planes reaccionarios de este, que no estaban consiguiendo conquistar a la gran mayoría del pueblo. No obstante, ellos permanecieron envalentonados por la victoria electoral del 2014, y por la dominación de la burguesía y los estalinistas entre los partidos de oposición que sufocaron la radicalización de las masas. Eso perjudico la fuerza de la oposición de las masas contra el gobierno del BJP.

Una clase trabajadora debilitada y una fuerza revolucionaria ausente, es lo que permitió que importantes movilizaciones fracasaran lo que llevó a que acabaron siendo secuestradas por fuerzas reaccionarias. Fue eso que permitió al actual gobierno salir ileso con ataques a las empresas del sector público, a las instituciones educativas y a los campesinos. A pesar de las movilizaciones en masa de los campesinos en todo el país, incluyendo grandes demostraciones de fuerza como la marcha de los agricultores en Mumbai (Bombaim), no hubo ninguna tentativa seria de contener la terrible crisis de la agricultura indiana y ninguna solución real a largo plazo. El actual gobierno, sin sorpresa, se preocupa mucho más con sus mayores sustentáculos capitalistas (los Tatas, Adanis y Ambanis) de que, con la clase trabajadora, los campesinos y los jóvenes.

Hasta ahora los sectores más radicales de las masas y los sectores políticamente más activos fueron los estudiantes y los jóvenes que dirigieron agitaciones importantes, contra el gobierno Modi y sus ataques a la autonomía y calidad de los institutos de educación. En el 2015 las protestas en la FTII[vii] marcaron indicativos de una tendencia mucho más amplia en todo el país. Esas protestas tuvieron sucesos variados y limitados, pero continúan siendo un importante centro de oposición que está creciendo con fuerza y número cuando llegamos al 2020.

La situación luego del 2019

A pesar de sus derrotas y contratiempos, el BJP consiguió una sorprendente victoria aplastante en las elecciones generales del 2019. Una de las principales razones por detrás de eso todo fue el choque de la desmonetización. Una media noche de noviembre del 2018, el primer ministro anunció que todos los billetes de quinientas mil rupias, que representaban 80% del valor en dinero en circulación, serian desmonetizadas. O sea, ellos no servirían más como moneda legal después de aquella noche. El país entero entró en pánico cuando los ciudadanos indianos hicieron filas en los bancos y rápidamente llamaron a los cambistas para cambiar sus billetes ahora redundantes.

Los más afectados por esos cambios fueron los pobres, que tuvieron que desperdiciar un día precioso de su trabajo para hacer fila para cambiar su dinero. Las protestas fueron desencadenándose por sectores de la pequeña burguesía en algunas partes del país, no obstante, no se produjeron protestas en todo o país contra los cambios producidos por el gobierno, originando que éste llegara a atacar a las personas con violencia, condenando muchos a la pobreza. Otros sectores fueron literalmente llevados a la muerte. [viii]Poco tiempo después el gobierno aplico la ley regresiva de impuestos sobre bienes y servicios (GST).

La implementación apresurada de ese nuevo régimen tributario causo confusión y caos en todo el país, perjudicando hasta el comercio externo de la India. El doble impacto de esos movimientos arruinó la economía, y sus efectos en cascada hicieron con que la economía indiana desacelerase hasta niveles abismales. Por otra parte, ellos también privaron a los partidos políticos institucionales de mucho dinero necesario para su actuación política.

Gracias a dos maniobras de la desmonetización y el GST, el BJP consiguió privar a sus rivales parlamentares más importantes de los medios de luchar con la misma eficacia en las elecciones generales. El BJP supero en número a su oposición al garantizar una victoria aplastante en las elecciones del 2019, alcanzando una posición asustadoramente dominante. Adiciónese a eso las continuas dudas que el pueblo de la India tiene en relación a los partidos burgueses y contrarrevolucionarios institucionales de “izquierda”, podemos decir que el BJP venció una corrida sin adversarios.

Una segunda victoria del BJP ya fue desmoralizante para muchos que lucharon contra el gobierno, pero lejos de morir, aumentaron las protestas y la oposición contra el partido. El gobierno tomo su fuerza como garantizada, y las pérdidas de importantes elecciones estaduales como Maharashtra y Rajastan esto no los impidió de intentar avanzar con su plan reaccionario. La clave de eso todo fue la revocación del artículo 370 de la constitución indiana, que concedía a Cachemira algún grado de autonomía en asuntos internos, y una enmienda a la ley de ciudadanía, teniendo en vista el compromiso de crear un Registro Nacional de Ciudadanía.

Desde la división del subcontinente indiano, Cachemira ha sido una cuestión espinosa para la India y para Paquistán. Para el pueblo de Cachemira, ambos de los poderes han desempeñado su papel en negar al pueblo de la región su derecho a la autodeterminación. Ninguno de los Estados tiene un real interés en la justicia y apenas desean realmente los recursos del Estado, principalmente sus recursos hídricos y agrícolas, y la ventaja estratégica que le ofrecen entre sí, y a la India contra la China.

Además, hasta el año pasado había una pretensión por parte del establishment indiano, de que ellos realmente tenían el mayor interés en Cachemira y podrían llevar a mostrar mayor autonomía y desarrollo de Cachemira Ocupada por la India, que mostraba contrastar con Cachemira Ocupada por Paquistán más pobre y con derechos más restrictos. Bajo el BJP, esa máscara fue completamente retirada.

El BJP no solo revocó el artículo 370, que ha sido una de sus promesas electorales de largo tiempo, como también rebajó el estado de Jammu y Cachemira al status de un territorio de la Unión, lo que significa que sería negado hasta aún los privilegios limitados acumulados de un estado dentro de la estructura semi federal Indiana. Además de esto, el estado fue bifurcado entre Ladakh al este, y Jammu y Cachemira, al oeste. Junto a esto hubo un bloqueo prolongado en que las comunicaciones fueron cortadas y las tropas fueron movilizadas en gran número para imponer un toque de queda.

Los líderes políticos fueron presos y muchos aún permanecen presos y la disidencia está siendo reprimida. Las comunicaciones aún son restrictas y el acceso a la Internet permanece limitado. La medida produjo una condenación internacional, pero el gobierno permanece imperturbable ante eso. En realidad, esto significa en la práctica que Cachemira hoy es una prisión, bajo ocupación militar. A largo plazo la integración de Cachemira beneficiará solamente a la clase capitalista indiana, dado que las restricciones a la compra de propiedades serian eliminadas y la colonización de la India crearía un nuevo mercado para la expansión del sistema capitalista indiano.

Eso no pasa de un colonialismo descarado en exhibición. Aún resta saber si eso también representa el fin de la lucha por la autodeterminación o no. A partir de ahora la decisión de revocar el status de Cachemira solo presentó protestas limitadas en el resto da la India y dentro de Cachemira casi no existe espacio para organizarse y agitar, el gobierno parece haber vencido.

Este no es el caso de la Ley de Enmienda a la Ciudadanía. La enmienda propuesta por el BJP permitiría a los miembros de cinco comunidades religiosas que enfrentan persecución en tres países, Afganistán, Paquistán y Bangladesh, un camino facilitado para la ciudadanía en la India, pero dejó por fuera a la comunidad musulmana. Así este nuevo acto de ciudadanía condiciono a la ciudadanía indiana en su religión. También existe otra dimensión en eso.

El Registro Nacional de Ciudadanía fue una tentativa de identificar quienes son ciudadanos indianos genuinos y dejar por fuera a aquellos que habrían migrado ilegalmente. Assam, fue el primer estado en que fue implementada esa política. Los costos fueron muchos y enormes, tuvieron que enfrentar dificultades incalculables ​​durante todo el proceso complicado e injusto, muchos terminaron en campos de detención hasta que su ciudadanía pudiese ser comprobada. Al final del proceso 2 millones de personas fueron excluidas del registro de ciudadanía. Por último, solamente algunos miles de los llamados “inmigrantes ilegales” están bajo proceso y su ciudadanía está ahora en duda. La sociedad asamesa al final estaba polarizada y destruida, y los efectos económicos de esa ruptura serian sentidos en los próximos años.

Muchos creyeron que el BJP presiono la Ley de Enmienda a la Ciudadanía para corregir una situación política crítica para el BJP en Assam, donde la mayoría de los que fueron dejados fuera de la lista de ciudadanía eran de hecho hindúes, perforando la falsa narrativa de los llamados ‘infiltrados’ venidos de Bangladesh como inmigrantes ilegales para cambiar la composición religiosa del estado, para transformarlo en mayoría musulmana. El pueblo del estado se sintió engañado por el BJP y naturalmente inicio una gran protesta.

En Assam las protestas se oponían a conceder la ciudadanía a cualquier persona encontrada ilegalmente, y creyeron que era contra los Acuerdos de Assam firmados en 1985 que permitían ciertas concesiones a la autonomía de los grupos indígenas sobre su propia tierra. Parte del acuerdo era impedir la inmigración ilegal. Las protestas en Assam, fueron las mayores y más impactantes, contra la nueva ley de ciudadanía, el gobierno respondió con medidas pesadas, incluyendo censura generalizada. Los indianos aún no tienen ni idea de lo que realmente está pasando en Assam. Los reporteros que entraron no pueden comunicarse libremente a partir de Assam. Todo el estado permanece en confinamiento, la situación aún no muda.

Las protestas que comenzaron en Assam, luego se expandieron por todo el país. Universidades y facultades se volvieron epicentros de protestas. Las protestas más radicales ocurrieron al norte de la India, alrededor de la Universidad Jawaharlal Nehru y de la Universidad Jamia. El gobierno claro respondió a esas protestas de manera pesada, permitiendo que la violencia policial contra los estudiantes de la Universidad Jamia, y que se usase la fuerza para contener las protestas. Las escenas de la policía invadiendo las aulas e hiriendo a los estudiantes que protestaban pacíficamente abalaron al país, y colocaron a gran parte de la juventud en acción. Existía una condenación casi universal de todos los sectores de la sociedad. No demoro mucho para que se dieran protestas en las universidades y las facultades de toda la India, mientras tanto Assam continuaba cerrado por un gobierno reaccionario y en pánico.

Muchas de las protestas iniciales fueron dirigidas por los principales partidos burgueses, por otro lado surgieron protestas espontaneas que no exhibían ninguna bandera de ningún partido. De varias maneras los dos epicentros de ese movimiento son alrededor de Delhi y Assam. Shaheen Bagh, en Délhi, se volvió la más icónica de ellas pues aquí los manifestantes están en una sesión indefinida en una protesta liderada en gran parte por mujeres. Otras ciudades metropolitanas del este y oeste de la India también tuvieron protestas semejantes. Calcutá y Bombaim tienen sus propias protestas modeladas en Shaheen Bagh, en Nova Deli.

El día 8 de enero las protestas se expandieron con una huelga general convocada por los sindicatos, el escenario fue doscientos cincuenta millones de trabajadores haciendo huelga en solidaridad con los manifestantes, oponiéndose a las privatizaciones y tentativas de ataques a la seguridad social de los trabajadores.

Conclusiones

En el 2011 escribí que la India estaba en una situación prerrevolucionaria; después de transcurridos 9 años, la India sigue en una situación prerrevolucionaria. La dinámica política es fluida y extrema, y las fuerzas constitucionales establecidas continúan perdiendo terreno, en cuanto la victoria de los reaccionarios permanece en terreno inestable. Mientras la dinámica electoral continúa siendo atormentada por el dinero y la politiquería del establishment, la lucha de las masas trabajadoras continua su propio ritmo.

A pesar de los ataques reaccionarios contra la clase trabajadora, su poder no fue quebrado. Los sindicatos, aunque presos dentro de sus propias limitaciones, continúan siendo un órgano de lucha para la clase trabajadora. La dirección política, particularmente los estalinistas continúan siendo un partido de la clase trabajadora, pero perjudicada por su propia burocracia e identidad contrarrevolucionaria, lo mejor que podemos esperar de ellos es librar luchas defensivas limitadas y seguir a los principales partidos burgueses.

La ascensión del BJP coloco el proyecto Hindutva en el centro del palco, en cuanto remueve al Partido del Congreso como la alternativa preferida de la burguesía indiana. No existe un indicador más claro de ese hecho de que el del súper capitalista Tata emergiendo como el mayor contribuyente de los títulos electorales del BJP. Aquellos que construyen un movimiento revolucionario deben estar atentos a esos cambios políticos. Con el fin de la era del partido del Congreso estamos entrando en un período reaccionario de la historia indiana, donde hasta la concesión simbólica al secularismo está siendo reducida.

Como vimos en el mandato anterior del BJP, sus ataques reaccionarios no se quedan sin respuesta, pero ninguna derrota electoral a nivel local parece acabar con ellos. El BJP posiblemente causo daños irreversibles a la estructura social y jurídica de la república indiana. Aún con la reconducción del partido del Congreso en el 2024, es casi improbable que ocurra una reversión muy seria. Las cuestiones presentadas ahora precisan que examinemos la esencia de las contradicciones sociales presentes en la India y presentemos una solución que solo pueda ser encontrada en una revolución socialista. La necesidad de una lucha revolucionaria es sentida más fuertemente que nunca. Sin embargo una dirección revolucionaria permanece ausente.

¡Fuera Modi! Fuera BJP!

¡Viva la clase trabajadora indiana! ¡Fuera Tatas, Birlas y Ambanis!

¡Por una India Socialista y Laica en una Unión de Repúblicas Socialistas de Asia!

¡Revocación del CAA!

¡Por la construcción del partido revolucionario! Inquilab Zindabad![ix]

Notas

[i] BJP – Partido Bharatiya Janata: el nombre se traduce literalmente en Partido Popular Indiano. Es el mayor partido de derecha en la India y actualmente uno de los mayores partidos políticos del mundo.

[ii] RSS – Rashtriya Swayamsevak Sangh: el nombre es traducido para la organización nacional de voluntarios. Es una gran organización no gubernamental que sigue un proyecto Hindutva y es la organización madre por detrás del BJP. El dirige lo que es conocido como el ‘Sangh Parivar’, un grupo de seguridad para muchas otras organizaciones Hindutva de derecha. La organización tiene un ala armada y entrena sus cuadros en combate, lo que llevo a algunos a caracterizarlo como una fuerza paramilitar.

[iii] (https://www.thehindu.com/news/national/land-ordinance-allowed-to-lapse/article7592054.ece)

[iv] Fondo de Seguridad social: en la India, el Fondo de Seguridad Social es un fondo de jubilaciones creado por contribuciones de empleados y empleadores, separadas de las jubilaciones, durante todo el tiempo de empleo. El “Provident Fund” permite que los empleados contribuyan con parte de sus economías todos los meses para el fondo de pensión. Con el tiempo, ese valor es acumulado y puede ser acezado como un valor fijo, al término de su empleo o en su jubilación. El dinero del Fondo de Seguridad Social es una cuantía enorme que ayuda a usted a aumentar su jubilación.

[v] (https://thewire.in/labour/indias-labour-laws-are-beening-for-companies-not-workers) (https://frontline.thehindu.com/the-nation/article28757774.ece)

[vi] Sin casta o casta inferior también llamados de Harijan por Gandhi.

[vii] FTII – Instituto de cine y televisión de la India: Es uno de los principales institutos de aprendizaje de los medios de comunicación de masa, y cine en la India y está localizado en Pune. Las protestas en el 2015 fueron parte de una ola de protestas estudiantiles en todo el país y marcaron un punto de radicalización de los estudiantes de la India.

[viii] (https: / /www.forbes.com/sites/timworstall/2016/12/08/indias-demonetisation-kills-100-people-apparently-this-is-not-an-important-number/)

[ix] Viva la Revolución! en Urdú

Traducción: Tana Betty.