Entrevista Fredin Fúnez(*)

A Fredín Fúnez le tocaba andar con una puya eléctrica en la mano para arrear el ganado al “pabellón de la muerte”.Los semovientes caminaban rumbo a un destino fatal en donde los esperaba un verdugo que les daba un disparo.El profesional del derecho relata que esa labor fue uno de los trabajos que tuvo que hacer para pagar sus estudios y salir de la pobreza. Ahí también dio sus primeros pasos dentro de los grupos populares al formar parte del sindicato de trabajadores de la empacadora Sisa, en su natal Olancho. 


Cuando el expresidente Manuel Zelaya fue derrocado en 2009, alzó la voz, y si bien se dio a conocer en el ámbito nacional, eso le costó que lo “cortaran” del trabajo en el sector privado.Pero no se arrepiente, ya que, junto a otros togados, decidió fundar la Asociación de Juristas por el Estado de Derecho, con la que ha luchado contra “leyes inconstitucionales” aprobadas por el Congreso Nacional mediante recursos de amparo contra proyectos como el de las “ciudades modelo”.Muy a su estilo campechano, el abogado Fredín Fúnez recibió a EL HERALDO en su casa para dialogar sobre su vida campirana, sus esfuerzos de superación y sus proyectos políticos.

¿Por qué se ha orientado a ejercer la abogacía con sectores populares?

Yo trabajé en Confisa, que administraba un fideicomiso de los bienes del Inva (Instituto Nacional de la Vivienda). La mayor parte de mi ejercicio profesional ha consistido en representación de sociedades mercantiles de grupos sociales y a partir de 2009, prácticamente por mis posiciones (contra el golpe de Estado), las empresas con las que trabajaba me “cortaron” y ahora solo trabajo con trabajadores.

¿Pero por qué su inclinación a los grupos sociales?

Yo, a los 20 años, era dirigente sindical, fui obrero de empacadoras de carne de Catacamas y antes de ser obrero trabajé de todo tipo de actividades, en el monte con el hacha y el machete, ayudante de albañil y cualquier tipo de trabajo para poder graduarme de secundaria y luego conseguí trabajo en la empacadora de carne Sisa y ahí había un sindicato y ahí comienzo a ligarme a grupos populares.

¿Qué trabajo hacía en la empacadora?

Fui barrendero; uno va escalando para trabajar en el área de matanza.

¿Mataba vacas?

No, los puestos fueron de barrendero y en el “chute”, que es donde se mete el ganado a una jaula en donde hay un trabajador que le pega un tiro. A mí me proporcionaban una puya eléctrica para arrearlos.

¿Hizo huelgas?

Hicimos huelgas, acciones de presión, paros en aquel momento y ese es el tipo de método de lucha que nosotros como Partido Socialista de los Trabajadores reivindicamos, el método de lucha, el paro, las tomas, la huelga.

¿Su familia no le podía pagar los estudios?

Éramos pobres, tan pobres que mi madre no tenía para mandarme a la escuela y yo tuve que vivir donde un rico para sacar la primaria, donde un señor que se llama Miguel Cerna y mi madre trabajaba en una hacienda para poder alimentarnos.

¿Cómo logra terminar la universidad?

Como fui dirigente sindical y por mis posiciones beligerantes fui despedido de la empacadora, así como de otras empresas, y así se dio la oportunidad de venir a Tegucigalpa, de repente si no me hubieran despedido no hubiera logrado graduarme. Primero estuve en San Pedro Sula tres meses y no conseguí trabajo y después me vine a Tegucigalpa y me consiguieron un trabajo en el Inva, de 1985 a 1990, y en el 86 comencé a estudiar en la Universidad Nacional Autónoma y egresé en 1990 con excelencia académica, así como en la escuela y colegio porque sentía la necesidad de superarme para salir de la miseria.

¿Después de 2009 las empresas ya no lo contratan porque condena el golpe de Estado? 

Sí, yo trabajaba para Imágenes y Fotografías de Honduras, recuperaba créditos de la Yamaha, también con Unimerc.

¿Le dijeron que por eso ya no lo contrataban?

No, yo lo sentí que ya no me llamaban.

¿Se arrepiente?

No, porque tenemos otro tipo de clientes, porque vivimos de la litis (litigio), aunque no toda la litis que hacemos se traduce en dinero porque algunos casos que hemos llevado nadie nos da ni siquiera para una fotocopia, como el caso de los amparos contra las “ciudades modelo”, que se han hecho en agrupación de abogados como Óscar Cruz, Jari Dixon, Rodolfo Zamora y Fuad Castillo, que formamos la Asociación de Juristas por el Estado de Derecho en defensa de la sociedad y del pueblo sin que nadie nos facilite nada. Esas han sido acciones para la defensa de la Constitución.

¿Cuántos hijos tiene?

Tengo tres hijos, mis padres están vivos también, tengo siete hermanos y soy divorciado.

¿Hace cuánto se divorció?

Hace como 12 años.

¿Por qué se divorció?

Por problemas que se presentan en el matrimonio.

¿Por qué no lleva el apellido de su padre?

Bueno, mi madre no era casada con él y en el momento, lo que me ha contado mi madre, es que en el momento que yo nací él no estaba ahí y, entonces, no iba a esperarlo a que llegara él para reconocerme.

¿Pero él iba a llegar a reconocerlo?

Pues, mi madre no vivía con él en ese momento, pero nunca negó ser mi padre.

¿Tiene buena relación con su padre?

Sí, tenemos buena relación, no nos vemos con frecuencia, pero sí nos vemos.

¿Usted cultiva hortalizas en su casa?

Sí, unas matas de guineo, de mínimo, porque provenimos del campo y nos gusta estar en un ambiente natural.

¿Usted se define como socialista?

Yo soy parte de un grupo de izquierda que es el Partido Socialista de los Trabajadores, que se constituyó como primer paso para lanzar una candidatura independiente que es la que yo represento como candidato a diputado por Francisco Morazán y voy en la casilla 208.

¿Por qué no se postuló por Libre?

Porque nosotros somos socialistas y Libre no es partido socialista, Libre es una coalición de muchos sectores en donde convergen sectores de izquierda, sectores de empresarios, campesinos y trabajadores en general y, entonces, no es un partido socialista.Tenemos un programa, y por eso se nos puede catalogar de izquierda radical, únicamente con la clase trabajadora.

¿Qué no comparte de Libre?

Libre no es un partido de izquierda ni socialista.

¿Qué es Libre entonces?

Un partido progresista, ni ellos se asumen como partido de izquierda y eso lo dicen los mismos miembros de izquierda militantes de Libre.

¿Pero por qué no buscar insertar sus ideas en el programa de Libre?

Eso sería abandonar nuestra ideas y asumir las de Libre. Nosotros miramos el desarrollo a partir del cambio de sistema, lo que plantea Libre es un partido reformista. Libre vendría a mantener las mismas ideas neoliberales por que no va a romper con el Fondo Monetario o con el Banco Mundial, no va a dejar de cumplir las medidas.

¿Vende una falsa idea Libre?

Yo creo que es una falsa idea porque… es que creo que ellos plantean el respeto a la empresa privada y no plantean romper con los organismos de crédito internacional.

¿Qué es Manuel Zelaya políticamente?

Es un capitalista, es un empresario y es un populista, con ideas populistas al estilo de las que llevó a cabo en su gobierno.

¿A quién representa Mel entonces?

Mel no necesariamente representa los intereses de la clase trabajadora.

¿Tiene buena relación con Manuel Zelaya?

No somos amigos, pero hemos coincido en varias ocasiones.

¿Le ha dicho que es populista? 

No, no le he llegado a establecer ese calificativo, lo que le he dicho es que el partido Libre, bajo el actual orden de cosas, bajo el manoseo de la institucionalidad de parte del Partido Nacional, si bien Libre tiene las masas para ganar, no tiene garantía de que se le respete ese triunfo.

¿Qué gobierno idealiza usted? 

La estructura de gobierno obrero-campesino.

¿Sin desarticular los poderes del Estado? 

Eeeeeeeh, bueno, si vamos a cambiar de sistema, obviamente el tipo de gobierno tendría que ser distinto, socialista, en donde los trabajadores sean los que gobiernen, porque la riqueza se concentra en pocas manos.

¿Cree que lo consideran revoltoso? 

No necesariamente, la derecha asume que la persona es revoltosa porque la gente sale a las calles. 

* Fredín Fúnez, abogado, dirigente socialista y representante de grupos populares

Fuente: http://www.elheraldo.hn/content/view/full/165096