Dom Sep 25, 2022
25 septiembre, 2022

Reino Unido | ¡No cancelen huelgas ni piquetes!

¡La muerte de la reina amenaza la ola de huelgas!

¡Reconstruir la ola de huelgas!

Por: Liga Internacional Socialista – Gran Bretaña

Del 18 de junio al 7 de septiembre, los sindicatos RMT, Aslef, CWU, PCS, Unite y otros construyeron una gran ola de huelgas. Se suponía que esta poderosa ola continuaría el 15 y 17 de septiembre, cuando la RMT dijo que paralizaría el país con otra huelga. El secretario general de RMT, Mick Lynch, dijo: «Nuestros miembros no tienen otra opción que continuar esta acción de huelgas». Y en los últimos días ha llamado reiteradamente a muchos más sindicatos a sumarse a la huelga y a los barrios obreros a organizar acciones para lograr la unidad en la lucha de clases. ¡Vamos a la huelga como uno solo!, fue el llamado.

Sin embargo, la reina británica murió el 8 de septiembre y la ola se desmoronó en cuestión de horas.

La RMT dijo que se unió a “toda la nación para prestar sus respetos a la reina Isabel. Se suspende el paro ferroviario previsto para el 15 y 17 de septiembre. Expresamos nuestras más profundas condolencias a su familia, amigos y al país”.

La indignación comenzó en la base y entre los activistas que tanto habían hecho por el movimiento huelguístico. Los dirigentes de la RMT y del CWU (Correos) cancelaron la huelga sin discusión alguna con la base. Si querían levantar el paro del 15 y 17 de septiembre, debieron convocar asambleas sindicales, municipales o regionales de emergencia para discutir el tema y decidir. Nuestra posición hubiera sido mantener las huelgas.

La democracia obrera no puede ser un privilegio de los dirigentes, sino que debe basarse en asambleas de masas en las que todos los afiliados tengan derecho a voz y voto. A medida que regrese la ola de huelgas (como esperamos), se deben hacer esfuerzos mucho mayores para basarla en la democracia sindical, porque todas las acciones huelguísticas más fuertes de la historia, como la del sindicato de camioneros de EE.UU. (los Teamsters) en 1934, que inició una ola de huelgas, fueron extremadamente democráticas. Los trabajadores fueron plenamente consultados y pudieron sentir que estaban tomando decisiones.

Los sindicatos PCS, Unite y GMB siguen organizando algunas huelgas. Estos no son paros nacionales, pero es imperativo que continúen.

La TUC (Congreso de Sindicatos, la central sindical) fue más allá: se suponía que su Congreso se reuniría el 11 de septiembre, pero se pospuso para «una fecha posterior», tal vez incluso hasta la última quincena de octubre. Eso es una vergüenza. Muchos trabajadores están considerando una huelga general. Los miembros de la ISL que participaron en los piquetes de huelga en todo el país no encontraron a ningún huelguista que se opusiese a la coordinación en masa de la huelga o la convocatoria de una huelga general. Pero una huelga general debe organizarse y, al mismo tiempo, acoger todas las acciones de los trabajadores y de los barrios obreros. Los dirigentes sindicales que hablan desde esta perspectiva podrían haber expresado su opinión y luchado por ella en el congreso de la TUC, ahora postergado.

La votación no fue unánime; algunos sindicatos se opusieron al aplazamiento. El PCS (trabajadores estatales), el CWU (trabajadores de correos y telecomunicaciones), el FBU (bomberos), la UCU (trabajadores universitarios), el EIS (sindicato de la educación escocés) y el Equity (actores e industria del entretenimiento) votaron en contra del aplazamiento del congreso. Por lo tanto, no todos los dirigentes sindicales están retrocediendo.

El sindicato International Workers GB (un sindicato independiente con lazos con la United Voices of the World) celebró su Conferencia General Anual el sábado 10 de septiembre. Es la decisión correcta.

Se ha anunciado que el CWU hará huelga el 1 de octubre. Creemos que es imperativo que los sindicatos indiquen sus días de huelga ahora. Las huelgas se estaban extendiendo porque las bases confiaban en que los dirigentes sindicales no los defraudarían esta vez. Uno de los dichos de finales de la década de 1920 y 1930 en el Reino Unido era: “Los dirigentes siempre nos han defraudado”. Todos los dirigentes sindicales combativos deben luchar para garantizar que todas las grandes decisiones estén en manos de los de abajo y no de los de arriba.

Principios de la lucha de clases

Hay dos principios fundamentales de la lucha sindical: la independencia del Estado y de todos sus pilares e instituciones. El papel político de la realeza es consagrar la idea de que la riqueza fabulosa, la propiedad significativa de la tierra y los privilegios para unos pocos pueden coexistir en armonía con los millones de trabajadores y sus familias que enfrentan la miseria este invierno, mientras los patrones atacan furiosamente los derechos, los salarios y las condiciones laborales.

Muchas familias buscan bancos de distribución de alimentos y bancos de bebés[1]. Buscarán “bancos cálidos” este invierno, mientras la realeza vive en palacios. Nadie puede representar a la “nación”. No estamos todos juntos en esto, como dijo el ex primer ministro Boris Johnson. Nadie puede representar a la nación entera, como dijo Keir Starmer, líder del Partido Laborista, sobre la Reina, porque existe una inmensa desigualdad.

Por lo tanto, la independencia del Estado capitalista y todas sus instituciones y la democracia obrera en los sindicatos son los dos grandes pilares y la base para construir los sindicatos. A partir de esto, se puede desarrollar un programa para unir a la clase obrera en la lucha contra todos los ataques de los patrones y de los gobiernos.

¡Reconstruir la ola de huelgas y la democracia sindical!

¡Acabar con la privación de salarios, pensiones y beneficios debido a la inflación!

¡Fin de los aumentos de precios y de las ganancias!


[1] Lugares mantenidos por instituciones de caridad para proporcionar alimentos, ropa y, en invierno, habitaciones cálidas para que familias que no pueden pagar la calefacción no mueran de frío.

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