Muere Pelé, uno de los más grandes atletas del siglo XX
Considerado uno de los principales atletas del siglo XX y uno de los principales atletas de todos los tiempos, Edson Arantes do Nascimento, conocido como Pelé, falleció la tarde del 29 de diciembre, tras una larga internación.
Por: Cyro Garcia
Hablar de Pelé es hablar de un atleta multivictorioso, que debutó en la Copa del Mundo a los 17 años, en 1958, siendo campeón haciendo equipo con otro genio del fútbol, Garrincha.
Pelé participó en cuatro copas del mundo, ganando tres de ellas: 1958, 1962 y 1970. Aunque en el ’62, por una lesión, no tuvo protagonismo. Lo sustituyó Garrincha en el protagonismo general de la victoria de la Copa y Amarildo dentro del campo.
Es imposible hablar de Pelé y no mencionar a Garrincha. Los dos juntos en campo nunca perdieron un partido con la selección brasileña, los dos comparten una sala exclusiva en el Museo del Fútbol de São Paulo, instalado en el Estadio Pacaembu. Los dos alimentaban una rivalidad en sus respectivos admiradores, donde estaban los que decían que Pelé era mejor que Garrincha y los que decían que Garrincha era mejor que Pelé. Yo, como hincha del Botafogo, me incluyo entre los que decían que Garrincha era el mejor jugador de todos los tiempos.
La rivalidad entre Pelé y Garrincha fue similar a la que vemos a lo largo del siglo XXI entre Messi y Cristiano Ronaldo en la incesante disputa sobre quién es el mejor. Por cierto, una disputa que para muchos quedó resuelta con la conquista de Argentina en el último Mundial, de la mano de Messi. Y, realmente, había cierta similitud, Messi era más arte e improvisación, mientras Cristiano Ronaldo era la fuerza de la determinación. De la misma forma, Garrincha era un poeta de pelota, sin embargo, con una vida totalmente desordenada, bebía y fumaba en grandes dosis. Pelé, en cambio, fue el ejemplo de un atleta con determinación y comportamiento ejemplar fuera de la cancha, no permitiéndose adoptar hábitos que pudiesen perjudicar su desempeño.
A principios de la década de 1960, tanto el Santos de Pelé como el Botafogo de Garrincha eran dos equipos, dos selecciones de lo mejor del fútbol brasileño. Sin embargo, en este período, Santos fue dos veces campeón de la Libertadores y Botafogo no ganó ninguna Libertadores. Mucho se explica precisamente por esta diferencia, ya que Pelé se obstinaba en obtener resultados, mientras Garrincha era un genio, sin embargo, más preocupado por saborear las cosas buenas de la vida, incluso jugar al fútbol, pero sin la determinación de Pelé.
Pelé tiene inmensos récords. Ganó el premio de la FIFA al Mejor Jugador del Siglo XX, así como el premio al Atleta del Siglo del Comité Olímpico Internacional. Es uno de los más grandes goleadores de la historia, siendo polémicos los criterios de verificación de goles entre oficiales y no oficiales, pero se hizo célebre cuando marcó su gol número mil en el Maracaná contra el Vasco da Gama.
Pelé tenía la anatomía a su favor. Según profesionales de la salud, su cuerpo era perfecto para la práctica de deportes. Era muy consciente de ello y se preocupaba por su mejora. Aquí también cabe otra analogía con Garrincha, que tenía una pierna seis centímetros más corta que la otra, ambas arqueadas hacia el lado izquierdo. Para muchos, Garrincha no pasaba un “lisiado” que se dio bien.
Pero, lamentablemente fuera de la cancha, las actitudes de Pelé distan mucho del genio que significó dentro del campo, comenzando por el no reconocimiento de una hija que tuvo fuera del matrimonio, Sandra Regina Machado, aún después de que se comprobó su paternidad a través de una prueba de ADN. Era hija de una empleada doméstica.
Pero esta no fue la única hija que tuvo Pelé fuera del matrimonio. Tuvo otra, Flavia Kurtz, hija de una periodista. Esta fue reconocida por Pelé, dejando en el aire sospechas de que la intransigencia en relación con Sandra tenía que ver con la condición social de su madre. Otro aspecto nada loable fue su omisión a lo largo de su carrera en el combate al racismo. Siendo un atleta negro reverenciado en todo el mundo, no hizo casi nada en la lucha contra la discriminación racial, sobre todo porque no tenía conciencia racial o de clase. Según otro gran jugador de nuestro país, Paulo César Caju, “Pelé era un negro sí señor”.
Otro aspecto muy cuestionable fue su relación con la dictadura militar, siendo utilizado por esta en algunas ocasiones incluso como “garoto” propaganda. Pero, como la vida es llena de contradicciones, tuvo problemas con la dictadura cuando se retiró de la selección luego del Mundial de 1970. Los dictadores de turno pensaron que su retiro fue prematuro, pues querían seguir usando su imagen, y lo llamaron mercenario al optar por ir al fútbol norteamericano a jugar en el Cosmos, con el objetivo de desarrollar el fútbol en ese país, y por supuesto a cambio de una buena cantidad de dinero.
Para relativizar su comportamiento político fuera de los gramados, debemos mencionar que, con motivo de su gol número mil, cuando fue entrevistado por un batallón de reporteros, dijo que dedicaba ese gol a los niños pequeños que no podían ser olvidados. Era claramente una referencia a una tragedia social que es la de la infancia abandonada, debido a las desigualdades establecidas por el capitalismo.
Otra ocasión digna fue su participación en la campaña por el voto directo a la presidencia, cuando vistió una camiseta de la selección nacional pidiendo Directas Ya. Se convirtió en un exitoso hombre de negocios y murió millonario. Una vez más, cabe aquí una analogía con Garrincha, que acabó su vida antes de cumplir los 50 años, fruto de una cirrosis hepática, pobre y casi condenado al ostracismo, aunque su cortejo fúnebre demostró cuánto era querido, porque fue seguido por miles de personas.
En fin, Pelé supo aprovechar su fama y tuvo una vida de celebridad. Participó en varias películas, y hasta de una telenovela. Grabó discos, llegó a ser ministro y, hasta poco antes de su muerte, fue invitado para actividades de promoción del deporte y para muchos anuncios publicitarios. Independientemente de las polémicas comparaciones con Garrincha, con Maradona y ahora con Messi, sin duda alguna su contribución al fútbol mundial es incomparable. Por eso decimos: ¡gracias Pelé!
Artículo publicado en www.pstu.org.br, 29/12/2022
Traducción: Natalia Estrada.



