“Como demostró la experiencia europea, esta situación crítica de la joven generación, que no adhiere a ningún partido, junto con la falta de tradición, educación sindical y elecciones democráticas, la convierte en carne de cañón de los fascistas. ¿Qué prueba eso? Que la juventud exige soluciones radicales. […] ¿Quién le dará una dirección a esa juventud? ¿Nosotros o los fascistas?”

Leon Trotsky, “Para la formación de una organización juvenil revolucionaria”, 1938 [1].

Por Yuri Gomes

El blog Teoria e Revolução está publicando una serie de textos sobre la juventud y la revolución socialista. Para contribuir con este debate, analizo aquí la relación entre los escritos de Trotsky y los de los dirigentes del Socialist Worker’s Party (SWP), durante la década de 1930 y el comienzo de la de 1940. El artículo se dividirá en dos partes: esta, que trata específicamente de Trotsky; y otra, dedicada a las principales elaboraciones de la sección estadounidense de la IV Internacional, el SWP, sobre el tema.

Introducción

La década de 1930 fue el ápice de lo que el revolucionario argentino Nahuel Moreno llamó “Etapa de la contrarrevolución burguesa” [2]. La combinación de la derrota de diversas revoluciones en Europa y China, la Crisis de 1929 y sus efectos sociales por todo el mundo, la ascensión y consolidación del fascismo en Europa, la Segunda Guerra Mundial y la estabilización del régimen estalinista en la Unión Soviética, constituyeron una etapa defensiva del movimiento obrero internacional, que se prolongó hasta la derrota del nazismo en 1943.

Por esas razones, era el período de una “juventud condenada”. La juventud proletaria y, en menor medida, la de las capas medias, enfrentaba el desempleo masivo, que llegaba a 50% en los Estados Unidos de 1932. Esa misma juventud era convocada para colocarse en la línea de frente de una nueva guerra mundial en muchos países. El escenario que Trotsky describe es: no hay trabajo.  […] Los estudiantes están teóricamente desorientados. En vez de la eterna prosperidad, solo ven bancarrota. Los jóvenes están buscando fórmulas para salir de esa situación [3].

La búsqueda por “fórmulas para salir de esa situación” resultó, en gran medida, en un proceso de reorganización de los movimientos de juventud [4]. Surgían nuevas organizaciones, algunas aumentaban su influencia, mientras otras entraban en crisis con sus partidos. Eso era una expresión de un movimiento de reorganización política mucho mayor, que se reflejó en la construcción del SWP en los Estados Unidos.

El SWP era la mayor organización fundadora de la Cuarta Internacional en 1938. Para la Conferencia de Fundación, la sección estadounidense tenía 3500 militantes, más del triple de la segunda sección más grande, la belga. Su tamaño era resultado de una política de entrismo[5] en el Socialist Party (SP), donde construyeron el Bloque de Izquierda y ganaron una expresiva parte de la militancia, incluyendo la mayoría de la juventud, la Youth People’s Socialist League (YPSL). Uno de los tres delegados de los Estados Unidos para la Conferencia, junto con James Cannon y Max Shachtman, era Nathan Gould, principal dirigente de la YPSL.

Trotsky reconocía la importancia política de la juventud en la construcción de una nueva dirección para la revolución mundial, a partir de la experiencia de derrota de la Segunda Internacional. En este período, mientras las filas de los partidos socio-demócratas claudicaban ante el chauvinismo en el momento de la guerra imperialista, sus alas jóvenes contradecían la capitulación de los viejos, como ocurrió en el SPD alemán. Por eso el Programa de Transición abría un espacio especial para los jóvenes y los sectores oprimidos, usando el slogan “¡Lugar para la juventud!, ¡Lugar para las mujeres trabajadoras!”.

La mayor parte de los textos presentados en este artículo son cartas intercambiadas entre Trotsky, la dirección del SWP y Gould. En ellas, se aborda, especialmente, el desgaste de la YPSL con el partido a fines de la década de 1930, como parte de una crisis mucho más profunda, que resultó en la salida de Gould y Shachtman [6]. Además, incluimos aquí una entrevista de Trotsky para jóvenes universitarios dinamarqueses en 1932.

Trotsky se dedicó a ganar a la juventud trabajadora y estudiantil para el movimiento obrero, el socialismo y la construcción de un nuevo mundo. Sobre eso trataremos aquí. Como advertencia necesaria, comunico que la propuesta es más presentar el contenido del debate, que sacar conclusiones, a pesar de que existan.

¿Qué es la juventud en la sociedad capitalista?

En los inicios de la década de 1930, Trotsky concedía una entrevista a un grupo de estudiantes en Copenhague, capital de Dinamarca, en la que trató sobre las perspectivas revolucionarias de la juventud e, inmediatamente, explicó su radicalismo:

“En todos los países la juventud es radical. El joven siempre se siente insatisfecho con la sociedad en que vive, siempre piensa que puede hacer las cosas mejor que los adultos. Así la juventud siempre se siente progresista, sin embargo, lo que entienden por progresista varía mucho. […] Esta es la verdadera fuerza motriz en el ámbito psicológico. Los viejos ocupan todos los lugares, el joven se siente encorralado, sin salida para aplicar sus demandas. [7]”

Su radicalismo en relación a lo que “entienden por progresista” tiene un carácter de clase. Para Trotsky, cuando realmente los estudiantes son pequeño-burgueses, su radicalismo no pasa de “enfermedad juvenil”. Porque al terminar los estudios, cuando ocupan sus cargos cómodos de profesionales liberales y de la aristocracia del trabajo, miran hacia atrás y consideran su antiguo radicalismo un “pecado de juventud, un error repulsivo y, al mismo tiempo, encantador” [8].

Pero, ¿quiénes son los estudiantes? Trotsky define en Copenhague:

Los estudiantes no constituyen un grupo social distinto y unificado. Se dividen en diversos grupos y su actitud política corresponde estrictamente al predominio de los diferentes grupos de las sociedades [9].

En pocas palabras, para Trotsky la juventud, en general, se caracteriza por su radicalidad. Esa generalidad está vinculada al hecho de que son los jóvenes los más afectados objetivamente por el capitalismo, y también son los que sienten menos el peso de las tradiciones ideológicas [10], como dice en 1938. Y a eso se le suma el hecho de que están en posición de desventaja en un mundo ocupado por los adultos. Pero esa radicalidad la mayor parte de las veces corresponde a los anhelos de su clase. En esa misma entrevista, cuenta que hasta febrero de 1917, en muchas conferencias que les daba a los universitarios rusos en el exterior, la revolución rusa tenía un expresivo apoyo entre los estudiantes. Sin embargo, en Octubre, muchos de ellos pelearon en las trincheras enemigas del proletariado.

¿Cuáles son las tareas de la juventud?

“¿Los estudiantes pueden tener alguna utilidad en el movimiento revolucionario?”, le preguntó un estudiante a Trotsky. Él, que se había quedado desconcertado por haberse concentrado en la denuncia de los estudiantes que abandonaron la perspectiva revolucionaria, respondió firmemente:

“El estudiante revolucionario solo puede contribuir si, en primer lugar, vive un proceso de autoeducación revolucionaria riguroso y coherente. En segundo lugar, si se vincula al movimiento obrero, aunque sea estudiante. Permítame aclarar que, cuando digo autoeducación teórica, me refiero al marxismo no falsificado [11].”

Sobre la primera tarea: la autoeducación marxista se distingue por pautarse contra las lecturas académicas y revisionistas, como las de Bernstein. Pero también podría referirse a la disciplina, como cita en el debate con Gould en 1938, en que parte de la “educación marxista bolchevique

“[…] es acostumbrar a los compañeros a que sean precisos en todo. Llegar puntualmente, presentar números exactos, sin exageraciones, porque a veces cuando faltan entusiasmo y actividades se substituyen por la exageración de los números, las actividades, etc. [12]”

Él también aborda la segunda tarea en ese mismo debate. Habla sobre incorporar a los estudiantes del partido en el movimiento obrero, reforzando la necesidad de tal envolvimiento en un plazo de seis meses, pudiendo ser rebajado a aspirante en caso de que no lo cumpla. ¿Por qué? Para que los estudiantes comprendan “que estamos en un partido proletario, vinculado a la lucha de clases, y no en un cenáculo de discusiones intelectuales”. [13] Para combatir los desvíos académicos, los estudiantes debían hacer del movimiento obrero un espacio de aprendizaje revolucionario, como parte de la autoeducación marxista:

“Tienen que entender que se va al movimiento obrero para aprender y no para enseñar. Tienen que aprender a subordinarse y a hacer el trabajo que le exigen y no el que quieren realizar. Por su parte, el movimiento obrero debe verlos con máximo escepticismo. El joven académico tiene que “marcar paso”, al inicio, durante tres, cuatro, cinco años y hacer una tarea partidaria común y corriente. Entonces, cuando los obreros ya confíen en él y estén completamente seguros de que no se trata de un oportunista, podrá ascender, aunque lentamente, muy lentamente. Cuando se trabaja de esa forma con el movimiento obrero, cuando se olvida de que se es académico, las diferencias sociales desaparecen. [14]”.

Cómo se debe organizar a la juventud?

Un texto importante fue la carta entre Cannon, Dobbs y Hansen del SWP con Trotsky en junio de 1940, intitulada “Discusiones conTrotsky”, en un momento de fuerte crisis de la YPSL. Cannon, dirigente del partido estadounidense, le hizo una caracterización de la juventud al partido:

“Teóricamente, la juventud debería ser un amplio movimiento en el que el partido podría ganar gente. Durante veinte años, sin embargo, la juventud fue una débil sombra del partido y siempre atrajo a los estudiantes, en gran medida. [15]”.

A lo largo de la carta, el dirigente estadounidense explicó cómo la juventud se puso contra el partido; cuestionó cómo se debe organizar a la juventud y pidió que se dijera cómo fue la experiencia bolchevique. Trotsky advirtió sobre la diferencia de coyuntura histórica entre 1917 y la de los años 1940.

Rusia vivía un período de ascenso del capitalismo con el éxodo de los jóvenes del campo para la ciudad.  Era un momento de transformaciones bruscas, como la industrialización y la guerra, lo que conducía a la juventud directamente hacia las fileras del partido. Por otro lado, en 1940 el capitalismo se encontraba en decadencia. Eso hacía el proceso más lento, pero permitía formar organizaciones separadas, como los “clubes de baile” [16]. Trotsky consideraba difícil hacer cualquier pronóstico sobre la organización de la juventud, por ser un “cambio de cambios bruscos”, a pesar de que señalaba que no era razonable tener una organización separada en aquel momento. Por eso hacía el llamado.

“No podemos inventar formas, sin embargo podemos investigar. Puede transformarse en una organización separada. Sería un crimen terrible perder tiempo con eso. Debemos iniciar el estudio inmediatamente. [17]”.

Dos años antes, en una carta a Cannon, intitulada “Un nombre revolucionario para un grupo juvenil revolucionario”, en que ya trataba sobre la crisis de la YPSL, su nombre y su relación con el partido, Trotsky decía que el grado de independencia serviría para que la juventud tuviera sus propias experiencias:

“El primer informe me da la impresión de que el peligro no reside en el hecho de que la juventud diga que es un segundo partido, sino en el hecho de que el primer partido haya dominado mucho, directa y firmemente, por medios organizativos.

[…]

¿Cómo puede educarse a la juventud sin una cierta cantidad de confusiones, errores y luchas internas, que no estén permeadas por los “viejos”, sino que se eleven a partir de su propio desarrollo natural? Me parece que en la organización juvenil los cuadros del partido piensan, hablan, discuten y deciden en nombre de la juventud y este debe ser el motivo de que hayamos perdido gente en el pasado.[18]”

Dos meses después, en el debate con Gould, Trotsky especifica esa relación del partido con la juventud:

“Está claro que la juventud no puede substituir al partido o ser su doble. Pero eso no significa que tenemos las posibilidades técnicas para advertir a la juventud sobre intentar substituir al partido siempre que piense que está siguiendo una línea equivocada. No podemos implementar la autoridad del partido de repente o mediante una resolución.

[…]

La disciplina de hierro, la disciplina de acero es absolutamente necesaria, pero si el aparato del partido juvenil comienza exigiendo esa disciplina desde el primer día, corre el riesgo de quedarse sin partido. Es necesario educar en la confianza en la dirección del partido y en el partido en general, porque es una expresión del mismo. [19]”

La justificación es que una organización genuinamente democrática, que respete la opinión del joven trabajador o estudiante, solo sería posible si fuese construida por el SWP, en contraposición al fascismo y al estalinismo. El centralismo, la “disciplina de acero”, sería producto de una educación en la confianza y el ejemplo del partido.

Ningún punto queda fuera del debate. Trotsky trató también sobre el nombre de esa organización de juventud, defendiendo la alternativa “Legión de la Revolución Socialista” contra los críticos, que decían que el concepto de “revolución” no caía bien entre los trabajadores estadounidenses y sus tradiciones. Sobre eso, argumenta:

“Es una vieja experiencia histórica, que aquel que no considere oportuno ostentar su nombre político, no tenga el valor necesario para defender abiertamente sus ideas, ya que el nombre no es algo accidental, sino una condensación de ideas […] No tenemos que buscar adaptarnos a los atrasos de las masas, tenemos que exponer estos atrasos con un nombre adecuado a las nuevas tareas históricas.

Un nombre anodino pasa inadvertido, y eso es lo peor en la política, especialmente para los revolucionarios. La atmósfera política está extremadamente confusa. En una reunión política, cuando todos hablan y nadie escucha a los demás, el presidente pone orden dando un fuerte golpe sobre la mesa. El nombre del partido tiene que resonar como ese golpe. [20]”

Consideraciones finales

Desde la perspectiva de Trotsky, la juventud, como un sector social limitado por la edad, tiene como característica más amplia su radicalidad, por el hecho de que, psicológicamente, se siente sofocada en un mundo dominado por los adultos. De forma más específica, los jóvenes proletarios todavía están entre los más afectados por las crisis del capitalismo. Para ellos, es más leve el peso de las malas tradiciones del movimiento obrero.

Dentro de la juventud están los estudiantes, una capa compuesta por diferentes clases y que generalmente responde al interés de los grupos sociales predominantes. Sus principales tareas socialistas serían la autoeducación marxista y envolverse con el movimiento obrero revolucionario, con humildad y abnegación.

De manera general, el partido organiza a la juventud como movimiento para ganar jóvenes estudiantes y, principalmente, proletarios, para el programa revolucionario y las fileras del partido. Ese movimiento debe ser organizado a partir del resultado de un análisis de coyuntura, pero debe contener un importante grado de autonomía y democracia interna. Así serían posibles el aprendizaje propio y la diferenciación en relación a otras organizaciones burocráticas o autoritarias.   Dentro de ese tema, el nombre de la juventud no es un debate postergado, al contrario, debe sintetizar su programa revolucionario.

Una observación importante. Muchos debates hechos por Trotsky en las cartas al SWP pasan por el intento de ganar a Gould y a la YPSL, además de estancar una crisis en el recién nacido partido, en un momento defensivo de la lucha de clases. Mucho tiempo antes, en 1906, Trotsky, en “Balanço y perspectivas”, defendió que no se debe transformar una afirmación “históricamente relativa, en un axioma supra-histórico” y argumentó que “el marxismo es ante todo un método de análisis – de análisis de relaciones sociales, no de textos” [21].

A pesar de esas ponderaciones, retomar los escritos de Trotsky sobre la juventud, – especialmente en el año que celebramos el centenario de la Revolución de Octubre – contribuye mucho para que reflexionemos y mejoremos nuestro método de análisis de las relaciones sociales, para la acción revolucionaria y la organización política juvenil de hoy.

Referencias bibliográficas

MORENO, Nahuel. “As Revoluções do Século XX”, 1984. Link: https://www.marxists.org/portugues/moreno/1984/mes/revolucoes.htm

TROTSKY, Leon. “Balanço e perspectivas”, 1906. Link: https://www.marxists.org/portugues/trotsky/1906/balanco/index.htm

TROTSKY, Leon. “Sobre los estudiantes y los intelectuales”, 1932. Link: http://www.ceip.org.ar/Sobre-los-estudiantes-y-los-intelectuales

TROTSKY, “Hacia la formación de una organización juvenil revolucionario”, 1938. Link: http://www.ceipleontrotsky.org/Hacia-la-formacion-de-una-organizacion-juvenil-revolucionaria

TROTSKY, Leon. “Un nombre revolucionario para un grupo juvenil revolucionário”, 1938. Link: http://www.ceipleontrotsky.org/Un-nombre-revolucionario-para-un-grupo-juvenil-revolucionario

TROTSKY, Leon. “Discusiones con Trotsky”, 1940. Link: http://www.ceipleontrotsky.org/Discusiones-con-Trotsky

Notas

1Todas las citas presentes en este artículo fueron traducidas libremente al portugués por el autor.

2 MORENO, Nahuel. As Revoluções do Século XX.

3 TROTSKY, Leon. “Discusiones con Trotsky”, 1940.

4 Además de las entidades estudiantiles, los partidos de los más diversos programas construyeron ligas juveniles, siendo una política de la social-democracia desde el inicio del siglo XX. Las juventudes políticas procuraban reunir jóvenes trabajadores y estudiantes, para ganarlos para el programa del partido. Especialmente, porque en muchos países los jóvenes no tenían derecho a organizarse políticamente.

5 Ver: CANNON, James. “História do Trotskismo Americano”

6 Una crisis importante, que va a prolongarse hasta 1940, abatió al SWP el año de su fundación, 1938. Hubo un fraccionamiento radical del partido entre el ala de James Cannon y Trotsky y la de Shachtman y Burnhan. El punto alto de esa crisis fue el debate sobre la defensa crítica incontestable de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, apoyada por Trotsky. Fue una crisis que presentaba una diferencia de fondo con respecto a la reivindicación del marxismo y la concepción de partido. En 1940, el ala de Shachtman, que incluía a Nathan Gould, rompe con el SWP. Después de eso Max Shachtman fundó una nueva organización, que luego se disolvió, para retornar al Socialist Party, y Gould salió de la vida política.

7 TROTSKY, Leon. “Sobre los estudiantes y los intelectuales”, 1932.

8 Ídem.

9 Ídem.

10TROTSKY, “Hacia la formación de una organización juvenil revolucionario”, 1938.

11 TROTSKY, Leon. “Sobre los estudiantes y los intelectuales”, 1932. Grifo original.

12 TROTSKY, Leon. “Hacia la formación de una organización juvenil revolucionaria”, 1938.

13 Ídem.

14 TROTSKY, Leon. “Sobre los estudiantes y los intelectuales”, 1932.

15 TROTSKY, Leon. “Discusiones con Trotsky”, 1940.

16 Ídem.

17 Ídem.

18 TROTSKY, Leon. “Un hombre revolucionario para un grupo juvenil revolucionário”, 1938.

19 TROTSKY, Leon. “Hacia la formación de una organización juvenil revolucionaria”, 1938.

20 TROTSKY, Leon. “Un hombre revolucionario para un grupo juvenil revolucionário”, 1938.

21TROTSKY, Leon. “Balanço e perspectivas”, 1906.

Traducción: Janys