Edward Gallardo Basay (Edu), es un obrero minero, subcontratado de Chuquicamata subterránea, presidente del Sindicato Nacional Interempresa de Trabajadores de la Minería, 18 de Octubre. SIM. Es también dirigente del Movimiento Internacional de Trabajadores, MIT.

La Voz de los Trabajadores (LVT): Hola compañero, gracias por la entrevista. En primer lugar, nos podrías contar un poco como está la situación del Covid en la minería?

Edu: Hola, el problema del Covid es tan preocupante como lo ha sido desde el inicio de la pandemia, muchos contagios, condiciones laborales que propician la propagación y el trabajador queda expuesto y sin garantías de subir y bajar con buena salud. Las empresas no se hacen cargo y al final el viejo termina destinado a su suerte. Las empresas mineras podrían haber acabado con el virus si es que hubieran parado la producción por uno o dos meses, con sueldo integro para los trabajadores, pero no lo hacen, porque de lo que se trata es de producir a costa de lo que sea, incluso sobre la salud y vida de quienes producen esa riqueza.

LVT: La formación del SIM ha sido una gran noticia entre los mineros. Nos puedes contar un poco cómo ha sido ese proceso y cómo está el SIM hoy ?

Edu: Somos el primer sindicato que nace ahí mismo en Chuquicamata subterránea. Fueron discusiones políticas muy clandestinas por alrededor de cuatro años, hasta que ya teníamos una base muy importante y con un programa conocido y aprobado por los trabajadores, lo que nos dio la señal que era el momento. Los acontecimientos de octubre de 2019, fueron claves para la conciencia de nuestros compañeros. Hoy estamos en hartas faenas, Chuqui, Salvador, Teniente, Escondida, Centinela, Pelambres, Collahuasi, Quebrada Blanca y otras, con trabajadores de planta y contratistas, que ya se cuentan por miles. Lo principal, es que este sindicato se da la tarea de discutir los problemas existentes en faena y la realidad minera y también los problemas históricos a los que nos empuja esta sociedad burguesa.

LVT: Usted es uno de los 3 dirigentes que las empresas quieren mantener fuera de Chuquicamata y sin sueldo después de la formación del SIM, que ha pasado con las demandas por reintegro y qué acciones se han tomado ?

Edu: Ha sido duro, sin un solo peso, hay que comer, vivir, en mi caso tengo tres hijos y a ellos no puedo decirles que la empresa no me paga el sueldo hace meses. Pero a pesar de todo, de los ataques patronales y de los cuales ha sido parte la burocracia sindical que ven amenazadas sus “parcelas”, a pesar de aquello, los trabajadores en la base han confiado en la organización que construimos entre todos, tenemos mas dirigentes y delegados en faena que siguen organizando ahí, en la riña como decimos nosotros los mineros, de cara a las bases y respondiendo a los requerimientos y necesidades de la pega misma.

Los reintegros de mis dos compañeros están determinados por el tribunal y se está en proceso de ejecución. En cuanto a mi causa, aun no se ha realizado mi audiencia, la que está prevista para abril.

LVT: Ustedes han sido parte importante de la campaña por la nacionalización de la gran minería del cobre, el litio y el oro, incluso yendo a exponer a la Convención Constitucional. Cómo ha sido recibida esa propuesta entre los mineros ?

Edu: Nosotros llevamos la discusión de la nacionalización de la gran minería a las faenas, a través del boletín La Voz del Minero, hemos ingresado por espacio de dos años y medio, miles de estos a las mineras, de mano en mano, por lo tanto este sindicato toma esta demanda con la aprobación de los trabajadores y la impulsa desde el primer día. Fuimos redactores de la misma norma que ingresó con 24 mil firmas populares a la Convención, que fue distribuida por miles en las faenas.

Es fundamental que los mineros, subcontratistas y de planta, nos organicemos junto a los demás sectores de la clase obrera para conquistar la nacionalización de la gran minería y las banderas históricas de la clase trabajadora.

LVT: Algo más que nos quieras comentar ?

Edu: Solo terminar diciendo que debemos estar conscientes que ni el gobierno de Boric, ni la Convención, podrán resolver nuestros problemas. Si nos movilizamos podemos presionar algunos cambios, pero lo real y profundo, solo lo conquistaremos luchando organizados. Como militante del MIT, no puedo dejar de mencionar la importancia que los trabajadores discutamos sobre la construcción de una organización que vaya mas allá de los sindicatos y que nos agrupe y organice políticamente desde nuestra posición de clase para pensar decididamente en luchar por acabar con este sistema y pegarnos ese salto histórico hacia un gobierno de los trabajadores.