Ya se anuncia el estreno en el Brasil del filme “Judas y el Mesías Negro”, dirigido por Shaka King, que estrenó la segunda semana de febrero en los Estados Unidos, sobre la vida del dirigente de los Panteras Negras, Fred Hampton, y que demuestra cómo el FBI y las otras agencias ligadas al Estado, actuaron para destruir el Partido de los Panteras Negras (BPP, por su sigla en inglés) y sus dirigentes.

Por: Américo Gomes

Entre las acciones está la planificación y el asesinato de Hampton el 4 de diciembre de 1969, cuando tenía solo 21 años de edad. Hampton fue muerto en una invasión de la policía a su departamento, donde estaba durmiendo con otros miembros de los Panteras Negras. La acción fue organizada y su asesinato deliberado, a partir de las informaciones del infiltrado y provocador William O’Neal, un informante del FBI.

Un dirigente talentoso

Hampton era uno de los más talentosos y capaces organizadores de los Panteras Negras y actuaba centralmente en la ciudad de Chicago. Cuando era adolescente actuó en la NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de Personas de Color), una de las principales organizaciones de derechos civiles de los Estados Unidos. Organizó manifestaciones contra el racismo y por la contratación de más profesores y administradores negros en la enseñanza secundaria.

Dirigente y organizador del Partido de los Panteras Negras en Illinois, Hampton estableció programas comunitarios y, entre ellos, el que tuvo más proyección fue el del desayuno gratuito para niños en edad escolar. También panificó la instalación de una clínica médica.

Construyó alianzas y unidad de acción con otros grupos que luchaban por derechos civiles, contra el racismo, la brutalidad policial y la pobreza, una política que la mayoría de los dirigentes de los Panteras tenía dificultad para desarrollar. Entre estos grupos estaban los Young Lords (portorriqueños) y los Young Patriots (activistas blancos del sur del país que luchaban contra la pobreza). Habilidoso, negoció treguas entre algunas de las más violentas pandillas de Chicago, con el objetivo de ahorrar vidas.

Monitoreo, infiltración y provocaciones[1]

Aprovechando el lanzamiento de este filme, vale la pena recordar cómo los aparatos de represión del Estado burgués actúan para destruir los movimientos sociales y las organizaciones que luchan por los derechos de nuestra clase. No hay reglas ni moral ni leyes, es el vale todo de la represión para destruir al enemigo.

En los Estados Unidos, considerada una república democrática, el FBI se valió de todos los medios, legales e ilegales, para destruir el movimiento negro y los levantes insurgentes de la década de 1960, en un programa que llamaron COINTELPRO[2].

Este programa incluía orientaciones explícitas para el bloqueo y el ataque a las organizaciones políticas negras, consideradas radicales, y a los dirigentes como Martin Luther King, Stokely Carmichael, H. Rap Brown, Maxwell Stanford y Elija Mohamed, con una política de “neutralización”, buscando “aislarlos”, negándoles “respetabilidad” e “impidiendo” el crecimiento de estas organizaciones, especialmente entre la juventud[3].

El FBI, en conjunto con otras agencias policiales del Estado, empleó tácticas legales e ilegales en operaciones clandestinas, en aquello que llamaron “dirty tricks” o “juegos sucios”.

Las tácticas incluían interceptación de correspondencia y comunicaciones; escuchas telefónicas; infiltración de agentes; cooptación de militantes; incitación a la violencia; producción de intrigas y rumores inter y entre organizaciones; incendios criminales; diseminación de drogas entre la población de los barrios más pobres; y hasta asesinatos. El “Terrorismo de Estado” en nombre de la “Seguridad Nacional”.

El programa ya existía desde agosto de 1956, cuando fue utilizado contra el Partido Comunista (en 1965, se calcula que cerca de un tercio de la adhesión nominal al PC era de infiltrados del FBI). En 1961, lo aplicaron contra el Socialist Workers Party (SWP) y contra personajes como John Lennon, Martin Luther King, Ernest Hemingway y Charles Chaplin. Así como hicieron con el dirigente nacionalista negro Marcus Garvey, en 1918.

A partir de 1967, el proyecto fue reorientado contra el movimiento negro. El memorando del FBI determinaba: “Evitar que militantes y líderes negros de grupos nacionalistas negros ganen respetabilidad”, desacreditándoselos y, con eso, visando impedir el crecimiento de estas organizaciones[4].

Se orientaba a organizaciones como la Conferencia de Dirigentes Cristianos del Sur (SCLC), la Coordinación de Comisiones de Estudiantes No Violentos (SNCC), pero también el Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR) y la Nación Islámica, y todos los que tenían conexiones con ellos, como el Partido de la Paz y la Libertad (PPL), los Boinas Marrones, Estudiantes por una Sociedad Democrática (SDS), Marzo de los Pobres, American Indian Movement, Jóvenes Hermanos Portorriqueños, y otros.

En 1967, J. Edgar Hoover instruyó a 1.246 agentes del FBI sobre el control de inteligencia racial cada mes. Se orientaba a agentes a “exponer”, “engañar”, “provocar desentendimientos”, “destruir la credibilidad”, “realizar intrigas, sabotajes, intimidaciones y persecución de individuos claves”. En 1968, el números de agentes involucrados directamente en estas misiones subió a 1.678.

El memorando del 22 de enero de 1969 de la Oficina del Buró de Chicago detalla acciones deliberadas a través de “infiltraciones” para aumentar los “debates cáusticos dentro de la organización”, “rumores”, y otras tácticas destinadas a fomentar “disputas internas”. El agente especial Martin Johnson[5] llegó a afirmar que el asesinato de Malcolm X era una especie de modelo para las operaciones de contrainteligencia “exitosas”[6].

En 1975, las actividades de COINTELPRO fueron investigadas por la Comisión Church del Senado, y sus actividades consideradas ilegales[7]. El FBI reconoció haber realizado 2.218 acciones ilegales; a partir de 1956 y hasta mediados de 1971, haber colocado 2.305 grampas telefónicas sin orden, y de haber enviado 57.846 cartas[8].

Los asesinatos

El FBI realizó lo que para ellos eran asesinatos quirúrgicos, matando a algunos de los principales miembros del movimiento y de los Panteras Negras, combinado con las denuncias, prisiones de militantes, y guerra psicológica.

Bobby Hutton, tesorero del partido, fue asesinado cobardemente en 1968, desarmado, en un tiroteo en el cual estaba involucrado uno de los dirigentes, Eldridge Cleaver, en Oakland. Llevó doce tiros y Cleaver fue herido. Un provocador infiltrado de la policía del “Escuadrón Panther”, llamado Ray Brown, fue quien provocó el incidente. El funeral de Hutton fue asistido por más de 2.000 personas, incluyendo a Marlon Brando y James Baldwin.

Entre otros muertos encontramos a los líderes del SNCC, Ralph Featherstone y Che Payne, asesinados el 9 de marzo de 1970, cuando una bomba explotó en su automóvil en Maryland. George Jackson, dirigente del grupo “Guerrilla Familia Negra” fue asesinado en la prisión de San Quintín, en 1971.

Pero uno de los más importantes golpes sufridos por el movimiento y por el BPP fue el asesinato de Fred Hampton, vicepresidente nacional y dirigente de la sección de los Panteras Negras en el Estado de Illinois. El FBI infiltró a varios informantes y provocadores en la sección de Chicago para minar sus actividades. Uno de ellos era William O’Neal, que luego asumió el puesto de seguridad, guardaespaldas personal de Hampton y jefe de seguridad del BPP en la ciudad.

En 1966, a los 17 años, O’Neal había sido preso por robo de automóvil usando un distintivo falso de la policía. Para no quedar preso se infiltró en los Panteras Negras.

Dentro del BPP, como jefe de seguridad, O’Neal realizaba investigaciones e interrogatorios para “cazar” sospechosos de informantes de la policía. Para eso construyó una silla eléctrica para intimidar a sus víctimas. Eso contra la política de Hampton, que estaba preso en la época y que cuando salió de la cárcel se opuso a las brutalidades de O’Neal. Además, O’Neal involucró a miembros del partido en actividades criminales, como bombardear la municipalidad, participación en asaltos y robos, y tráfico de drogas, incluso por teléfono desde la sede del partido.

A mediados de 1969, él entregó un mapa detallado del departamento de Hampton al agente del FBI Roy Mitchell. Este, junto con la unidad policial especial montó la invasión a casa de Hampton[9]. En la madrugada del 4 para el 5 de diciembre de 1969, 14 policías invadieron el departamento y dieron entre 82 y 99 tiros. La operación se hizo bajo las órdenes de Edward Hanrahan, promotor del condado de Cook. Hampton y otro dirigente del grupo, Mark Clark, de 22 años, fueron muertos. Clark era el dirigente del partido en la ciudad de Peoria. Cuatro Panteras Negras y dos policiales quedaron heridos.

Pocas horas después de la invasión, Hanharan dio una entrevista colectiva en la cual afirmó que la policía estaba cumpliendo un mandato de búsqueda y detención, procurando por armas ilegales y fue recibida a tiros por los ocupantes del departamento, matando a Hampton y Clark en autodefensa. Una mentira desfachatada.

Un juez federal concluyó que casi todos los cartuchos y balas encontrados en la escena habían sido disparados por armas de la policía. Solamente un disparo había sido hecho por los ocupantes del departamento, probablemente en autodefensa. Hampton fue muerto en la cama, durmiendo. Baleado dos veces en la cabeza, una en el brazo y en el hombro; otras tres personas que dormían en la misma cama escaparon ilesas. La esposa de Hampton, cargando a su hijo de ocho meses, fue baleada, pero sobrevivió. Todos los miembros sobrevivientes fueron presos, acusados de “tentativa de homicidio de la policía y agresión agravada”. Pero las acusaciones fueron posteriormente descartadas cuando testes de balística dejaron claro que la versión de la policía no encajaba con las evidencias en la escena del crimen.

Hanrahan y trece policías acabaron siendo indiciados por obstrucción de justicia y conspiración para presentar falsas evidencias, pero fueron absueltos. O’Neal recibió un “Bbono” de 300 dólares, por haber montado la provocación.

Días después, un escenario semejante fue montado en Los Ángeles, esta vez el infiltrado era Melvin “Cotton” Smith, que también se había tornado jefe de seguridad del BPP local.

El abogado Charles R. Garry declaró que Hampton y Clark eran “el vigésimo séptimo y el vigésimo octavo panteras asesinados por la policía”, y que las muertes era parte de una política nacional para destruir y realizar un genocidio de los miembros del Partido[10].

Provocadores

En 1968, se estima que el FBI tenía 3.300 informantes dentro del movimiento negro en los EEUU. En 1971, el número había subido a 7.500. Se cree que diez por ciento del total de los miembros del BPP, hasta finales de 1969, eran “agentes de la ley”[11].

El más destacado provocador infiltrado fue el descendiente de japoneses Richard Masato Aoki. Habilidoso en la lucha callejera, de comportamiento audaz, intimidador de rivales, robaba joyas, asaltaba casas y piezas de automóviles. Fue preso diversas veces por “cosas pequeñas”. En el Ejército se formó como especialista en armas de fuego. En el FBI investigaba organizaciones conspirativas. Pasó por varios grupos considerados radicales, como el Partido Comunista y el SWP, y participó de comités contra la guerra de Vietnam. En 1965, conoció a Huey Newton y Bobby Seale y, en 1966, suministró a los Panteras sus primeras armas. En 1967 se juntó al Partido, trajo armas y entrenó a sus miembros para manejarlas, mientras daba informaciones al FBI.

Aoki se suicidó con un tiro en 2009, en su casa de Berkeley. En su velatorio, Bobby Seale lo saludó como un “líder audaz y siervo del pueblo”.

Incluso en 2012, cuando salieron a la luz sus conexiones con el FBI, Seale consideró que era una difamación, y otro dirigente, Harvey Dong[12] afirmó: “Los propios documentos muestran que él no cooperaba con sus manipuladores del FBI, gran parte de las informaciones [que él] divulgaba eran de conocimiento público”[13].

Otro infiltrado y provocador importante fue Darthard Perry, de apodo Otelo en el FBI, militar especialista en inteligencia, que se infiltró en los Panteras de Los Ángeles. Para crear enfrentamientos con la “US Organization” contra los Panteras Negras, agredió físicamente a uno de los miembros de esa organización, a fin de facilitar “la discordia promovida entre los miembros de la US y del BPP en Los Ángeles”. Estas provocaciones llevaron a conflictos entre las organizaciones y a la muerte de Carter y Huggins.

Un infiltrado que trabajaba en la operación en la época, M. Wesley Swearingen, contó que: “me dijeron… que otro agente en el equipo había organizado para [sus] informantes en la US (United Slaves) el asesinato de Alprentice Carter y de John Huggins” (…) posteriormente, revisando los archivos de Los Ángeles se verificó que los hermanos Stiner eran informantes del FBI”. Perry, que estaba presente, identificó al tirador Claude Hubert como agente del FBI dentro de la US. También identificó a los hermanos George y Larry Stiner como infiltrados[14].

Otelo (Perry) trabajó en el FBI de 1970 a 1975, puso escuchas en las sedes, distribuyó literatura radical en el BPP, construyó “bombas reloj”, sacó fotos de la comunidad y de reuniones de miembros de los Panteras Negras y de la Unión de Estudiantes Negros. Había sido reclutado en la prisión de Sacramento[15].

El infiltrado Eugene Roberts fue guardaespaldas de Malcolm X; así como William O’Neal y Ralph White llegó a ser de la unidad de “caza infiltrados” de Nueva York, como Melvin Smith lo fue de la seguridad de la sede de Los Ángeles. El provocador Wilbert Thomas, en Broklyn, organizó un robo a un hotel que terminó en un cerco policial que llevó a prisión al dirigente del partido, Alfred Cain. Y un atentado con bomba en Seattle, llevó a la muerte de Larry Ward, joven desempleado veterano de Vietnam, que había ingresado en el partido. La bomba había sido hecha por Alfred Burnett, otro agente del FBI[16].

George Sams, “especialista en seguridad” del partido, que comandó la tortura de Alex Rackely (acusado de ser infiltrado en el BPP), era también un provocador policial; entregó a Bobby Seale al poder judicial, afirmando que era el mentor de la tortura[17].

En caso similar, en 1970 diecisiete Panteras de Baltimore fueron acusados de conspiración para asesinar al agente infiltrado, Eugene Anderson. Entre los principales participantes y testigos del crimen estaban Mahoney Kebe, Donald Vaughn y Arnold Loney, que eran agentes del FBI en Baltimore.

El infiltrado Peter Cardoz[18] forjó documentos haciendo parecer que Stokely Carmichael, de quien era custodio, era informante de la CIA. En la época, Stokely tuvo que dejar Nueva York e irse al África, temiendo por su vida[19].

Destruir al enemigo

Queda claro que incluso los gobiernos que se presentan como “democráticos” utilizan tácticas, legales o ilegales, para destruir, golpear y eliminar a las organizaciones que conspiran contra este régimen y este sistema defendiendo los intereses de la clase trabajadora y a los sectores más oprimidos de la sociedad.

No fue solamente la represión que llevó a la destrucción del Partido de los Panteras Negras, fue también el abandono de su programa original, su adaptación a la democracia burguesa, y hasta los desvíos de sus dirigentes. Pero la represión ilegal del Estado fue un elemento agravante y potencial en esta escalada.

A pesar de su osadía política, del coraje individual de sus dirigentes y militantes y del discurso revolucionario y antirrégimen, el BPP no se preparó adecuadamente para el enfrentamiento que se estaba desarrollando, de cierta manera subestimando la determinación de la burguesía para destruir a sus enemigos.

Esta es una lección que todos los luchadores revolucionarios sociales tienen que aprender, para mejor prepararnos en la organización de nuestras defensas. En este sentido, gana relevancia la construcción de una conciencia de nuestra clase contra la represión estatal.

[1] The COINTELPRO Papers Documents from the FBI’s Secret Wars Against Domestic Dissent, por Ward Churchill y Jim Vander Wall, cap. 5. COINTELPRO – Black Liberation Movement, p. 91, file:///C:/Users/Windows%208.1/Desktop/Cointelpro_Papers.pdf

[2] COINTELPRO: The FBI’s Covert Action Programs Against American Citizens.”, http://terrasol.home.igc.org/HooverPlan.htm

[3] The COINTELPRO Papers Documents from the FBI’s Secret Wars Against Domestic Dissent, por Ward Churchill y Jim Vander Wall, cap. 5. COINTELPRO – Black Liberation Movement, p. 91, file:///C:/Users/Windows%208.1/Desktop/Cointelpro_Papers.pdf

[4] Noam Chomsky, in The COINTELPRO Papers Documents from the FBI’s Secret Wars Against Domestic Dissent, por Ward Churchill y Jim Vander Wall, cap. 5. COINTELPRO – Black Liberation Movement, p.  91, file:///C:/Users/Windows%208.1/Desktop/Cointelpro_Papers.pdf

[5] Posteriormente investigaría los asesinatos de dirigentes de los Panteras Negras en Illinois: Fred Hampton y Mark Clark.

[6] The COINTELPRO Papers Documents from the FBI’s Secret Wars Against Domestic Dissent, por Ward Churchill y Jim Vander Wall, cap. 5. COINTELPRO – Black Liberation Movement, p. 91, file:///C:/Users/Windows%208.1/Desktop/Cointelpro_Papers.pdf

[7] History News Network | Congressional Oversight and the Crippling of the CIA.

[8] Ward Churchill, “Para romper, desacreditar e destruir”, Guerra Secreta do FBI contra el Black Panther Party, http://propagandhi.com/wp-content/empires/Ward_Churchill.pdf

[9] The COINTELPRO Papers Documents from the FBI’s Secret Wars Against Domestic Dissent, por Ward Churchill y Jim Vander Wall, cap. 5. COINTELPRO – Black Liberation Movement, p. 91, file:///C:/Users/Windows%208.1/Desktop/Cointelpro_Papers.pdf

[10] http://www.edwardjayepstein.com/archived/panthers_print.htm citado en el New York Times y el Washington Post.

[11] Ward Churchill, To Disrupt, Discredit and Destroy”The FBI’s Secret War against the Black Panther Party, https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:VgQQFUFuy2IJ:https://propagandhi.com/wp-content/empires/Ward_Churchill.pdf+&cd=1&hl=pt-BR&ct=clnk&gl=br

[12] Profesor en Berkeley.

[13] http://apublica.org/2012/09/um-infiltrado-fbi-entre-os-panteras-negras/. Seth Rosenfeld es el autor del libro, Subversivos: Guerra del FBI a estudiantes radicales, y el ascenso de Reagan al poder. Él ya escribió sobre Aoki para el Center for Investigative Reporting, en 2012.

[14] Ward Churchill, War at Home: Covert action against U.S. activists and what we can do about it (South End Press Pamphlet Series). https://fightgangstalking.files.wordpress.com/2013/05/war-at-home-1989.pdf

[15] https://archive.org/stream/nsia-FBIPerryDarthardME/nsia-FBIPerryDarthardME/FBI%20Perry%20Darthard%20M%20E%2001_djvu.txt

[16] Ward Churchill, To Disrupt, Discredit and Destroy “The FBI’s Secret War against the Black Panther Party, https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:VgQQFUFuy2IJ:https://propagandhi.com/wp-content/empires/Ward_Churchill.pdf+&cd=1&hl=pt-BR&ct=clnk&gl=br

[17] Ward Churchill, To Disrupt, Discredit and Destroy “The FBI’s Secret War against the Black Panther Party, https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:VgQQFUFuy2IJ:https://propagandhi.com/wp-content/empires/Ward_Churchill.pdf+&cd=1&hl=pt-BR&ct=clnk&gl=br

[18] Sospechoso de varios asesinatos.

[19] Memorando de Nueva York Oficina de Campo de la sede del FBI, 9/9/68, p. 2. 60- http://www.assatashakur.com/cointelpro-blackpanthers2.htm

Traducción: Natalia Estrada.