Construir una respuesta revolucionaria de los trabajadores contra la inflación y la carestía de vida

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Cuando encaramos los desafíos políticos de hoy, es fundamental mirar las propuestas planteadas por los revolucionarios en otros momentos históricos y tomarlas como referencia para elaborar un programa en nuestros días.

Por: Maria Silva

Hoy, el aumento de la inflación es producto de la guerra, pero sobre todo es un método utilizado por los patrones para aumentar sus ganancias, a costa de los trabajadores. El hambre o la falta de bienes de primera necesidad es ya una realidad constante a que los trabajadores tienen que responder.

Pero la carestía de vida es un problema estructural del capitalismo en varios momentos de su historia. León Trotsky fue uno de los grandes dirigentes de la Revolución Rusa, luego perseguido y mandado a asesinar por Stalin, por su combate contra su perspectiva de “socialismo en un solo país” y contra la degeneración burocrática y contrarrevolucionaria de la URSS. El período entre la Primera y la Segunda Guerra Mundiales estuvo marcado por una inflación galopante y un desempleo brutal en varios países, especialmente en Alemania. Por eso, cuando se fundó la Cuarta Internacional, uno de los puntos de la propuesta de programa presentada fue la “Escala móvil de salarios y escala móvil de trabajo”, con dos propuestas para combatir los flagelos del desempleo y la carestía.

Recuperar aquí el Programa fundacional de la IV Internacional nos sirve, por tanto, para reflexionar sobre la salida a la situación actual, que necesariamente no puede ser una medida aislada. Tiene que ser parte de un plan de lucha contra la crisis económica al servicio de los trabajadores. En este sentido, dejamos un extracto del capítulo del Programa de Transición como aporte para pensar ese programa hoy y también para darnos cuenta de la actualidad de la elaboración de Trotsky.

Escala móvil de salarios y escala móvil de trabajo

(En Programa de Transición para la Revolución Socialista, León Trotsky, 1938)

«En las condiciones del capitalismo en descomposición, las masas continúan viviendo la vida tibia de oprimidos que hoy, más que nunca, están amenazados de ser lanzados al abismo de la miseria. Ellas están obligadas a defender su pedazo de pan, aunque no puedan aumentarlo o mejorarlo. (…) Pero dos catástrofes económicas fundamentales, en las que se resume el absurdo creciente del sistema capitalista –el desempleo y la carestía de vida– exigen consignas y métodos de lucha generalizados.

La Cuarta Internacional declara la guerra implacable a la política de los capitalistas, que es, en gran parte, la de sus agentes –los reformistas– de intentar hacer que recaiga sobre los trabajadores todo el peso del militarismo, de la crisis, de la desagregación de los sistemas monetarios y de todas las otras catástrofes de la agonía capitalista. Demanda trabajo y existencia digna para todos. Ni la inflación monetaria ni la estabilización pueden servir como consignas para el proletariado, ya que son dos caras de la misma moneda. Contra el aumento de los precios, que, a medida que la guerra se aproxima, adquirirá un carácter cada vez más desenfrenado, solo se puede luchar con la consigna de escala móvil de salarios. Los contratos colectivos deben asegurar el aumento automático de los salarios, correlativamente con el alza de los precios de los artículos de consumo. (…) Los propietarios y sus abogados demostraron la “imposibilidad de realizar” esas demandas. Los pequeños capitalistas, sobre todo aquellos que van camino a la ruina, invocarán, además, sus libros de contabilidad. Los obreros rechazarán categóricamente esos argumentos y esas referencias. (…) Se trata de preservar al proletariado de la descomposición, de la desmoralización y de la ruina. Se trata de la vida y de la muerte de la única clase creadora y progresista y, por eso mismo, del futuro de la humanidad. Si el capitalismo es incapaz de satisfacer las demandas que surgen infaliblemente de los males que él mismo engendró, ¡que muera! La “posibilidad” o “imposibilidad” de realizar las reivindicaciones es, en el presente caso, una cuestión de relación de fuerzas que solo puede ser resuelta por la lucha. (…)».

Artículo publicado en https://emluta.net, 22/6/2022.-
Traducción: Natalia Estrada.