La rebelión de las bases de profesores
La siguiente es una entrevista de Alternativa Comunista (AC) al Profesor Fernando López, docente del Liceo Rosa Ester Alessandri Rodriguez (REAR) y que ha participado de las últimas movilizaciones, junto a sus compañer@s de trabajo.
AC: ¿Cómo se logra una movilización tan potente, si se pensaba que los Profesores ya estaban ganados para el inmovilismo?
Fernando: La movilización de los profesores forma parte de un despertar generalizado, hoy la población quiere ser protagonista de los cambios que están aconteciendo, por lo tanto, no aceptará ser marginada. Hay un descontento masivo con el modelo capitalista impuesto en la Dictadura y hay un ímpetu de cambio. En el caso de los profesores es la reforma educacional, en el que no sólo se juega quién será el encargado de impartir educación, sino que también el modelo educativo que se desarrollará. Por lo tanto, es el momento de demostrar que los profesores no somos meros reproductores del sistema, sino sujetos críticos, capaces de desarrollar un trabajo intelectual que incida en el nuevo modelo educacional. Es por esta razón que los profesores han salido a las calles y la consigna que representa lo planteado es que sin profesores no hay reforma.
AC: ¿Cómo ven a este gobierno y sus reformas: las ven como progresivas o simplemente es puro humo?
Fernando: Yo no creo que sea puro humo, creo que hay una visión ideológica que representa la tendencia de humanizar el capitalismo, si fuesen progresivas estaríamos pensando en un cambio de un modelo, en este caso desde la coalición de gobierno no está en su proyecto el superar este sistema, por lo tanto, este es un gobierno que ha sabido instalarse como uno de esperanzas de cambio, pero en realidad lo que más harán será presentarse como un “gobierno de los trabajadores”, pero que las decisiones se tomarán con los mismos “poderosos de siempre”.
AC: ¿Qué es lo más criticable del rol dirigencial de Gajardo [dirigente sindical docente] en el Colegio de Profesores? ¿Gajardo a favor de los profesores o del gobierno?
Fernando: Hay que recordar las palabras de Camila Vallejos [dirigente estudiantil chilena, militante del PC] cuando dijo que estarían con un pie en la calle y con otro en el gobierno. Sin embargo, las actuaciones de Bárbara Figueroa en la CUT y de Gajardo en el Colegio de Profesores demuestran que están con los dos pies en el Gobierno. Pero ellos no han sabido leer los cambios que ha tenido el país a partir de 2011, en que el Colegio fue a la saga del movimiento estudiantil y no supo instalar a los profes como un sujeto activo de los cambios. Gajardo esperó que lo profes de hoy siguieran la lógica clásica del legitimar las decisiones de los dirigentes y por lo mismo, no ha sabido enfrentar la “rebelión de las bases” que no tiene que ver con que se vaya Gajardo y sea reemplazado por Mario Aguilar o Darío Vásquez, sino con democratizar realmente el colegio de profesores o simplemente refundarlo, como una institución que realmente represente a los trabajadores de la educación, cuestión que definitivamente no hace pues “trabaja” para un grupo exclusivo de profesores, aquellos “colegiados”. Pero ¿qué pasa con los asistentes de la educación? ¿Qué pasa con los dos tercios de profesores de Chile que no está colegiado?
AC: ¿Es una primera batalla, vendrán más luchas?
Fernando: Sin duda, luego de los cinco puntos de la agenda corta [pliego de reivindicaciones], lo que viene es la carrera profesional docente, que tanto el gobierno como el directorio nacional del colegio de profesores quiere solucionarlo en verano, es decir una vez más sin los profesores. Nosotros consideramos que esta discusión debería ser postergada para marzo, para que los profesores desarrollemos un rol activo. Eso se podría armar desde la perspectiva de trabajadores-de la educación, pero pensando como trabajadores, está la reforma laboral, el sistema de pensiones, la regulación del capital financiero y un avanzar en el desarrollo de la conciencia de los trabajadores para avanzar más allá de la humanización del capitalismo.
AC: ¿Cómo se resiste para llegar a vencer?
Fernando: Los profesores estamos en una constante resistencia para no aplicar un currículum adaptado a un modelo de mercado, cuando debemos desarrollar clases que sean significativas para nuestros estudiantes y no para las empresas, cuando buscamos que se transformen en sujetos críticos, cuando no queremos ser absorbidos por la cultura escolar que nos dice que ya no hay nada que hacer. Por lo tanto, la pedagogía es una práctica permanente de resistencia, las victorias son difíciles de percibir de manera consciente. Quizás si conseguimos un Chile más justo y solidario, en el que los trabajadores tengan un proyecto de clase, podríamos hablar de una victoria.
AC: ¿Qué esperan de la solidaridad de la gente, de los estudiantes?
Fernando: Desde una perspectiva doméstica nosotros sentimos tanto el apoyo de los apoderados [representantes de los padres en las escuelas] como de los estudiantes. Para mí, el liceo es una comunidad, con su propia cultura en la que no sólo están los trabajadores de la educación sino que también los estudiantes y los apoderados, por lo tanto, el paro docente no se entiende sin los apoderados, ni menos sin los estudiantes. Es la comunidad la que se debe movilizar, es esta la que debe apropiarse del sistema educativo que queremos diseñar.
AC: ¿Estamos ante un pueblo dormido o definitivamente deseducado y sin conocimiento? ¿Los peores enemigos del pueblo son la ignorancia y el miedo?
Fernando: Yo tengo confianza en el pueblo movilizado, Freirina, Aysén, Magallanes, los portuarios, los subcontratados en la minería, los estudiantes, han demostrado que esta ya no es una sociedad dormida. El paro docente es un ejemplo de ello, los profesores sabemos de educación, los estudiantes y los apoderados también, por lo que no vamos a aceptar que nos dejen fuera. En el caso de los trabajadores el miedo se relaciona con la fragilidad que es evidente, si los trabajadores sintieran que poseen un real poder se atreverían a asumir un mayor protagonismo. Esto es evidente, cuando quieres formar un sindicato, cuando es necesario movilizarse, la gente se resta porque tiene temor. Yo lo visualizo como un problema de relación de fuerzas, mientras los trabajadores no sientan que poseen un poder suficiente para ejercer sus derechos en plenitud, la pasividad será difícil de superar. Es por esto que es importante los cambios en la educación, en la legislación laboral y el trabajo que puedan desarrollar los distintos movimientos políticos que surjan desde los trabajadores.
AC: ¿Cómo se desarrolla el conflicto nacional, tienen noticias?
Fernando: Ante la respuesta que ha desarrollado el Mineduc a los cinco puntos de la agenda corta, el directorio nacional quiere consultar a las bases, pero sólo a aquellos que están colegiados. Esto es lo que provoca un descontento pues nos hemos movilizados como docentes, más allá de si estamos colegiados o no. Porque la dignificación de nuestro trabajo será para los 190.000 profesores del país y no sólo para el tercio que está colegiado. Esto ha provocado dos aristas de conflicto, por un lado la disidencia que ha surgido al interior del Colegio, que entre sus objetivos esta además la salida de Gajardo y que buscan que la consulta nacional sea ampliada. Por otro lado, existen algunos comunales del colegio de profesores, algunos colectivos de trabajadores de la educación y algunos sindicatos, que lo que buscan es incidir en el diseño de la reforma y que buscan transformarse en una actor relevante y que ha permitido que surjan instancias como la Mesa por la Dignidad y Unidad de los Trabajadores de la Educación. Esto ha provocado que estén en el país una gran cantidad de comunas movilizadas que poseen en común la necesidad de que los profesores sean protagonistas de la reforma. Quizás la que más ha tardado en movilizarse es la región metropolitana, pero en las últimas semanas esto ha ido cambiando, con comunas como la Granja, Maipú, Pudahuel, Conchalí y Lampa se han movilizado. Ejemplos han sido las regiones como la octava, la de Magallanes, zonas como Antofagasta, Arica, Calama. Los profes se movilizan y el bloqueo mediático existente no lo ha logrado frenar. Como ves todo surge desde las bases, es decir, poco tiene que ver con movimientos impulsados por la derecha, somos los docentes de base los que queremos decir que sabemos de educación y por lo mismo debemos ser protagonistas.
AC: ¿Cuáles son las peleas que en el corto, mediano y largo plazo se deben ganar?
Fernando: Hoy es la agenda corta, luego la carrera docente y la de los trabajadores, en todas estas batallas estamos jugándonos la dignidad. Necesitamos y exigimos desde las aulas tener un país que valore a sus trabajadores y que surja un proyecto político que se identifique con ellos.
AC: ¿Cuál sería su mensaje a los profesores municipalizados que no están en la movilización?
Fernando: Que es ahora o nunca, que los profesores no podemos marginarnos de este proceso. Que movilizarse no necesariamente significa estar en paro. Muchas veces la amenaza efectiva del descuento hace que tus colegas se rindan, pero se pueden hacer foros, difusión, presionar al gobierno de manera creativa, incorporar a los apoderados y a los estudiantes, no se pueden restar de esta lucha, si no será demasiado tarde.
AC: ¿Que mensaje le enviaría a ese profesor de colegio particular subvencionado que ve su lucha pero no se compromete?
Fernando: Es sabido de los niveles de presión y precariedad laboral que viven los profesores de los particulares subvencionados, que los lleva incluso a incorporarse a movilizaciones con las que ni siquiera se sienten identificados como fue la organizada por la CONFEPA, para defender ese tipo de educación. Lo importante sería que ellos no se marginaran de esta discusión, participar como te decía anteriormente no es sólo ir a una marcha o paralizar sus actividades; de manera ingeniosa, deberían ver cómo se suman. Desde las redes sociales, ayudando a romper el bloqueo mediático, reflexionando con sus estudiantes, criticando el discurso que viene de las organizaciones del particular subvencionado. Todas las formas de lucha son válidas y nos sirven a todas y todos.




