Nuestra organización cumplirá cinco años, lo que nos llena de orgullo. Fundamos nuestra organización hacia el final del primer año del gobierno Geringonça, teniendo el PS como centro, con el soporte parlamentario del BE y el PCP, y que prometía dar vuelta la página de la austeridad. La Geringonça significó la entrega de las organizaciones de los trabajadores a los ritmos de un gobierno burgués.

Por: António Tonga

El significado de la Geringonça

El gobierno Costa “recuperó” el empleo sobre la base de los vínculos precarios y/o temporarios, continuó la elitización de los grandes centros urbanos promoviendo la especulación inmobiliaria, y no devolvió los rendimientos y los derechos cautivos por la derecha.

El gobierno Costa fue también un gobierno de ataque a los derechos de los trabajadores. Los sectores que intentaron luchar lo sintieron en la piel: enfermeros, conductores de materiales peligrosos, Autoeruropa, estibadores, y también la juventud de la periferia negra tuvieron como respuesta a su “insurgencia” requisas civiles, persecución sindical y mediática, y represión policial, con intención de destruir su resistencia.

Frente a ese gobierno, estuvimos y estamos con la clase trabajadora, no alimentando ilusiones, e impulsando las luchas. En los momentos más graves nos posicionamos inequívocamente en la barricada de nuestra clase. Veíamos la necesidad de la tarea de explicar a la clase y a los sectores en lucha que el gobierno de Costa y sus aliados no estaban de su lado. Y que era preciso forjar en la lucha nuevas herramientas, tanto para enfrentar los embates inmediatos como también para el enfrentamiento con el poder político. Por eso dijimos que era preciso un partido revolucionario.

La pandemia y los problemas estructurales del capitalismo

La pandemia vino a demostrar el castillo de naipes sobre el cual se asentaba la recuperación que el anterior gobierno pregonaba. El Sistema Nacional de Salud (SNS), hijo de la revolución, dilapidado a lo largo de los años, no tuvo el refuerzo necesario, quedando por saber cuántas vidas podrán haber sido salvas si el SNS hubiese sido recuperado. Los sucesivos Estados de Emergencia sirvieron para levantar un cerco sobre el movimiento de nuestro clase, las medidas como el layoff no salvaron los ingresos de las familias trabajadoras, sino sí los a los medianos y grandes patrones, todo eso en un clima de paz política en que las direcciones de nuestra clase mantuvieron el apoyo a las políticas del gobierno.

No por casualidad, también luchamos en el movimiento negro para construir el 6 de Junio antirracista, de repudio por el asesinato de George Floyd. Como primer momento de rebeldía dentro del contexto pandémico, más de 15.000 personas marcharon en Lisboa, demostrando que la lucha de clases no estaba en stand-by, que la desigualdad racial se profundiza en la pandemia, y que el combate al racismo es una tarea de conjunto contra los patrones, la explotación y la opresión.

Socialismo o barbarie

Buscamos, así, ampliar y afirmar un polo combativo en las luchas, independiente de quien nos gobierna y de quien concilia, pero político en sus denuncias y, sobre todo, alternativo al sistema capitalista, al proyecto de la Unión Europea imperialista, que desmantela la independencia de los países periféricos fomentando el endeudamiento y también un perfil de productividad deficitaria que resulta en dependencia periferia-centro.

Hoy está aún más claro que o se construye el socialismo o tendremos la barbarie. Millones son condenados a la muerte por el virus y por las grandes farmacéuticas, que se niegan a quebrar las patentes para que todos puedan tener acceso a la vacuna y superar la pandemia, al mismo tiempo que la destrucción ambiental provocada por la explotación capitalista nos quita el futuro.

Los trabajadores y el pueblo pobre construyen la sociedad con su trabajo diario. No podemos permitir que la burguesía continúe destruyéndonos. Precisamos construir un partido revolucionario para dar un salto en la organización política de la clase trabajadora. ¡Júntese a esta lucha!

Venimos de lejos

Somos la continuación de un legado nacional que viene desde el periodo revolucionario. Y, por otro lado, seguimos la tradición de nuestra Internacional, la Liga Internacional de los Trabajadores (LIT), que, presente en varios países y continentes, sigue la lucha por una alternativa socialista y revolucionaria para los trabajadores.

Artículo publicado en https://emluta.net, 23/9/2021.-

Traducción: Natalia Estrada.