Sáb Jul 13, 2024
13 julio, 2024

Uruguay: La lucha es por Juicio y Castigo

El 20 de mayo es ya una fecha emblemática para cientos de miles de uruguayos que estamos dispuestos a continuar levantando las banderas de lucha por los Derechos Humanos de ayer y también del presente. En el marco del Plan Cóndor, que asoló de crueles dictaduras a nuestra América Latina en la década de los ‘70, las garras de la dictadura de nuestro país se extendieron hacia Argentina, donde miles de uruguayos buscaron refugio en los primeros años y se vieron obligados a vivir en el exilio.

Por IST – Uruguay

La dictadura militar instaurada a partir del golpe de estado dado por Juan Ma. Bordaberry y la cúpula militar en junio de 1973, asesinó vilmente en Buenos Aires a los parlamentarios Zelmar Michellini y Héctor Gutiérrez Ruiz, a los militantes Rosario Barredo y William Whitelock, junto con la desaparición de Manuel Liberoff. El 20 de mayo de 1996, al cumplirse veinte años de los brutales asesinatos, Madres y Familiares de Detenidos y Desaparecidos y otras organizaciones realizaron la convocatoria pública para la primera marcha, planteando: “… El homenaje a las víctimas no puede ser otro que el reconocimiento través de la verdad de los hechos, la recuperación de la memoria y la exigencia de que en Uruguay nunca más exista la tortura, las ejecuciones y la desaparición forzada de personas …” Verdad, Memoria, Justicia, Juicio y Castigo. Estas palabras cobraron especial significado en esos años y han ido pasando de generación en generación.

Año a año, la marcha aumenta en cantidad de manifestantes, organizados por sindicatos o cooperativas, centros de estudios o barrios. Pero también, ha llegado a todos los rincones del país y en los últimos años, la marcha se ha multiplicado en numerosas ciudades y pueblos del país, llegando incluso a realizarse en varias ciudades en el exterior (Argentina, Chile, España). Esta lucha democrática está profundamente arraigada en los trabajadores, las mujeres y los estudiantes como en todos los defensores de los derechos humanos.

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No pudo ser detenida ni por la pandemia ni por el covid. Como no han podido detenerla quienes – desde distintos gobiernos blancos, colorados e incluso del Frente Amplio- hicieron repetidos intentos de “dar vuelta la página” y “ponerle punto final” mediante una vergonzante negociación, con la complicidad de la iglesia, la Justicia y el parlamento. Por el contrario, la difícil situación sanitaria animó a miles de militantes a ser creativos y multiplicar esfuerzos para mantener la lucha en alto. En forma presencial o virtual, las margaritas inundaron de norte a sur nuestro país. Los carteles con preguntas y denuncias se multiplicaron, como los del año pasado: “Dónde están?? ¡La verdad sigue secuestrada, es responsabilidad del estado!!”

En los últimos años, centenares de miles participamos en las marchas, superando las expectativas más optimistas. Una contundente demostración de la disposición a la lucha que existe entre “los de abajo”. ¡Basta de impunidad! ¡¡La lucha continúa!! De este modo, en estos últimos años, la lucha por los derechos humanos cobró un nuevo impulso. Fue una clara señal para el gobierno de derecha de Lacalle Pou y sus socios multicolores y muy especialmente para el partido militar de ultraderecha Cabildo Abierto, los “nostálgicos de la dictadura”, que la lucha contra el silencio y la impunidad de los torturadores y violadores no se negocia.

Por el contrario, es imprescindible continuar la pelea para arrojar luz y castigar los crímenes del pasado, obligando así al gobierno, al parlamento y a la Justicia a cumplir con las tareas aún pendientes. Nuestra lucha tiene que romper el silencio cómplice de los militares y civiles que siguen en libertad o en prisión domiciliaria.

¡¡Por una nueva marcha multitudinaria!! ● ¡¡Volvamos a las calles para seguir exigiendo qué pasó con los desaparecidos y dónde están!! ● ¡¡Juicio y castigo en cárceles comunes a todos los torturadores y violadores!! ¡¡Ni un privilegio más para ellos!! ● ¡¡Que se abran y desclasifiquen todos los archivos de la dictadura!!

Que -ante el indignante proceder de la Justicia que conscientemente demora y pone todo tipo de trabas- se forme un Tribunal Popular, integrado por organizaciones y luchadores por los derechos humanos, por organizaciones obreras y barriales. Debemos acelerar los procesos y causas abiertas. Está quedando cada vez más claro que este sistema capitalista hunde sus raíces en la impunidad y en la corrupción. Sobran ejemplos de estos últimos meses. Por eso, no solo tenemos que continuar esta lucha por los derechos humanos y democráticos a todos los niveles. Tenemos que comprender que ella hace parte de la lucha por un cambio radical en nuestra sociedad, para poder construir una sociedad sin explotados ni explotadores, una sociedad socialista.

Tomado de: ist.uy 18/05/2023

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