Representantes del régimen del Talibán se reúnen los días 23, 24 y 25 de enero en Oslo con representantes del gobierno americano y de países europeos.

Por: Fábio Bosco

Será la primera reunión formal del nuevo régimen afgano con representantes del imperialismo americano y europeo.

Liderada por el ministro de Relaciones Exteriores Amir Khan Muttaqi, la delegación afgana espera dar pasos en el descongelamiento de cerca de diez mil millones de dólares en fondos afganos en el exterior, en la cooperación económica (léase, inversiones imperialistas), y en el reconocimiento de hecho del nuevo régimen.

Shafiullah Azam, de la delegación afgana, informó a la agencia de noticias The Associated Press que las reuniones con representantes de las grandes potencias son “un paso para legitimar el gobierno afgano” y que “este tipo de invitación y comunicación auxiliará a la Comunidad Europea y a los Estados Unidos y muchos otros países a deshacer la imagen equivocada sobre el gobierno afgano”. Además, dijo que “estamos requiriendo el descongelamiento de los bienes afganos para no punir a los afganos comunes por cuestiones políticas… Por cuenta del hambre y del invierno mortífero, creo que es hora de que la comunidad internacional apoye a los afganos”(I).

De hecho, la crisis humanitaria es avasalladora. Según la ONU, cerca de 24 millones de afganos están pasando hambre, de los cuales nueve millones (incluyendo un millón de niños) están en la miseria absoluta. La ONU prevé que en breve 97% de la población estará por debajo de la línea de pobreza(II).

El último 15 de enero, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) divulgó un informe que afirma que más de medio millón de afganos perdieron sus empleos en los últimos cinco meses. Los más afectados fueron las mujeres, los trabajadores agrícolas, los empleados públicos y los obreros de la construcción.

La agenda americana es diferente

No obstante, la agenda americana para esta reunión es diferente. Según el comunicado del Departamento de Estado, la delegación americana liderada por el enviado especial para Afganistán, Tom West, es discutir “la formación de un sistema político representativo; respuestas para las urgentes crisis humanitarias y económicas; seguridad y contraterrorismo; y derechos humanos, particularmente el acceso a la educación para niñas y mujeres”(III).

O sea, la principal preocupación americana es con la inclusión de sus principales aliados políticos en el gobierno afgano, además de la cuestión de reprimir a grupos que puedan afectar los intereses americanos. Incluso, quieren utilizar los propios fondos afganos para proveer ayuda humanitaria preferencialmente a través de multinacionales americanas.

En cuanto a la cuestión de los derechos humanos y del acceso de las mujeres a la educación, es una cortina de humo para ocultar el desastre que significaron veinte años de ocupación americana, con la pérdida de más de 164.000 vidas; la destrucción masiva de casas y aldeas, con más de la mitad de la población por debajo de la línea de pobreza; además de mantener el sistema de opresión de la mujer, con el analfabetismo femenino alcanzando 75% de la población, con solo una mujer por cada cinco puestos de trabajo, con la mitad de las mujeres casándose con menos de 18 años, el pago de dote y la utilización de la burca por la mayoría de las mujeres en las áreas rurales, donde vive 75% de la población. La preocupación con los derechos de las mujeres pasó lejos de los planes imperialistas durante los 20 años de ocupación americana.

Talibán abandona posiciones antiimperialistas

Al contrario de la lucha contra el imperialismo, el régimen del Talibán invierte en la formación de un Estado capitalista, autoritario y en conciliación con el orden imperialista mundial.

No se tomó ninguna medida para cambiar el modelo económico impuesto por los 20 años de ocupación americana, basado en la exportación de amapola y sus derivados, en la importación de alimentos y en la dependencia externa.

No hay una sola palabra sobre reforma agraria, medida necesaria no solo para traer justicia a los millones de trabajadores y trabajadoras sin tierra, sino también para priorizar el cultivo de alimentos en las mejores tierras con mayor acceso al agua.

La exigencia de reparaciones de guerra debe ser dirigida tanto a los Estados Unidos como a la OTAN porque promovieron la destrucción del país durante 20 años, así como a Rusia, cuyos 10 años de ocupación fueron igualmente dañinos, lo no aparece en los discursos oficiales y fue sustituido por el pedido de desbloqueo de los U$S 10.000 millones de los fondos afganos congelados por los imperialismos.

Fue lo que ocurrió el 19 de enero de 2022 en ocasión de la conferencia económica con la presencia del primer ministro Mullah Mohammad Hasan Akhund, que se limitó a explicar la importancia de descongelar los bienes afganos(IV), y para eso convidó al representante de la Misión de Ayuda de la ONU para Afganistán, Deborah Lyons, quien no economizó elogios al nuevo régimen al mencionar el combate a la corrupción así como la recaudación de impuestos sobre las exportaciones, que alcanzaron U$S 1.000 millones en estos cinco meses, y que fueron destinados al pago de empleados públicos(V).

Además, es interesante mencionar el programa de “alimentos por trabajo”, en el cual parte de las donaciones internacionales de trigo son entregadas para los empleados públicos. O sea, la prioridad es la construcción del Estado en detrimento de aliviar la situación de penuria de la población (VI).

Por fin, está la cuestión de las libertades democráticas y de los derechos de las mujeres.

Desde que asumió el poder, el Talibán trató de cercar el acceso de las mujeres al trabajo y al estudio, de imponer el uso compulsivo del hijab, y de impedir el derecho de manifestación y la libertad de prensa.

Hoy, Afganistán es el único país del mundo que restringe públicamente el acceso de las niñas y las mujeres a la educación.

No obstante, frente a la presión dentro y fuera del país, Zabihullah Mujahid, portavoz del gobierno, dio una entrevista a The Associated Press el 15 de enero, en la cual afirma que las autoridades pretenden retomar el acceso de las niñas de todas las edades a las escuelas a partir del año nuevo afgano, el 21 de marzo de 2022. Declaró que el Talibán no es contrario a la educación. En cuanto al acceso al trabajo, dijo que hay mujeres trabajando en las áreas de educación, salud, y en el aeropuerto de Kabul. Pero no dijo cuándo las empleadas públicas de otras áreas podrán retornar al trabajo(VII).

En realidad, establecer la enseñanza universal para niños y niñas es una medida básica importante pero insuficiente para garantizar los derechos elementales de las mujeres, tales como paridad en los puestos de trabajo públicos y privados (hoy, la fuerza de trabajo formal es solo 20% femenina), salario igual para trabajo igual, fin de los castigos crueles como azotes y apedreamiento, derecho de no usar el hijab o la burca, además de una política para poner fin a la dote nupcial y a la venta de adolescentes para el matrimonio.

Por su parte, el derecho de manifestación no está garantizado, por el contrario, las manifestaciones son reprimidas y hay activistas presas. Es el caso de Tamana Zaryabi Paryani, integrante del grupo “Seekers of Justice”.

Tamana y sus tres hermanas fueron presas el 19 de enero a las 20 horas, en su departamento en Kabul, por una fuerza policial de diez hombres armados del Departamento de Inteligencia del Talibán, que invadió su residencia.

Eso ocurrió luego de una manifestación de 25 mujeres, que se realizó el 16 de enero y que fue reprimida por la policía, en la cual exigían el acceso a la educación y el trabajo además del fin del uso compulsivo del hijab(VIII).

El último 19 de enero, el Comité para la Protección de Periodistas exigió del nuevo régimen la investigación sobre la invasión a la residencia del documentarista Zaki Qais por dos policías armados que lo agredieron(IX).

La semana anterior, el periodista de la organización de medios Afghanistan Salam, Noor Mohammad Hashemi, fue golpeado por tres hombres no identificados(X).

La lucha contra el nuevo régimen

Hoy el régimen del Talibán se tornó el principal obstáculo para una ruptura completa con el modelo económico capitalista impuesto por la ocupación americana, y para garantizar las libertades democráticas y los derechos de las mujeres.

La clase trabajadora y los agricultores pobres tienen que dar los primeros pasos para construir su autoorganización y luchar por los derechos obreros y populares.

Cada paso en este camino de la autoorganización y la lucha por cada derecho democrático, obrero y popular, por menor que sea, tiene que ser apoyado, en la perspectiva de la lucha por el fin del capitalismo y por la toma del poder por la clase trabajadora, basado en la democracia obrera y la solidaridad internacional entre los trabajadores y las trabajadoras.

Notas:

(I) https://apnews.com/article/talks-with-taliban-begin-in-norway-281532ba4dc8ba968ed7a6643aa31c71

(II) https://www.aljazeera.com/gallery/2022/1/5/in-pictures-afghanistan-desperate-taliban-economic-crisis-poverty-hunger-covid

(III) https://apnews.com/article/talks-with-taliban-begin-in-norway-281532ba4dc8ba968ed7a6643aa31c71

(IV) Él declaro: “La ayuda que estamos pidiendo no es para los integrantes del gobierno sino sí para la pobre nación”.

(V) https://apnews.com/article/afghanistan-business-taliban-united-states-kabul-4c6409ef34a214c216b53b6523e5d471

(VI) https://www.bbc.com/news/business-59961671

(VII) https://apnews.com/article/afghanistan-education-united-nations-kabul-taliban-c07aefcb90b560bc82b60b17d9623833

(VIII) https://apnews.com/article/afghanistan-taliban-kabul-social-media-media-eec3080df6a424aee6021a273f69e6cd

(IX) Ídem.

(X) Ídem.

Traducción: Natalia Estrada.