El 11 de febrero de 2022, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, emitió una orden ejecutiva asignando U$S 3.500 millones en reservas federales afganas congeladas en bancos de los EE.UU. para las familias de las víctimas de los ataques del 11 de setiembre de 2001.

Por: Fabio Bosco

Los 3.500 millones de dólares restantes serán destinados a ayuda humanitaria vía ONU. Ese dinero solo será liberado tras el análisis del poder judicial americano. O sea, ni un centavo de los más de 7.000 millones de reservas afganas en bancos norteamericanos serán descongelados en un futuro próximo.

Afganistán tiene incluso 2.000 millones de dólares en reservas congeladas en Alemania, Suiza y los Emiratos Árabes Unidos.

El congelamiento de las reservas afganas ocurre en un momento de aguda crisis humanitaria en ese país.

De acuerdo con el Programa Alimentario Mundial de la ONU, 23 millones de afganos pasan hambre y 38% de los niños menores de cinco años sufre de desnutrición crónica, de los cuales un millón pueden morir de hambre[1].

La pandemia de coronavirus está llenando los únicos cinco hospitales que atienden a pacientes de Covid-19. Esos hospitales carecen de suplementos médicos, camas de terapia intensiva, ventiladores, además de financiamiento para pagar a médicos y empleados y de combustible para calentar los ambientes en invierno. Treinta y tres unidades de salud que atendían a pacientes con Covid-19 están cerradas por falta de financiamiento. Apenas 27% de la población recibió la dosis única de Jansen y no hay máscaras para ser distribuidas gratuitamente a la población[2].

El presidente Biden está haciendo trucos imperialistas, sometiendo las tan necesarias reservas afganas a una decisión futura de los tribunales de los Estados Unidos, usando a las familias de las víctimas del 11 de setiembre como cortina de humo.

La población afgana no puede ser penalizada por una acción de Al-Qaeda liderada por Bin Laden, un billonario saudita cuya relación con Afganistán comienza con el apoyo a los mujahideen financiados por los americanos que lucharon contra la ocupación soviética. Posteriormente, Bin Laden se estableció en Afganistán en mayo de 1996, por invitación de los señores de la guerra, patrocinados por los americanos. Los plutócratas americanos, incluyendo el actual presidente de los Estados Unidos, generaron a Bin Laden, no el pueblo afgano.

Las 3.000 familias de la clase trabajadora que perdieron a sus seres queridos el 11 de setiembre deben ser compensadas por la pérdida irreparable, pero congelar las tan necesarias reservas afganas no traerá justicia, sino solo más pérdidas para la clase trabajadora afgana.

Reparaciones de guerra

Además de la obligación de devolver las reservas afganas al pueblo afgano, los Estados unidos tienen otra deuda derivada de la violencia y la destrucción provocadas a lo largo de veinte años de ocupación norteamericana.

Más de 160.000 afganos perdieron sus vidas debido a la ocupación de los Estados Unidos. Aldeas y barrios fueron destruidos por las tropas de la OTAN.

La producción y el consumo de drogas aumentaron durante la ocupación de los Estados Unidos. Hoy hay cerca de un millón de afganos con dependencia química de opioides, y el país es el principal productor de opio del mundo, alcanzando una producción anual de cuatro mil toneladas[3].

Lo mínimo que el presidente Biden debe hacer inmediatamente es donar millares de toneladas de trigo, arroz, lentejas, pollo y aceite de cocina para eliminar el hambre y la destrucción en el país. Los Estados unidos también deben dar financiamiento para reabrir las 33 unidades de salud para tratar a pacientes con Covid-19, además de enviar respiradores, máscaras y vacunas que faltan para inmunizar a por lo menos 70% de la población. Eso representaría un primer paso en las reparaciones de guerra que los Estados Unidos deben a los trabajadores afganos.

Notas

[1] https://www.aljazeera.com/news/2022/2/1/infographic-hunger-and-food-insecurity-in-maps-and-charts

[2] https://apnews.com/article/afghanistan-coronavirus-pandemic-business-health-kabul-9e983468daac7ef86367b6b9f76a704f

[3] https://apnews.com/article/afghanistan-united-nations-kabul-taliban-1698fb11a337044134c440487a2cd5dc

Traducción: Natalia Estrada.