El pasado 22 de Enero, el medio de comunicación de Derecha, El Líbero, publicó un titular haciendo alusión al MIT: “El movimiento de ultraizquierda que domina Plaza Italia y que organiza nuevo estallido para marzo”.

Por MIT-Chile

Esto lo hizo con el objetivo de querer buscar “cabecillas” o un chivo expiatorio de esta profunda revolución chilena, y es claramente un ataque a los cientos de miles de luchadores que han puesto su vida a disposición de esta lucha, sin que nadie se busque apropiar oportunistamente de ella y sin “cabecillas”, y que esos cientos de miles en su gran mayoría no están vinculados/as a organizaciones políticas. Sin embargo, no es primera vez que El Líbero, al fiel estilo de la burguesía, busca imponer ideas falsas a partir de elementos que saca de la realidad. Esto no sorprende de un medio comunicacional fundado por el UDI Gabriel Ruiz-Tagle, quien ahora por casos de corrupción está inhabilitado por cinco años en cargos directivos de sociedades anónimas y cuyo prontuario es largo y se suma el haber estado detrás de la Colusión del Confort; un medio también fundado por el ex ministro de Hacienda de Pinochet Hernán Buchi, el mismo que desfalcó al país en Dictadura.

Este hecho, se viene a sumar a una serie de otros ataques vías redes sociales desde grupos de derecha hacia los luchadores y al MIT, pero no solo eso, sino que han tenido especial fijación con nuestra compañera María Rivera, quien ahora por las presiones de la derecha -en este caso no de El Líbero-, carabineros puso una denuncia por “sedición impropia” en su contra, debido a que llamó a las fuerzas represivas de base -como lo hacemos desde todo el MIT- a que dejen de reprimir al pueblo y que se unan a esta lucha.

Recientemente, El Dínamo, de forma imprecisa publicó una nota titulada “Quiénes forman el Movimiento Internacional de Trabajadores que se tomó Plaza Italia”, nos parece que tampoco refleja la realidad de Plaza Dignidad, ya que son cientos de miles de jóvenes, trabajadores y pobladores, que no son del MIT, quienes se toman la Plaza, desde el MIT apoyamos a fondo el proceso.

La revolución la hacen los trabajadores/as, pobladores/as y juventud, el MIT la apoya

El texto escrito por El Líbero se basa en describir nuestra política y elementos de nuestro programa revolucionario-socialista, a través de a una serie de citas que hacen de nuestros videos, periódicos y declaraciones. Copian textual nuestras publicaciones, en ese marco ninguna cita que usan es falsa, pero lo hacen con la intención que manifiestan en el titular, de decir que nosotros somos los -únicos- organizadores del nuevo estallido para marzo, lo que sí es falso. Claro, lo que evidentemente les faltó decir, es que al ser parte de la LIT-CI, también defendemos que: en Venezuela no hay socialismo sino una Dictadura capitalista de Nicolás Maduro que creemos debe caer; que estamos convencidos de que en China también hay una dictadura capitalista y no comunismo; y que desde el momento cero nunca apoyamos ni confiamos en el Chavismo ni gobiernos como los de Evo Morales, o las pseudoizquierdas -como la acá la ex Concertación o ex Nueva Mayoría- que con un discurso socialista han aplicado los planes empresariales atacando a los trabajadores.

Como MIT existimos porque estamos convencidos de que la revolución es necesaria y hay que organizarla, pero la clase trabajadora, los jóvenes y pobladores deciden cuándo y cómo hacerla, y lo que partió el 18 de Octubre fue por necesidad del conjunto de nuestra clase trabajadora, no porque una organización se los impuso o las orientó, ella irrumpió espontáneamente a causa de la decadencia en los niveles de vida. Los llamados a Huelga, o los métodos de defensa son también por necesidad propia del movimiento y de la gente de defenderse de la represión, ellas/os son las verdaderas protagonistas de esta revolución, esos millones de trabajadores y pobladores que se organizan en Asambleas Territoriales o Coordinadoras, que día a día enfrentan la represión asesina de Piñera, ya sea en las plazas donde protestan o en sus barrios. Esas masas trabajadoras son las que han arriesgado su vida por esta lucha, llegando a tener más de 25 asesinados, son las que arriesgaron su libertad encontrándose hoy cerca de 2.500 presos por luchar tras el estallido. Simplemente, es un descriterio y falsedad querer vincular sólo a una organización revolucionaria la valentía de la juventud y las masas trabajadoras.

Hoy Piñera tiene solo un 6%, el Parlamento un 3%, deben hacerse cargo de que casi nadie los valide, por haber sido unas rapiñas del pueblo trabajador por más de 30 años, por eso las masas hacen la revolución, no porque una organización se los diga. Deben hacerse cargo de ser los asesinos de un pueblo, de ser los cabecillas de la impunidad y que por eso son odiados. Piñera y todos los responsables de violaciones a los DDHH deben pagar con cárcel.

II Encuentro plurinacional de Mujeres

Así, el llamado a Huelga para el 8M fue resuelto por organizaciones del movimiento, como el Encuentro de Mujeres. Los movimientos y protestas de los secundarios son resueltos por sus instancias de organización como la ACES. Ahora, desde el MIT somos claros en apoyarlos y querer impulsarlos con acciones concretas.

La revolución es por la vida de la humanidad contra la violenta y brutal barbarie capitalista del mundo

La derecha y en general los de arriba -empresarios- imponen un discurso de que los que protestamos somos violentistas, que buscamos el caos y solo la destrucción de todo. Y además, unos sectores dicen que la revolución financiada o producto de una intervención del dictador Maduro de Venezuela, nada más falso. Pero en realidad, los primeros violentistas y los que están destruyendo a la humanidad con intervenciones internacionales a través de sus vínculos, son los empresarios y sus gobiernos, que para mantener sus ganancias nos aplastan y llevan a la barbarie.

Es una realidad insoportable para la clase trabajadora y los pueblos más pobres. Reciéntemente la Oxfam difundió un estudio mundial que sentencia que el 1% más rico de la población posee más del doble de riqueza que 6900 millones de personas (el 60% de la población mundial), eso mientras:

  • Aproximadamente 735 millones de personas siguen viviendo en la pobreza extrema.
  • Cada día 10.000 personas mueren por no poder costearse la atención médica
  • La esperanza de vida en las comunidades pobres es entre 10 y 20 años inferior que en las zonas prósperas
  • 11 millones de personas murieron en 2017 a causa de malnutrición y 820 millones de personas pasan hambre.
  • A esto se suma la mayor inestabilidad de los empleos según Amnistía Internacional hay un informe que pronostica que en 2021 dos tercios de los países del mundo se verán afectados por las medidas de austeridad, es decir, casi 6.000 millones de personas, además se calcula que el coste humano de estas medidas incluirá la pérdida de empleo de millones de personas.

Los de arriba podrán decir que esta desigualdad es porque ellos se esforzaron y el resto no, pero ese discurso meritocrático ya nadie lo cree, porque sabemos que los empresarios son solo parásitos que no producen riqueza, por el contrario, se apropian de la riqueza producida por las y los trabajadores. Se apropian de una riqueza incluso producida por niños trabajando en condiciones de esclavitud, como es el caso de la República Democrática del Congo, que tiene alrededor de 40.000 niños trabajando en las minas de cobalto durante 10 o 12 horas diarias, muchos de estos niños no saben leer ni escribir y nunca fueron a una escuela, para peor, la inhalación del polvo tóxico que surge de la trituración del mineral puede causar enfermedades pulmonares mortales. Eso, es claramente barbarie.

En Chile la negligencia empresarial ha traído consecuencias en el ámbito de: la salud donde miles de personas mueren en listas de espera o terminan una cirugía alumbrados por la luz de celulares; en ámbitos de las pensiones de miseria; con la crisis del SENAME; y un largo etcétera. A nivel medioambiental, hoy estamos viviendo la crisis hídrica más profunda desde 1968, que ha dejado a 34 mil animales muertos. Pero los chilenos sabemos que no es sequía, es saqueo, un saqueo legalizado en el Código de Aguas de 1981.

Frente a esta realidad, nada fue hecho por los gobiernos, autoridades y grandes empresas que se dicen los grandes representantes de la humanidad y responsables por su desarrollo, nada cambió en la ganancia de más y más lucros. O mejor dicho, cambió para peor.

Por eso no es raro ver ebullir a Argelia, Catalunya, Egipto, Francia, Georgia, Guinea, Hong Kong, Irak, Irán, Líbano, Reino Unido. Ecuador encendió la mecha en Sudamérica, le siguió Chile y luego Colombia. Esta bronca de las masas contra tantos años de ajustes y permanentes ataques a su nivel de vida se combina con la constatación de que los gobiernos y regímenes políticos son responsables de esa realidad. Y lo observamos tanto en gobiernos de supuesta “izquierda” (China, Venezuela, Nicaragua) como de derecha (en caso de Chile y Colombia).

Por eso, las revoluciones y los mecanismos de defensa de la protesta son una necesidad para salvar a la humanidad de la decadencia impuesta por los empresarios y su sistema capitalista. Y en Chile para defender este derecho a la protesta, una necesidad es defender la libertad por los presos por luchar, solidarizar con María Rivera que está amenazada de muerte y ahora denunciada y con los secundarios organizados que también son criminalizados.

Las Fuerzas represivas: el sostén de los de arriba y sus contradicciones

David Veloso, militar dado de baja por desobediencia al negarse a reprimir a su pueblo

Uno de los principales argumentos de la derecha es que defienden la humanidad de “carabineros” y sus derechos. Lo cual es real hasta cierto punto y luego hipócrita en otro. Las FFAA o el conjunto de las fuerzas son el sostén de los de arriba, cuando ya sus instituciones de democracia para los ricos no sirven, aplican el palo o la represión. Es por eso que las fuerzas represivas tienen privilegios con respecto al resto de la población, porque a los de arriba les conviene tenerlos de su lado. Pero esos privilegios claramente no chorrean por a todos por igual, hay una estructura jerarquizada que impide cualquier diferencia de opinión frente a las órdenes que vienen de arriba, y quien ose desde la base a denunciar la corrupción o a no acatar es acusado de “sedición”. Por eso insistimos con el llamado a las bases de las fuerzas represivas, a quienes saben que están sirviendo a un amo que no es su aliado sí lo es de la cúpula represiva y enemigo del pueblo trabajador, un llamado a quienes vienen de familias trabajadoras, a quienes tienen hermanos, amigos, padres, tíos, dando la lucha por un Chile distinto, un llamado a que dejen de reprimir a su pueblo, por el derecho a sindicalizarse y tener opinión distintas a la cúpula, un llamado a que, además de dejar de reprimir, se sumen en defensa de esta revolución.

La crisis de humanidad tiene directa relación con la crisis de dirección revolucionaria

Revoluciones hay varias, pero debido al rol de los partidos del régimen e instituciones empresariales terminan desviadas o derrotadas. Esta revolución chilena puede acabar desviada y abortada si es que el empresariado a través de sus instituciones y partidos da concesiones que calmen la lucha -pero no solucionen los problemas de fondo-, o puede incluso ser derrotada si sacan con fuerza a los militares a las calles. O puede ser una combinación de ambas, que es lo que parece querer hacer la burguesía chilena, al imponer como concesión un Proceso Constituyente casi invalidado por el movimiento, y por otro lado profundizar la represión con más asesinatos y leyes represivas, queriendo sacar a los militares con el “resguardo a la infraestructura crítica”.

Una necesidad y una -de varias- tarea de esta revolución es construir una dirección revolucionaria, para evitar que desvíen o derroten esta revolución chilena. Necesitamos organizarnos políticamente para ver cómo triunfamos en esta revolución, qué sociedad queremos y cómo la conquistamos.

Para eso debemos organizarnos igual o más que los de arriba. Desde el MIT y la LIT-CI queremos contribuir en eso, construyendo organizaciones revolucionarias en Chile y en todo el mundo. Hoy en Chile, desde esta revolución debe surgir esa dirección revolucionaria que será superior a lo que es hoy en MIT, pero que debe ser clara en los elementos programáticos que defienda: la necesidad como primera tarea de derrocar a Piñera, luego a todos los de arriba para acabar con las AFPs, para recuperar lo que por décadas nos han saqueado las 10 familias más ricas de este país mediante la expropiación de todo su patrimonio, por una Asamblea Constituyente libre y soberana, sin Piñera. Para esto debemos avanzar en profundizar esta revolución, que el movimiento obrero se sume organizado con un gran paro nacional, que avancemos en la autoorganización mediante el desarrollo de las Asambleas territoriales y otras instancias, etc. También debemos disputar a un sector de base de las fuerzas represivas para que se sumen a esta revolución. Y así ir gestando el camino para que las y los trabajadores se tomen el poder con una democracia obrera y no la democracia actual de los ricos que no es otra cosa que la dictadura del capital.

Hoy, ninguna organización dice eso, al contrario: nos llaman a creer que el proceso de nueva constitución podría ser pacífico y en conciliación con los empresarios, pero no es así. Es por eso que la frase de Trotsky sigue muy vigente: “la crisis de la humanidad se reduce a la crisis de su dirección revolucionaria”.

Si la revolución chilena no avanzara en cambiarlo todo, se podría deber a múltiples factores, pero uno de los claves, sería la falta de una dirección revolucionaria. El futuro de la humanidad depende de la superación de la crisis de la dirección revolucionaria a escala internacional. Construyamos esa dirección. Construyamos desde el MIT una organización superior.