¡Basta de machismo y capitalismo! ¡Mujeres trabajadoras contra la violencia, por vacuna y auxilio de emergencia, ya! ¡Fuera Bolsonaro y Mourão!

Por: Secretaría de Mujeres del PSTU Brasil

En todas partes del mundo, nosotras mujeres trabajadoras somos víctimas de la desigualdad, del machismo, y de la explotación capitalista. En medio de la pandemia y la crisis, son los sectores oprimidos de la clase que sienten con un peso mucho mayor los males de este sistema. La situación de las mujeres es cada vez más dramática, sea por la explosión de la violencia doméstica y de los femicidios, como también por la falta de derechos, por el aumento del desempleo y de la pobreza, por la doble jornada y la sobrecarga de cuidados y quehaceres domésticos.

En el Brasil, además de la crisis sanitaria y económica, tenemos que convivir con un gobierno genocida, machista, racista, LGBTfóbico, y que incluso defiende una dictadura en el país. Su política ya condenó a más de 250.000 brasileños a la muerte por el Covid-19. Su discurso de odio contra los sectores oprimidos potencia la violencia contra las mujeres y los femicidios, el racismo y la violencia contra negros, indígenas y LGBTs.

Con el gobierno Bolsonaro crecieron la violencia doméstica y los femicidios, así como las violaciones y otras formas de violencia contra las mujeres. Solamente en San Pablo, una mujer fue muerta cada dos días por la violencia machista durante la pandemia, y el asesinato de personas trans aumentó 40% en 2020. Las mujeres negras son las principales víctimas, por la combinación de machismo y racismo.

El aumento del desempleo y del costo de vida amplió la miseria y profundizó las desigualdades de clase, raza y género. Más de la mitad de las mujeres están fuera del mercado de trabajo y las que consiguieron mantener sus empleos son obligadas a lidiar con la doble jornada y la sobrecarga de los quehaceres domésticos. Como mayoría en la línea de frente del Covid y en los servicios esenciales enfrentamos pésimas condiciones de trabajo y la falta de vacunas. Con el fin del auxilio de emergencia, millares de familias, muchas encabezadas por mujeres, quedaron si tener siquiera qué comer.

Mientras Bolsonaro y Pazuello atrasan la vacunación y facilitan el colapso del sistema de salud, la ministro Damares, apoyada en organizaciones fundamentalistas y de extrema derecha, promueve una ofensiva ideológica conservadora, al mismo tiempo que desmonta políticas públicas para las mujeres e impone cambios en la legislación que atacan los derechos sexuales y reproductivos, como la resolución que dificulta el acceso al aborto incluso en los casos ya garantizados por ley. Paulo Guedes, por su parte, avanza en las privatizaciones y en la reforma administrativa y quiere acabar con el piso mínimo en salud y educación.

Júntese a eso la hipocresía de gobernadores y alcaldes que a pesar del discurso de oposición al negacionismo de Bolsonaro, en la práctica se niegan a promover la cuarentena con garantías económicas, usan la vacuna como moneda electoral (como Doria en San Pablo), y mantienen a todos funcionando incluso con el aumento de muertes, decretando además el retorno a las aulas presenciales. Profesionales de la educación de varios Estados, un gremio mayormente femenino, están decretando huelga sanitaria para no exponer sus vidas, a sus alumnos y familiares al riesgo de contaminación.

Es en ese marco de ataques y de la necesidad de derrotar este gobierno y su proyecto de muerte, que en todo el país las mujeres se están organizando para el 8M. ¡Somos parte de esa construcción y defendemos la más amplia unidad para derrotar a Bolsonaro-Mourão, contra la violencia y por derechos, por vacuna para toda la población y la vuelta del auxilio de emergencia, ya! Podemos y debemos transformar este día en una avalancha para un proceso de luchas de la clase trabajadora con las mujeres en la vanguardia, para sacar este gobierno y a sus aliados.

Pero si esa unidad es necesaria, es preciso que nos organicemos con independencia de clase. Primero, porque no será por medio de alianzas con sectores de la burguesía “progresista” como Luiza Trajano; visando las elecciones, como defiende el PT; o canalizando todo el descontento de las mujeres y el ascenso para elegir candidaturas feministas, como hace el PSOL que vamos a derrotar a Bolsonaro y su proyecto.

Segundo, porque no será bajo este sistema decadente que vamos a conquistar nuestra liberación o incluso garantizar nuestros derechos democráticos, que en el capitalismo están permanentemente amenazados. Para ser consecuentes en la lucha contra el machismo es preciso luchar también contra el capitalismo, que es la fuente de toda la opresión que sufrimos como mujeres y como trabajadoras.

En la lucha contra el capitalismo precisamos unir a toda la clase trabajadora, pero no es posible unir a la clase cuando nosotras mujeres somos masacradas por nuestros propios compañeros, que producen y reproducen la opresión. Por eso, este 8 de marzo llamamos también a los hombres trabajadores a romper con su machismo y luchar con nosotras por nuestras demandas.

Acto del 8 de marzo de 2019. Foto: Romerito Pontes.

La burguesía utiliza las opresiones para dividirnos y ampliar sus ganancias por medio de la superexplotación de sectores de la clase, sea pagando salarios menores a las mujeres, negros e inmigrantes; sometiendo a las mujeres trabajadoras a la doble jornada y/o la sobrecarga de cuidados y quehaceres domésticos no remunerados; o manteniendo un ejército de desempleadas y desempleados que para no morir de hambre aceptan trabajos precarios y sin derechos.

En la lucha para unir a la clase y derrotar este sistema de explotación y opresión, los hombres trabajadores precisan hacer su parte, romper con su propio machismo y luchar al lado de las mujeres contra la desigualdad y el machismo, contra la violencia y por derechos democráticos. Nosotras, mujeres trabajadoras, tenemos que organizarnos junto con nuestra clase, combinando la lucha contra el machismo con la lucha para poner fin al sistema capitalista.

¡Este 8 de marzo hacemos un llamado a todas las mujeres trabajadoras a sumarse con nosotras en esta batalla y levantarnos contra el machismo y la explotación, fortaleciendo un polo clasista, socialista y revolucionario, al servicio de la lucha por el Fuera Bolsonaro y Mourão, por nuestras vidas y nuestros derechos, por el fin de la violencia y del machismo, por la legalización del aborto, por empleo y vida digna, por salario igual para trabajo igual, por la socialización del trabajo doméstico, por vacuna y auxilio de emergencia, ya!

¡Basta de opresión y explotación!

¡Por el fin de la violencia y los femicidios!

¡Por empleo, salario y derechos! ¡Igualdad de oportunidades, salario igual para trabajo igual!

¡Educación sexual para prevenir, anticonceptivos para no embarazarnos, aborto legal y seguro para no morir!

¡Socialización del trabajo doméstico! ¡Guarderías y escuelas en tiempo integral, lavanderías públicas y restaurantes comunitarios, responsabilidad igual entre hombres y mujeres en la educación de los hijos y el cuidado de la casa!

¡Por nuestras vidas, vacuna para toda la población y auxilio de emergencia ya!

¡Fuera Bolsonaro-Mourão!

Traducción: Natalia Estrada.