Lun Nov 28, 2022
28 noviembre, 2022

“Los trabajadores no podemos ser indiferentes a lo que sucede en Kobane”

Entrevista a Erol Ekici, miembro de la dirección del sindicato de la construcción civil de Turquía y de la Plataforma por la Reconstrucción de Kobane.

GH: ¿Cómo nació la idea de organizar la solidaridad con Kobane?

La guerra de Kobane fue una enorme tragedia muy próxima a nosotros y, como representantes del sindicato de los trabajadores en la construcción, no podíamos ser indiferentes al tema. No fue posible ir a combatir contra el EI, junto con las fuerzas de la resistencia en Kobane, pero después de la destrucción de la ciudad tomamos la decisión de concentrar nuestros esfuerzos en reconstruir la ciudad y fuimos allá.

Después de la destrucción y de la victoria de las fuerzas kurdas, decidimos ir allá y contactar a la administración de Kobane en aquel momento. Visitamos la zona un grupo de seis personas. Nuestros objetivos eran conocer la zona y saber qué se podía hacer para ayudar. Era el inicio del verano y el problema más importante era la cantidad de cadáveres en los escombros y el riesgo de propagación de enfermedades.

El 80% de la ciudad estaba totalmente destruida. Lo que más se necesitaba en aquel momento era ayuda sanitaria. Estaban recibiendo alguna asistencia médica proveniente de Turquía, pero el gobierno de Erdogan [del partido AKP] también impuso un embargo en esta cuestión. Entonces la entrada de ayuda no se daba de manera regular. Como esta era la cuestión más urgente, propusimos a la administración central de Kobane empezar una campaña para construir un hospital y exigir del gobierno de Turquía la apertura de un corredor humanitario a Kobane.

GH: ¿Cuál fue el impacto de la guerra sobre la ciudad y cómo se está desarrollando la campaña por la construcción del hospital?

Cuando estuvimos en Kobane, la población era de aproximadamente 30.000 personas, pero tras las victorias contra el EI en los pueblos, la frontera volvió a abrirse y actualmente la población es de aproximadamente 80.000 personas. Como puedes imaginar, las condiciones de producción no están disponibles, no hay producción propia en la región y las personas están dependiendo de la organización PYD(1). Los trabajadores están organizando panaderías para la producción de pan, base de la alimentación. Agua, pan y otros productos básicos son adquiridos, administrados y distribuidos por el PYD. Quizás ahora, poco a poco, vuelve la actividad agrícola en los pueblos cercanos. No estoy totalmente seguro, pero creo que la actividad agrícola se está realizando una vez más. Pero la ayuda central es la humanitaria. La mayor parte de la comida viene de Turquía, a partir de campañas organizadas por grupos de izquierda y también por los ayuntamientos del HDP (2).

Kobane destructed

Plataformas de solidaridad y de ayuda humanitaria están enviando productos básicos por estos canales. La frontera está cerrada y Turquía solo la abre por cortos periodos de tiempo, en determinados momentos, por la presión social y los acuerdos puntuales entre el PYD y el gobierno de Turquía. Hay un problema esencial: ellos necesitan un corredor humanitario abierto en todo momento, de manera que la ayuda pueda entrar más fácilmente. El PYD vino a Turquía a exigir esta cuestión, pero sin alcanzar resultados reales.

Como sindicatos hicimos un informe de la situación en Kobane. Alimentos, agricultura, el problema del agua y las demás cuestiones y necesidades de la ciudad y de la población afectada por la guerra. Realizamos una conferencia de prensa y, luego, una manifestación en Kadikoy (barrio en la parte asiática de Estambul donde hay una importante presencia de activistas y movimientos de izquierda) que fue atacada por la policía. Esto demuestra qué piensa el AKP (3) sobre Kobane y su actitud en contra de los kurdos. Después de hacer público nuestro informe, seis trabajadores de la construcción alemanes han venido para hablar con nosotros y también hemos contactado otros grupos de Turquía. Un sindicato de la construcción de Australia también nos envió un mensaje en el que decía que apoyarían nuestra campaña. Sin embargo, no hemos recibido hasta el momento grandes apoyos, aparte de una asociación de trabajadores kurdos de Alemania que nos envió algún apoyo material (alrededor de tres mil euros).

Además, vendemos tarjetas postales y recaudamos dinero para la campaña. Hemos recaudado más de 13.000 euros aquí en Turquía, pero necesitamos alrededor de 25.000. Solo la construcción del hospital costará alrededor de 40.000 euros. Así que todavía tenemos que recaudar más dinero. Nuestra campaña sigue en marcha. Queremos construir el hospital con la ayuda de trabajadores de la construcción de todo el mundo. Una vez iniciados los trabajos de construcción, haremos un llamamiento en escala internacional a todos los trabajadorespara que se sumen a la construcción del hospital.

GH: La solidaridad de los trabajadores y la juventud de Turquía con Kobane fue grande. ¿Por qué?

Efectivamente, hay un gran apoyo a Kobane.  Pero también hay muchos enemigos de la cuestión kurda, como los nacionalistas turcos. De hecho, durante la batalla de Kobane, la población turca estaba dividida. Por un lado, había una gran simpatía por la defensa de Kobane. Por el otro, muchos decían que “mejor dejarles morir”, que “el EI era mejor que el PYD”. Incluso grupos que se consideran ‘nacionalistas de izquierda’ tenían esta opinión. En el Kurdistán turco, el Hezbollah kurdo también atacó las manifestaciones de solidaridad con Kobane. Más de 40 personas murieron en algunos días de enfrentamientos. La situación en el Kurdistán estaba muy tensa a razón de la presencia de fuerzas islamistas, como el Hezbollah. Esto demuestra como los islamistas curdos pueden ser manipulados.

Todo esto muestra la importancia de nuestra campaña, ya que nosotros, como trabajadores de la construcción, estamos trabajando en la reconstrucción de Kobane. En nuestro grupo, hay miembros de distintos grupos religiosos y étnicos, pero somos todos trabajadores. Hay kurdos, turcos, alauíes, personas del Mar Negro y de muchas regiones de Turquía. Estamos todos trabajando en la reconstrucción de Kobane. El hecho de que seamos todos trabajadores nos unifica. Si nos importa tanto nuestro origen, ellos nos pueden dividir; pero si somos todos trabajadores, nos uniremos. Enfatizamos mucho este punto.

Por otro lado, hay que separar el Hezbollah libanés del Hezbollah kurdo. Son completamente distintos. El Hezbollah kurdo es una especie de contra-Hezbollah porque es un tipo de contra-guerrilla, como los grupos paramilitares colombianos, una fuerza que puede ser movilizada junto a las fuerzas estatales.

El 2 y 3 de junio, hubo una reunión de la Plataforma por la Reconstrucción de Kobane. Nuestros compañeros fueron a Kobane para hablar sobre cómo iniciar el proyecto y ahora esperamos la respuesta de la Administración de Kobane sobre cómo empezar el proceso.

GH: Explícanos un poco la participación de las mujeres en la defensa de Kobane.

Los kurdos sirios dan mucha importancia a este tema, así como el PKK también enfatiza esta cuestión. La revolución en Rojava [nombre de la región kurda en Siria] es una revolución de las mujeres. Hay más mujeres luchando en las unidades que hombres. Las mujeres son la mayoría en las brigadas. Esto es muy importante en una región como el Oriente Medio porque la sociedad de muchos países no permite que las mujeres participen en la vida social. Cuando miras a Rojava y ves la situación en la que se encuentran las mujeres debes sentir mucho orgullo. Es un hecho muy importante cuando comparas a otras sociedades en el Medio Oriente. (4)

GH: ¿Cómo está la situación ahora?

Muchas ciudades alrededor de Kobane están liberadas del EI y la vida está volviendo en muchos aspectos. Los daños fueron muy grandes pero ya empieza a ir bien. Ahora la administración está muy abierta, todos tienen derecho a hablar: socialistas, kurdos, árabes. Todos que se presenten en las asambleas pueden hablar y llevar a cabo sus proyectos.

¿Cómo es la relación entre árabes y kurdos?

No hay problema. Hay excepciones, algunos pueblos ayudaron al EI, estaban afiliados a ellos y por eso han sido vaciados por las fuerzas del PYD. El caso de Tal Abyat es un caso similar (5).

¡Por la reconstrucción de Kobane!

¡Contra cualquier intervención turca en Siria y Rojava!

¡Por la apertura de un corredor humanitario a Kobane!

¡Por la autodeterminación de los curdos en Turquía, Irán, Siria e Iraq!

¡Rechazo a la colaboración entre el AKP y el EI!

Claves para entender la entrevista:

(1) El PYD (Partido de la Unión Democrática) fue fundado en 2003 por nacionalistas kurdos en el norte de Siria, en la región de Rojava (Kurdistán sirio). El partido dirige las Unidades de Protección Popular (YPG), el brazo armado del Comité Supremo Kurdo, en el Kurdistán sirio. En julio de 2012, cerca de un año y cuatro meses después de iniciada la revolución siria, las fuerzas de Assad se retiraron de la región de Rojava y el PYD asumió el control de facto de la zona. El PYD es el partido hermano del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), cuyo líder Abdullah Öcalan está en la cárcel, en Turquía, desde 1999, acusado de ‘terrorismo’ y de lucha armada contra la unidad territorial de Turquía. Hay muchas controversias sobre la relación entre el PYD, el régimen de Bashar al-Assad y los rebeldes sirios. Sobre la cuestión siria, el PYD defiende una salida negociada entre la oposición y el régimen, sin descartar incluso la permanencia de Assad, y han sido invitados recientemente a participar en la conferencia de Geneva III. En los enfrentamientos con el autodenominado EI, las fuerzas kurdas y algunas brigadas del Ejército Sirio Libre han actuado en unidad de acción. También hay informaciones de que el PYD ha luchado junto a las fuerzas de Assad contra el EI, así como también de posibles choques entre milicias kurdas y fuerzas de Assad. Activistas kurdos acusan al PYD de reprimir personas críticas a su gobierno en el Kurdistán. El PYD ha abandonado la defensa de un Estado kurdo independiente y unificado, y actualmente apoya el Confederalismo Democrático de Kurdistán, que no sería un “sistema estatal, sino un sistema democrático de las personas sin un Estado”. Muchas de las fuerzas de oposición siria no reconocen el derecho a la autodeterminación de los kurdos en Siria. Sin embargo, al principio de la revolución, se podían ver activistas kurdos y sirios juntos en las manifestaciones en contra del régimen de Assad.

(2) El HDP (Partido Democrático de los Pueblos) es una organización pro-kurda creada en 2012 que alcanzó el 13% de los votos en las últimas elecciones parlamentarias en Turquía, entrando en el parlamento con 80 diputados, 40% de los cuales son mujeres. El HDP acaparó una parte importante del voto progresivo anti-Erdogan en las dos últimas elecciones y se consolidó como defensor no solo de la cuestión curda, como también de mujeres, LGBT y ecologista. Su programa defiende un secularismo “que respete los valores de Kemal Ataturk”, fundador del estado moderno turco. Es visto por muchos activistas como la versión turca de Syriza y Podemos.

(3) El AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) es el partido de Erdogan, primer-ministro de Turquía desde 2003. El AKP es un partido de centro-derecha con tendencias islamistas. Está alineado a nivel internacional con los demócratas cristianos europeos, como la CDU de Angela Merkel, y fue el gran responsable por la implementación del proyecto neoliberal en Turquía. La economía turca ha crecido exponencialmente en la última década, basada en la producción y exportación de manufacturas de bajo valor agregado, como los productos textiles. El AKP reprimió duramente las protestas de Gezi en 2013. Antes de la revolución siria, tenía excelentes relaciones con Bashar al-Assad, pero se reubicó una vez empezada la revolución y empezó a apoyar grupos islámicos radicales como ISIS [hoy EI], el Frente al-Nusra y el Ejército del Islam. No toleran ningún tipo de autodeterminación de los kurdos, ni en Turquía ni en Siria, pese a mantener buenas relaciones con la burguesía kurda iraquí. Desde hace algunas semanas, el gobierno turco baraja la posibilidad de intervenir en Siria creando una “zona de defensa” para evitar una mayor autonomía de los kurdos en Siria. Hay más de 18.000 soldados en la frontera con Siria. Muchos grupos de izquierda responsabilizan en gran medida al AKP por los recientes atentados del EI en Suruç, una vez que Erdogan mantiene relaciones con este grupo.

(4) La participación de las mujeres en otras revoluciones como la egipcia y la siria también ha sido muy importante. 

(Tomado de Página Roja, periódico de Corriente Roja del Estado español)

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