Declaración de la International Socialist League sobre el referendum de la Unión Europea del 23 de junio.

Boicot al referendum. Hay que derrotar los planes de austeridad de la Unión Europea y de los Conservadores.

El referendum de Cameron es una discusión sobre quien es el mejor patrono para machacar a los trabajadores y maximizar el beneficio y la riqueza. Mientras que los Conservadores y la patronal concuerdan en los principios básicos –destruir los derechos de los trabajadores, privatizar servicios, bajar salarios y empeorar condiciones, usar racismo y xenofobia para dividir a la clase trabajadora echando balones fuera sobre recortes y crisis.

No acuerdan en la mejor manera para satisfacer su avaricia y de ahí el Dentro o Fuera. Pero, para nosotros, ni Cameron ni Boris Jonson. Dentro o Fuera, ambas posturas se tratan de colocar a la City de Londres y al capitalismo británico contra los intereses de la clase trabajadora.

Cameron se ha visto obligado a convocar el referendum por la campaña xenófoba y racista a nivel nacional que ha han hecho UKIP y algunos parlamentarios Conservadores. La campaña del No se centrará en la hostilidad hacia los inmigrantes y refugiados, su campaña va a ser un festival de reacción.

Dentro o Fuera intenta usar a los inmigrantes como mano de obra barata, y por ello require un control más estricto sobre estos.

Hay una lucha entre las principales potencias europeas. El capitalismo británico quiere continuar con tan poca regulación como pueda, pero con la protección de los bancos y negocios alemanes y franceses. Por ello, el pacto que ofrece Cameron defiende a los bancos británicos y transnacionales que, cual buitres buscando carne, vagan por Europa y el mundo para amasar recursos y beneficio para asegurar la explotación de obreros e inmigrantes.

Las principales potencias de la EU se mueven guidadas por la crisis que se acentúa y la necesidad de conseguir más beneficios. Alemania y Francia sacan beneficios de Grecia y de los países menores a la vez que intentan hacer la zancadilla al capitalismo británico.

Las diferencias aparecen a la hora de decidir la mejor manera de combatir a Alemania y Francia mientras la City de Londres se mantiene como un centro mundial de finanzas, lo cual es clave para el mantenimiento de su estatus económico, financiero y político a nivel mundial.

La crisis de la UE se profundiza

Un informe reciente de la UE señalaba que la inversión no residencial (que no incluye la compra de la vivienda familiar) cayó como porcentaje del PIB y la principal razón es el “menor nivel de rentabilidad”. La comisión se dio cuenta de que la rentabilidad europea “está por debajo de los niveles anteriores a la crisis.”

El referendum coincide con la tercera fase de la crisis en ciernes, mientras los Conservadores hablan, en vano, de un camino de rosas para la economía británica. Hay un aumento del endeudamiento particular, y para la juventud el futuro es de todo, menos un camino de rosas.

El capitalismo británico ha mantenido su nivel financiero global mientras su base manufacturera se ha reducido, con una pérdida total de tres millones de puestos de trabajo industriales desde 1970.

La City de Londres está abrumadoramente a favor de permanecer en la UE y se opone a una ‘Brexit’. La UE es una fuerte herramienta del neoliberalismo, privatización y baja de salarios.

La City depende del flujo libre de capital de economías del petróleo “con excedente de capital”, productores de recursos y multinacionales norteamericanas desde y hacia Europa. Si el Reino Unido quedase fuera de eso, la City de Londres sufriría las consecuencias.

No hay solución a los problemas de la clase obrera, la juventud y los inmigrantes en el referendum de los capitalistas. Los intereses de los trabajadores, inmediatos y a largo plazo, no se deciden en este referendum. Al contrario. Es un referendum para defender los intereses de los banqueros que usan campañas xenófobas para que los grandes empresarios puedan explotar a trabajadores británicos e inmigrantes para mantener su posición en el mundo.

Al mismo tiempo, la dependencia de los servicios financieros, la especulación y las inversiones de elevada explotación, que hacen del mundo el casino de la especulación, no es estable. Las tensiones que hay en el mundo ponen a la economía británica en peligro.

El Dentro o Fuera de los capitalistas puede dar solución a ese problema, y mientras intentan parar la decadencia de su sistema, lo que hacen es convertir a Gran Bretaña en un país con rasgos comunes a las nacionalidades menores oprimidas. Las frequentes y peligrosas inundaciones, el fracking, la vigilancia de los que se oponen a la política del gobierno, la precariedad y el aumento de la indigencia son algunos de esos rasgos.

Laboristas por el Sí

Hay una mayoría dentro del partido laborista que apoya el mantenerse dentro de la UE, donde Corbyn ha hecho tratos con el ala derecha y la burocracia sindical. El partido laborista (y los líderes sindicales) usan llamamientos a una reforma democrática de la UE como cortina de humo.

Los pro-UE llevan el sistema de salud pública británico (incluyendo hospitales) a la privatización dentro del TTIP. La educación, trenes, agua, alcantarillado, correos y servicios culturales serán entregados a los buitres del capital internacional, siguiendo los pasos de Royal Mail (una privatización impuesta por Europa y apoyada por las grandes empresas). La agenda de la UE sobre el comercio libre de los últimos 20 años ha mostrado que la reforma radical necesaria para transformar la UE es imposible.

Alan Johnson dirige la campaña del Sí. “El referendum de la UE será la decisión política más profunda de mi vida, por su efecto en la prosperidad nacional y la posición de Gran Bretaña en el mundo.”

¡Preguntad a los inmigrantes, a los griegos y a los pequeños países si están de acuerdo! ¡Preguntad a los que son sancionados en Gran Bretaña, a los trabajadores del metal en paro, a los doctores residentes, a los trabajadores ferroviarios, a los millones de precarizados y a los trabajadores en huelga de toda Europa si están de acuerdo!

Después del brutal tratamiento del pueblo griego durante 2015, la UE ha demostrado ser una autocracia antidemocrática comprometida con la austeridad permanente, sin importar el coste humano.

La UE continúa sin tener la capacidad (ni la intención) de dar un respiro a los inmigrantes que huyen de la guerra, la inanición o los gobiernos brutales, aliados de occidente.

¿Piensan los laboristas que hay alguna oportunidad de reformar las instituciones de la UE para que realmente representen a los pueblos de Europa? Esas instituciones están irrevocablemente dedicadas a los intereses del capital transnacional, como muestra su publicitación del TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión) y la CETA (Acuerdo integral de Economía y Comercio,  asociación UE-Canadá).

Más de 2.2 millones de personas firmaron la iniciativa de ciudadanos europeos contra el TTIP y la CETA, batiendo, de largo, el récord de firmantes de una petición de este tipo. Una lucha internacional existe, pero los laboristas han dado la espalda y nunca apoyarán una campaña unitaria de la clase trabajadora europea de salir a las calles para derrotar los planes privatizadores de la UE.

UE, la Europa de los empresarios

Una nota de prensa de la UE en 1997 decía que un servicio postal a nivel de la UE iba a ser establecido, e iba a ser conseguido siguiendo una serie de directivas de la UE. El ‘servicio liberalizado’ permitía a otras compañías operar en Gran Bretaña, 21 empresas competían con Royal Mail y tomaron el 20 por ciento del negocio, operando nada más que en las regiones rentables, mientras que Royal Mail era obligado por ley a ofrecer reparto seis días a la semana en todo el país, por el mismo precio, aunque no fuese rentable. El efecto fue una pérdida de beneficio en Royal Mail de 86%, cayendo a 22 millones de libras en 2006/2007. Royal Mail fue privatizado en 2014 sin que los laboristas o los sindicatos dijeran una palabra.

Los trabajadores portuarios en muchos países europeos han protestado durante años contra la desregulacion de los puertos de la UE. Y todos los sectores públicos reciben los mismos ataques.

La UE es la Europa de los empresarios, que apoya la austeridad y esclaviza a las naciones menores de Europa. Intentan hacer lo mismo con Oriente medio y el resto del mundo.

La UE apoya la guerra. Entrega grandes sumas de dinero a Turquía mientras Erdogan reprime y mata a kurdos, jóvenes turcos y sindicalistas. Apoya a Israel y una salida pactada con Assad.

La UE es la horca de la clase trabajadora

La mayoría de los líderes sindicales apoya el voto por el Sí. Pero la UE es la horca de la clase obrera.

Algunos trabajadores piensan que la UE protege los servicios y empleos de la austeridad de los Conservadores. Nada más lejos de la verdad. La UE impone contratos precarios (zero hours), y salarios de miseria a la vez que hacetrizasla negociación colectiva, como parte de su programa de ajuste estructural en toda Europa.

Incluso la TUC europea, que hizo campaña por un “Sí” en el referendum griego de la austeridad, admite abiertamente que “recortes en los salarios, recortes en los servicios públicos y debilitamiento de las negociaciones colectivas entran todas en los planes.”

La UE está negociando actualmente y en secreto pactos para institucionalizar privatizaciones masivas de los servidos públicos para las empresas más grandes del mundo. Este modelo de empleo neoliberal clama que los salarios reflejen la productividad real, lo que significa recortar salarios más aún, bajo el pretexto de competir con las economías ‘centrales’ con altas inversiones de Alemania y Francia.

La Comisión Europea, el FMI y el Bano Central Europeo intervienen directamente en las negociaciones salariales a nivel nacional de Grecia, Irlanda y Rumania, para debilitar la negociación colectiva. Anteriormente, en Rumanía, el 98 por ciento de los trabajadores estaban cubiertos por convenios colectivos. Al día de hoy, esa cifra ronda el 20 por ciento. Esto es una merma de la soberanía de estos tres países.

La UE ha desarrollado una nueva forma de colonialismo con la que transfiere la riqueza directamente desde los países periféricos hacia el centro. En particular desde Grecia y ahora desde Ucrania. Esta transferencia de capital colonial toma la forma de pago de intereses de una deuda que no hace sino crecer.

Los puestos de trabajo no pueden ser protegidos aferrándose a la UE. Hay que luchar contra los gobiernos y la UE tomando las calles.

El ‘Fuera’

La campaña por el No de la derecha culpa a la legislación europea y a la inmigración de los problemas de la clase obrera británica, abogando por la insularidad, el racismo, el nacionalismo y la xenofobia.

La campaña por el No se ha convertido ya en un factor que acrecienta la guerra de Cameron contra los migrantes de Calais. Nuevas medidas sobre prestaciones y alojamiento que no son si no medidas draconianas, son introducidas a diario.

El No viene de una parte de la burguesía (representada en la campaña “Negocios para Gran Bretaña”) y los sectores medios, representados principalmente por UKIP y otros grupos racistas. También incluye a George Galloway, quien recientemente integró plataforma con Nigel Farage.

El partido socialista también apoya el No. Sin embargo, le dan su apoyo a los controles de inmigración (como ya denunciamos en el Socialist Voice de 2014) argumentando que el “no a los controles de inmigración” es una barrera “para convencer a los trabajadores del programa socialista.” Sin embargo, “no a los controles de inmigración” es parte de la lucha por un mundo socialista, lo que significa abrir la frontera en Calais y asegurar el paso seguro de todo el que lo quiera.

Ni la austeridad ni la UE pueden ser reformadas

Gran Bretaña es una nación opresora y no podemos apoyar a los opresores de nuestro lado ni a los del otro en este referendum.

De este modo, no podemos reformar la austeridad, el actual gobierno o la UE. Nosotros decimos ¡no a la austeridad, abajo este gobierno y abajo la UE! Este es el único camino para acabar con la pobreza, que los trabajadores salgan a la calle.

En 2016 las huelgas ocurren en toda Europa, como la de los médicos residentes, o los ferroviarios en Gran Bretaña, los trabajadores del transporte en Barcelona, los controladores aéreos de Francia, trabajadores portuarios, camioneros y más de 5.6 millones de empleados, huelgas generales en Grecia, ferroviarios en Bélgica, sindicatos portugueses que representan a 600.000 empleados (de justicia, educación y sanidad).

La voluntad de luchar está presente en las calles de Europa

Apoyamos de manera incondicional el derecho de Grecia, el Estado español, Portugal e Irlanda a abandonar la UE, pues son a quien el Banco Central Europeo, apoyado por el FMI, ha impuesto la austeridad, convirtiéndolos en semicolonias. La única salida para estos países, y para los países menores en general, para los inmigrantes y todos los trabajadores, es abandonar el Euro y la UE.

Llamamos a una campaña que defienda los derechos de los trabajadores y la necesidad de apoyar las luchas de los trabajadores en toda Europa, que denuncie el papel avaro y xenófobo movido por el beneficio de ambos bandos capitalistas, que defienda la necesidad de apoyar a las naciones oprimidas dentro de Europa, la necesidad de romper con la UE mediante la acción de los trabajadores, y por los estados socialistas libres de Europa.

Boicot al referendum de los empresarios

¡Sólo la movilización de los trabajadores puede vencer la austeridad!

¡Abajo los Conservadores!

¡Abajo la UE!

Nativa o extranjera, la misma clase obrera. ¡Por los Estados Socialistas Unidos de Europa!