En artículos anteriores vimos cómo se produjo el abandono de la lucha anticolonial por la III Internacional Comunista cuando Stalin y Dimitrov asumieron su conducción. Eso se reflejó en las intervenciones de los Partidos Comunistas en todo el mundo. Aún más después de que el VII Congreso, en julio de 1935, aprobó la tesis “Frente Unido: La lucha contra el Fascismo y la Guerra”, elaborada por Dimitrov, que indicó la alianza del proletariado con un sector de la burguesía –el Frente Popular como táctica prioritaria–.

Por: Américo Gomes

Los zigzags políticos de Stalin van de una orientación sectaria, que puso un signo igual entre fascismo y socialdemocracia, principalmente en la Alemania de 1933, para, después, impulsar la alianza antifascista, no solo con los socialdemócratas sino también con la burguesía, que pasaron a considerar progresista; para nuevamente en 1939 aliarse a los nazistas con el Pacto Molotov-Ribbentrop, y volver a romper con Hitler cuando se da la invasión a la URSS, en 1941.

Después de la Segunda Guerra, la URSS bajo el estalinismo fue asumiendo una política de “coexistencia pacífica” con el imperialismo, que llevó a la sumisión de los partidos comunistas y a la desmoralización de amplios sectores de la vanguardia.

En el contexto de estos zigzags, los comunistas franceses debilitaron la “Ligue contre l’imperilaisme et l’oppression coloniale”[1], donde tenían un trabajo importante, con consecuencias sobre la actuación en los movimientos nacionalistas del Norte de África. En Argelia, Túnez y Marruecos, estos movimientos acabaron desarrollándose de manera autónoma y en conflicto con la política comunista del partido francés. Por eso ganan importancia las organizaciones nacionalistas burguesas como el Partido de la Nueva Constitución (Neo-destour), de Habib Bourguiba, en Túnez, y, en Marruecos la dirección del sultán Mohamed V. Enfim. La política de la Liga fue abandonada por los estalinistas en febrero de 1936, en el Salón de la Mutualidad en París.

VII Congreso de la Komintern, 1935.

En Argelia no fue diferente. Los estalinistas, en medio del apoyo al Frente Popular en Francia, disolvieron la organización independentista “Estrella Norte Africana”[2], en 1936. En 1937, cuando Messali Hadj y otros dirigentes nacionalistas fueron presos por orden del gobierno francés[3], y el Partido del Pueblo Argelino (PPA) fue atacado, estos fueron abandonados por el PCF[4].

En esta época, Maurice Thorez va a Argelia, donde afirma que esta colonia es de hecho una “nación en formación”, defendiendo su versión de la política leninista de “defensa del derecho a la autodeterminación”, que no implicaría necesariamente en apoyo a la independencia de las naciones africanas. No defiende su independencia y sí la política de exigir libertades políticas y cívicas, contra la posición de los nacionalistas argelinos que afirmaban que su nación ya estaba constituida y por eso debían ser independientes, propuesta defendida por Messali Hadj.

En esencia, la política del Partido Comunista Francés (PCF) frente a los problemas coloniales en Asia, Medio Oriente y África seguía una justificativa general de preservar la unidad e integridad del “Imperio francés” a través de una federación, garantizando la hegemonía francesa sobre los territorios de las colonias, para que no fuese reducido a su único pequeño territorio metropolitano[5], alegando defender el colonialismo francés en nombre de la lucha contra el imperialismo norteamericano[6].

Por lo tanto, defendían un proyecto de asimilación de Argelia a la nación francesa, donde la independencia no era prioridad y estaba condicionada a la evolución del socialismo en Francia. Solamente aceptaron la “independencia” cuando la resistencia de los pueblos oprimidos la impuso.

En la guerra por la independencia de Argelia estaban contra las acciones del FLN cuando este optó por la lucha armada, en 1954. Lo que desenmascara la falsificación neoestalinista de que existiría una coincidencia política entre la política estalinista y la actuación de Franz Fanon.

El PC francés y la independencia de Argelia

En 1939, el PC de Argelia y el Partido del Pueblo de Argelia (PPA) fueron banidos, y sus militantes tuvieron que pasar a la clandestinidad. El PCA volvió a la legalidad en 1943, pero el PPA permaneció prohibido hasta 1946. Ese año, Hadj fundó el “Movimiento para el Triunfo de las Libertades Democráticas” (MTLD), mientras el PCF permaneció hostil a la independencia.

En mayo de 1945, en el final de la Segunda Guerra, los franceses reunieron a los argelinos para una conmemoración, pero el sentimiento antifrancés era mayor y la conmemoración se transformó en una manifestación contra la ocupación colonial; después la represión del gobierno francés fue brutal y convirtió la manifestación en una masacre de decenas de miles de argelinos, en el este del país, en las ciudades de Setif y de Guelma.

Los manifestantes gritaban “Viva la democracia”, “Abajo el colonialismo” y “Viva Argelia independiente”. El PCF caracterizó que estas manifestaciones fueron realizadas por “elementos conturbados, de inspiración hitlerista, empeñados en Setif en una agresión armada contra la población… La policía, auxiliada por el ejército, mantuvo el orden”[7]. Denunció a Messali Hadfj y a los dirigentes nacionalistas[8] como “líderes pseudonacionalistas que conscientemente intentaron engañar a las masas musulmanas, jugando así el juego de los señores en la tentativa de dividir a la población argelina y el pueblo de Francia” pidiendo “medidas a ser tomadas contra los líderes de esa asociación pseudonacional”[9].

Cuando se produjo el estallido de la insurrección por la independencia, en noviembre de 1954, el PC de Argelia decidió apoyar e integrar la “Secours Populaire Algérien” y las unidades armadas autónomas, negándose a participar en el Frente de Liberación Nacional (FLN); cambia de posición en setiembre de 1955 y se junta al Ejército de Liberación Nacional (ALN). Pero, para que eso ocurriera, hubo un distanciamiento con la política del PC de Francia, que no la compartía, pues defendía como centro de su política la “paz en Argelia” y no la independencia.

Inclusive, en marzo de 1956 los estalinistas vuelven a dar plenos poderes al gobierno del primer ministro de Francia, del Partido Socialista, Guy Mollet, para continuar la guerra y destruir la organización independentista que tenía al frente al general Jacques Massu. Defendían que sería importante mantener a Argelia próxima de Francia, y denunciaban el “recurso del terrorismo y la lucha armada” bajo la justificativa de que esas prácticas violentas serían iguales a las utilizadas por el dominador francés. En esto eran rebatidos por los miembros de la FLN que recordaban la utilización de las armas por la Resistencia Francesa durante la ocupación nazi.

El antagonismo entre Fanon y los estalinistas

El hecho es que es una falsificación de los neoestalinistas reivindicar a Franz Fanon y buscar asociarlo al estalinismo, cuando sus posiciones eran totalmente opuestas. Fanon quedó conocido por defender la violencia revolucionaria como esencial para la lucha de emancipación colonial en el África. En este sentido, tenía posiciones extremadamente progresivas y distintas de las de dirección del Partido Comunista Francés que se negaba a reconocer el derecho de lucha por la independencia de Argelia.

Fanon fue un anticolonialista y antiimperialista radical, defensor de las tesis panafricanas que tuvieron eco especial en los sectores tercermundistas anticoloniales. Su libro En defensa de la revolución africana[10], escrito durante la lucha de liberación argelina, expresa el pensamiento de Fanon, que fue deportado de Argelia en 1956, cuando sus actividades “subterráneas” fueron descubiertas. Fanon profundiza su pensamiento en Los condenados de la Tierra[11], donde da un peso decisivo a su teoría sobre la “violencia revolucionaria” como el elemento esencial para la lucha anticolonial. Afirma que hay deshumanización de la población con la represión y la tortura del Imperio francés, que asumió un carácter de furia racista sádica. Da una explicación detallada de la violencia como instrumento de dominación colonial y como una premisa esencial y necesaria para el proceso de descolonización. Una evolución de su pensamiento fragmentado, racialista y “fenomenológico”, presentado en Piel negra, máscaras blancas.

Queda demostrado que las posiciones estalinistas y de Fanon no eran solo diferentes sino completamente antagónicas, contra cualquier falsificación neoestalinista.

Una lucha revolucionaria por la independencia

El FLN se convirtió, en efecto, en el pueblo en armas, creó su brazo armado: el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con una dirección que incluía a Ahmed Bem Bella, Mustafa Bem Boulaid y Mohamed Boudiaf. Pasó de 500 combatientes en 1954 a 100.000 en 1960. Fusionaron en su programa principios, valores e ideas del nacionalismo árabe, islámicas y lo que entendían del marxismo, particularmente en lo que se refiere al antiimperialismo.

El 19 de septiembre de 1958 se formó un Gobierno Provisorio de la República de Argelina (GPRA), presidido por el moderado Ferhat Abbas. Los estalinistas solo apoyaron la GPRA y la reivindicación de la plena independencia en 1960, pero aun sometiendo el éxito de la lucha anticolonial a un proceso político en Francia.

La independencia de Argelia costó un elevado número de muertos; se estima que un millón de argelinos fueron muertos durante el conflicto, contra unos 30.000 franceses.

El PC portugués y la lucha anticolonial

También es una falsedad de los neoestalinistas afirmar que la política del Partido Comunista Portugués siempre ha sido impulsar la lucha por la independencia en las colonias lusófonas.

El movimiento por la independencia de Angola estuvo integrado por una serie de organizaciones que lucharon contra la dominación colonial con armas en la mano. Quien llegó al poder fue el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), que se mantiene hasta hoy. Pero también formaron parte de esta lucha el Frente Nacional para la Liberación de Angola (FNLA) y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA).

En el Primer Congreso del Partido Comunista Portugués en 1923, cuando el Komintern en su conjunto abandonaba la lucha anticolonial en virtud de privilegiar alianzas con sectores de la burguesía que consideraban progresistas, el entonces secretario general Carlos Rates propuso la “venta de colonias africanas” a Inglaterra para “promover el fomento agrícola  y el comercio en Portugal” [12]. Incluso el estalinista Jules Humberto Droz escribió que fue muy difícil convencer al CC para que retirara esta propuesta. [13]

La esencia de la política estalinista de conciliación de clases llevó en 1935, en el VII Congreso de la Internacional Comunista, a Bento Gonçalves, entonces secretario general del PCB, a admitir la falta de actividad en la lucha “ en defensa de los intereses de los pueblos coloniales oprimidos por el colonialismo portugués ”.[14] . El programa del Frente Popular de 1936 se basa en la defensa de la integridad nacional, que incluía lo que se considera el Territorio de Ultramar, las colonias, sacrificar el apoyo a la lucha colonial con la esperanza de un frente con la burguesía.

La proclamación del partido en vísperas de la Segunda Guerra Mundial “En camino de la guerra y de la dominación extranjera, la política de traición nacional del gobierno fascista de Salazar”, de 1937, denuncia al gobierno por no ayudar a las empresas portuguesas en las colonias en detrimento de la entrada de empresas alemanas, principalmente en Angola.

Ya en 1945 Álvaro Cunhal reconocía la inexistencia de un trabajo anticolonial en el pasado y que incluso ese año los avances logrados hasta entonces “solo pueden ser considerados como los primeros y aún vacilantes pasos. No hay ninguna de las colonias portuguesas con trabajo partidario[15]. En este sentido Cunhal defendía una política nacional portuguesa que contribuyese al desarrollo de las colonias y no a su independencia, pues el objetivo era buscar la unidad con los sectores de la burguesía que ellos juzgaban progresistas.

El número 6 del diario Avante, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los australianos invadieron Timor, denunciaba el ataque a la integridad nacional de Portugal, sin tocar siquiera el derecho a la autodeterminación del pueblo de Timor.

El Tercer Congreso del PCP, en noviembre de 1943, votó para los pueblos coloniales “el derecho a constituirse en Estados independientes ”, pero consideraba que, por estar poco desarrollados, no podrían, “por sí mismos, en las presentes circunstancias, asegurar su independencia” y quedarían sometidos, de ser esta conquistada, a otros imperialismos. [16]

Esto se debe a que, entre las décadas de 1940 y 1950, aunque los estalinistas portugueses admitieran el derecho a la independencia de las colonias, lo subordinaban a la lucha por la democracia burguesa en Portugal. Oponiéndose incluso a la formación de movimientos independentistas coloniales, alegando que no había condiciones para que las colonias siguieran siendo independientes. [17]

En 1952, la V Reunión Plenaria Ampliada del Comité Central declaró que “solo un régimen democrático permitirá una ayuda efectiva del pueblo portugués a los pueblos de las colonias ”[18]. El sentido era sacrificar la lucha colonial para subordinarla a una supuesta unidad en la lucha antifascista.

El programa de emergencia del Consejo Nacional de Unidad Antifascista de 1946, que defendía la unidad con la burguesía contra la dictadura de Salazar, proponía la unidad nacional portuguesa, incluidas las colonias. Aceptar la misión civilizadora de la metrópoli sobre los pueblos indígenas, una carga del “hombre blanco” portugués para llevar a los indígenas a las luces de la civilización[19].

Recién en el V Congreso, en octubre de 1957, el PCP consideró que estaban creadas las condiciones necesarias para que los pueblos de África conquistaran su libertad e independencia. [20]

Lucio Lara, que fue dirigente del MPLA, describe que los militantes angoleños fueron “acusados ​​de racistas por elementos de la izquierda portuguesa que no comprendían la necesidad de constituirnos como organizaciones autónomas de lucha”, demostrando que era difícil convencer a la diligencia portuguesa de la interrelación dialéctica entre la lucha anticolonial y la revolución contra el fascismo en Portugal. [21]

Incluso cuando cambiaron de posición, apoyando la independencia de las colonias, hasta 1961 esta retórica no se tradujo en una intervención concreta. La dirección del partido criticaba las iniciativas de Mario Pinto Andrade por una política independentista, pues la prioridad sería luchar contra la dictadura de Salazar. Exigir democracia en la metrópoli y en las colonias, pero no independencia.

Esta política solo cambió significativamente en la década de 1960, cuando se publicó el periódico O anticolonial, que tenía como consignas “por la paz y la autodeterminación de los pueblos coloniales”, integrado por militantes del Partido Comunista, FRELIMO, PAIGC y MPLA. [22] Incluso en 1970, la Acción Revolucionaria Armada, vinculada al PCP, comenzó a hacer sabotajes en el puerto de Lisboa contra el envío de soldados y armas a las colonias.

Aun así, la primera manifestación por la independencia en las colonias, en Portugal, en la ciudad de Oporto, en enero de 1968, fue realizada por las organizaciones de izquierda maoístas y no por los estalinistas. Al igual que en 1967, el PCP defendía contra la deserción individual de los soldados portugueses que luchaban en las colonias, por considerar que necesitarían de activistas revolucionarios dentro de las fuerzas armadas para impulsar la revolución democrática contra la dictadura en Portugal, mientras las organizaciones que luchan por la independencia en las colonias llamaban a la deserción de los soldados portugueses.

Todo lo contrario de lo que proponía Amilcar Cabral, que afirmaba que “la caída del fascismo en Portugal podría no conducir al fin del colonialismo (…) estamos seguros de que la liquidación del colonialismo portugués arrastrará consigo la destrucción del fascismo en Portugal[23].

Como se ve en Portugal, el Partido Comunista siguió la regla más general de los estalinistas de priorizar la conciliación de clases a través de una política de frente popular con la burguesía nacional, o bien, un frente amplio de lucha contra la dictadura, subordinando la lucha anticolonial de independencia nacional.

Notas:

[1] Liga Contra el Imperialismo.

[2] Fundada en 1926 por emigrantes argelinos simpatizantes del comunismo, en la época apoyados por el Partido Comunista.

[3] Coalición de socialistas, comunistas y radicales, ganó las elecciones parlamentarias de mayo de 1936, siendo elegido primer ministro Léon Blum. Permaneció en el poder hasta 1938.

[4] George Padmore, “Pan-Africanism or Communisn?”

[5] Grégoire Madjaria, La cuestión colonial y la política del Partido Comunista Francés – 1944-47 (Crisis del imperialismo colonial y del movimiento obrero).

[6] Claude Meillassoux, Descolonización…

[7] L’Humanité, 11 de mayo de 1945.

[8] L’Humanité, 19 de mayo.

[9] Maxime Benatouil, Jacobin.com.br/2020/05/. El día de la victoria contra el nazismo, los colonos franceses lanzaron una masacre en Argelia.

[10]   (1925-1961).

[11]   Prefacio de Jean-Paul Sartre.

[12]   J. Paulo Guerra, Memoria das Guerras Coloniais, ver el programa de Fernando Rosas.

[13]   Cesar Oliveira, Primer Congreso Ilegal del PCP.

[14]   Bento Golçalves, Escritos.

[15]   Álvaro Cunhal, “Informe de Organización”.

[16] Álvaro Cunhal, “Informe Político”: informe político del Secretariado del Comité Central al I Congreso ilegal del Partido Comunista Portugués, capítulo “La Alianza con los pueblos coloniales”.

[17] Antonio Costa Pinto, El Fin del Imperio Portugués.

[18] Resoluciones, en Dalila Cabrita Mateus y Álvaro Mateus, La lucha peor la Independência, la formación de las élites fundadoras del FRELIMO, MPLA y PAIGC.

[19] Armando Aguiar, El mundo que crearon los portugueses.

[20] Dalila Cabrita Mateus y Álvaro Mateus, La Lucha por la Independencia, la formación de las élites fundadoras del FRELIMO, MPLA y PAIGC; y Antonio Costa Pinto, El fin del Imperio Portugués.

[21] Fue respetado por los propios enemigos, en el Pitcha, diciembre de 1984, en: Dalila Cabrita Mateus y Álvaro Mateus, La Lucha por la Independência, la formación de las élites fundadoras del FRELIMO, MPLA y PAIGC.

[22] Dalila Cabrita Mateus y Álvaro Mateus, Angola 61, Guerra colonial, causas y consecuencias.

[23] Textos Políticos, Oporto: CEC Henrique A. Carneiro, 1974.

Traducción: Natalia Estrada.