Durante las últimas tres semanas, Colombia ha vivido una profunda convulsión, marchas, barricadas, bloqueos, primeras líneas, asambleas que en medio de la feroz represión del régimen uribista resisten y empiezan a poner de manifiesto la necesidad de discutir las perspectivas de una nueva sociedad.

Las razones por las que no cesaron las manifestaciones luego de la caída de la Reforma Tributaria y el Ministro de Hacienda, ni con la represión ni con la caída de la reforma  a la salud son evidentes: el problema no son solo las reformas que venían a empeorar nuestra situación ya grave, el problema es el sistema como tal. Un sistema de opresión y explotación, de muerte, de hambre y de falta casi total de oportunidades para la Juventud.

Un grito resuena en todas las calles del país: Abajo Duque. Una conciencia crece y se multiplica: Colombia Antiuribista, o nunca más al uribismo. ¿Por qué? Los colombianos identificamos así sea de manera intuitiva, a Duque como el responsable político de la represión, del desastre económico y del desastre sanitario; y al régimen uribista (autoritario, presidencialista, narcotraficante y corrupto) como el enemigo. Pero este Gobierno y este régimen se enmarcan en un sistema que es el sistema capitalista que finalmente es el que rige los actuales destinos de la humanidad, llevándola al desastre y la destrucción social y ambiental.

El problema es el sistema

La crisis económica del capitalismo en medio de la cual vivimos —crisis que es prácticamente constante o crónica en la época actual— produce cada vez más miseria en el planeta. Millones de seres humanos viven en condiciones de hambruna profunda, a pesar de existir todos los medios necesarios para abastecer plenamente de alimentos a la población mundial.

Hoy, como consecuencia de la devastación de la naturaleza, a manos de los capitalistas, vivimos una pandemia que deja cerca de 4 millones de muertos en el mundo.

No es solo un problema de “modelo” como algunos afirman, es un problema del sistema. Ese sistema se llama capitalismo y está en crisis a nivel global. Nosotros no creemos que ese sistema pueda reformarse o mejorarse, dando paso a un “capitalismo humano”, creemos que ese sistema debe abolirse, y que se debe construir una sociedad completamente diferente.

George Bush, Barack Obama, Donald Trump, Joe Biden; al igual que en Colombia Santos o Duque,  son eslabones de una misma cadena, que a pesar de tener formas diversas de aplicar sus políticas particulares, han sido defensores acérrimos del capitalismo y tienen para ello un objetivo común: “mantener e intensificar la explotación imperialista y de sus transnacionales sobre la faz del planeta, con los nefastos resultados que ello produce para la humanidad y la naturaleza en el sentido más general.”

El capitalismo, a través de la pandemia de Covid-19 y de la recesión mundial, está ampliando fuertemente los elementos de barbarie en el mundo, se han agudizado todas las contradicciones de clase, ha aumentado la pobreza, el hambre y también el machismo y racismo, la xenofobia y demás opresiones hasta niveles sin precedentes. Es una de las peores pandemias y crisis sociales de la historia, que viene desarrollándose hace ya año y medio, con el avance de una vacuna, pero con la distribución desigual producto del monopolio mercantil. A nivel mundial los capitalistas han tomado una decisión: que la crisis económica agravada por la pandemia la paguemos los trabajadores y los pobres del mundo.

Todas las medidas ordenadas por organismos como la OCDE, el FMI son comunes a muchos otros países, se fundamentan en planes contra los derechos laborales y tributaciones al estado, para tratar de contener la crisis capitalista mundial. Esto ha generado frecuentes manifestaciones de rechazo en las calles en varios países del mundo, desde los Estados Unidos, hasta China, pasando por Chile, Haití y Myanmar (Birmania).

Propuestas para discutir y avanzar hacia una sociedad nueva

Hoy después de varias semanas de lucha en las calles del pueblo colombiano, se pone al orden del día un programa que avance en la solución a la profunda crisis social y económica que padece la clase trabajadora y que puede extenderse a los demás países, dado que hay un denominador común en la generación de dicha crisis: La explotación capitalista.

Queremos hoy presentar algunas propuestas para discusión de los jóvenes precarizados, los trabajadores tercerizados, las mujeres, los LGBTI, los negros, los indígenas, los inmigrantes, los campesinos pobres y en general la población que ve diariamente las más grandes dificultades para satisfacer sus necesidades básicas. Tumbar reformas o ministros, es un triunfo enorme para las masas, incluso tumbar gobiernos, pero es necesario más allá del momento proponer una salida a toda esta profunda crisis social y económica que estamos viviendo:

Abajo Duque y todos los corruptos asesinos

Es urgente tumbar el Gobierno criminal, y el régimen uribista. Decirle No a la impunidad, así como exigir castigo a los culpables del genocidio paramilitar y de la represión estatal,  y reparación a las víctimas. Por ello proponemos la Constitución de un tribunal obrero y popular con participación de las víctimas del Estado para juzgar a los responsables materiales e intelectuales.

Amplias libertades democráticas, desmonte inmediato del Esmad y los paramilitares, libertad para los presos políticos.

¡Abajo el Ministro Molano y los generales responsables de la masacre!

Todo el respaldo a las Guardias y Primeras Líneas en todo el país

No al pago de la deuda externa

La deuda externa es además de una forma de dominación colonial, el desangre continuo de los recursos de los países, así como la forma de control político sobre la legislación laboral y social

¡Que la crisis la paguen los ricos, no al pago de la Deuda Externa! Para poder financiar la salud, la educación y las necesidades del pueblo es necesario dejar de pagar esta deuda odiosa e ilegítima.

Ruptura de los pactos económicos

Los TLC, son imposiciones desiguales de los países ricos hacia los países pobres, que aumentan la riqueza de las grandes empresas multinacionales y generan el mayor desempleo y empobrecimiento de campos y ciudades. Exijamos la ruptura de estos tratados y la salida de las multinacionales del país.

Expropiación de las trasnacionales, capitalistas nacionales y estatización de los medios de producción bajo control obrero.

Nacionalización de los recursos naturales bajo control de los trabajadores, economía planificada para proteger el medio ambiente.

Fuera las bases militares de Colombia

Las bases militares norteamericanas son la muestra de dominación militar y de constante amenaza de intervención en los países del continente.

Desde la movilización social es necesario hoy más que nunca, exigir el retiro de tropas y bases militares de nuestro territorio.

Vacunación masiva ya y ruptura de las patentes, producción nacional de vacunas

Los países más ricos han acaparado las vacunas dejando al resto del mundo sin dosis suficientes. A la fecha en Colombia, solo un 5% de la población ha recibido las dos dosis y solamente un 10% la primera dosis de la vacuna. La exigencia perentoria hoy es, vacunación para todos y todas ya, para mitigar el contagio y muerte acelerados que estamos viviendo.

Estatización del transporte y los servicios públicos, Vivienda digna para la población, garantizada por el Estado.

Es urgente estatizar de nuevo las empresas de servicios públicos para que dejen de ser un negocio, hay que poner la capacidad productiva al servicio de la población, no más gente sin casa y casas sin gente.

Recuperación de las minas, las hidroeléctricas y demás riquezas saqueadas por el imperialismo.

Dentro de los servicios básicos ahora debe estar el acceso a internet, indispensable en la actualidad para una vida digna, la educación y el trabajo.

Estatización del sistema de salud y educación

Educación y salud gratuitas para todos, subsidio a la oferta y rescate de todos los hospitales y centros educativos públicos. Contratación directa y legal de todos los trabajadores de salud y educación. Vacunación y bioseguridad para no arriesgar sus vidas.

Plan de pleno empleo y salario que cubra la canasta familiar, no más impuestos a los pobres, defensa de las pensiones

Se requiere de la Distribución de las horas de trabajo entre toda la población económicamente activa para resolver el problema del empleo y garantizar estabilidad laboral.

Alza general de salarios y que el mínimo se corresponda con el costo de la canasta familiar.

Eliminación de los impuestos indirectos (IVA, 4xmil) e implementación de fuertes impuestos progresivos para los burgueses.

Eliminación de las AFP y fortalecimiento del régimen público y solidario de pensiones. Eliminación de todas las leyes y normas antiobreras que han precarizado el trabajo como el decreto 1174,  para acabar con la tercerización laboral y la precarización.

Contra el machismo, el racismo, la LGTBfobia, la xenofobia y toda forma de discriminación

Los capitalistas aprovechan cualquier característica que tenemos para dividirnos y que peleemos entre nosotros, eso les sirve para pagar menos sueldo a sectores como las mujeres o los inmigrantes, y por esa vía bajar los salarios a toda la clase. La violencia machista, racista y lgbtfóbica se ha aumentado. Es necesario tomar medidas urgentes.

Plan de emergencia con presupuesto contra la violencia machista. Eliminación del delito de aborto del código penal y de toda normativa que alimente la discriminación. Plan de garantías de empleo y no discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, etnia o nacionalidad.

Futuro para la Juventud

Gran parte de los que han salido a luchar heroicamente son los jóvenes, que no tienen nada que perder, que no tienen estudio ni trabajo. Por eso es indispensable que todo plan de educación y empleo contemple mecanismos para garantizarles el futuro, no es proponiendo menores salarios para ellos como hace el gobierno, sino al revés garantizando desde ya educación y empleo dignos. Derecho a la cultura y al deporte y poniendo alto a la represión de la policía ensañada contra ellos.

¡Salarios iguales para jóvenes y adultos! Contratación inmediata formal de todos los jóvenes precarizados. No más represión y estigmatización.

Reforma agraria

Tierra para el campesino por medio de una reforma democrática y radical expropiando a los terratenientes y a las multinacionales; límite de tenencia en hectáreas; distribución de tierra para el campesinado pobre y entrega de territorios para las comunidades indígenas y afro; organización de la producción, una parte en cooperativas y otra en empresas agrícolas del Estado.

Por un gobierno obrero y popular

Los trabajadores que somos quienes producimos toda riqueza, y en la práctica hacemos funcionar el mundo podemos gobernar y sabemos cómo hacerlo. Los procesos de asamblea popular han mostrado que las comunidades saben cómo administrar y organizar sus vidas.

¿Cómo conseguir este programa?

Este programa es posible conseguirlo mediante la lucha organizada, tal como hemos venido haciendo estas semanas con el paro nacional, debemos avanzar hacia un paro de la producción.

Para triunfar es necesario aplicar algunos principios para la lucha y la organización a nivel general:

  • Independencia de clase y democracia obrera: es indispensable que los trabajadores y el pueblo se organicen de manera independiente de los capitalistas, los empresarios y los politiqueros. Igualmente creemos que hay que democratizar las organizaciones del movimiento obrero, las decisiones se deben tomar colectivamente y por mayoría, no a los dirigentes anclados que ya no representan a los luchadores.
  • Internacionalismo proletario: Unidad y solidaridad en la lucha con los trabajadores y pueblos del mundo que enfrentamos un enemigo común.
  • Derecho a organizar la defensa de la lucha: defendemos el derecho de los luchadores de organizarse para defenderse de la represión estatal, por eso defendemos las Guardias y Primeras Líneas y llamamos a su constitución donde aún no existan.

Estas propuestas podrían discutirse inicialmente en un proceso de asamblea constituyente, con la condición de que esta sea amplia, democrática y soberana. La Constituyente, siendo un mecanismo dentro de la democracia burguesa, puede abrir un proceso de movilización y discusión política con todo el pueblo movilizado. La constituyente amplia y democrática es un mecanismo que politiza a los trabajadores y educa en las verdaderas necesidades y soluciones. También sirve para que los trabajadores identifiquen a sus enemigos, los capitalistas, y sus representantes en el congreso, en el poder ejecutivo y demás instituciones, porque en una Constituyente con mayoría de diputados de los trabajadores y sectores populares, que se proponga aprobar medidas en favor de la mayoría de la población, los burgueses van oponerse porque eso va en contra de sus intereses.  Desde luego que la única salida de fondo a los problemas de la sociedad es un gobierno de los trabajadores, que impulse la lucha por el socialismo. Un gobierno conquistado mediante la movilización masiva y la revolución socialista.

Únase al PST

Para llevar adelante estas tareas y defender este programa, es indispensable que los trabajadores y el pueblo se organicen de manera independiente de los capitalistas, los empresarios y los politiqueros de siempre que nos dicen que nuestros problemas se resolverán en las urnas o que dejemos de luchar hoy para votar por ellos mañana. Al servicio de esta tarea está nuestra organización el PST que a su vez es parte de la Liga Internacional de los Trabajadores, los invitamos a unirse a nosotros por la construcción de esta nueva sociedad que para nosotros es la sociedad socialista, donde cada uno aporte según su capacidad y reciba según su necesidad, un mundo sin explotación ni opresión.

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Por: Comité Ejecutivo PST