En periodo de elecciones vemos años tras años que los mismos políticos financiados por empresarios salen con todo a pedirnos el voto, prometiendo representarnos, hacer proyectos de ley a nuestro favor y defender nuestros derechos. Otros no son directamente financiados por empresarios, pero al entrar en la institucionalidad se corrompen igual que el resto. Lo anterior lo vemos en la ex Nueva Mayoría, en la derecha de Chile Vamos y el Partido Republicano, o se adaptan al sistema como el PC y el Frente Amplio.

Por MIT-Chile

Pero el 18 de octubre del año pasado dijimos basta, estallamos contra los más de 30 años de mentira y saqueo de los empresarios y sus partidos políticos. Gracias a esa movilización obligamos al gobierno criminal de Piñera a tener que conceder un Proceso Constituyente, sin embargo, cuando lo gestaron en el Acuerdo por la Paz, sabían que sería una trampa para que casi nada cambiara. Ejemplo de lo anterior, es el hecho de que Gabriel Boric del Frente Amplio sea uno de los defensores del quórum de ⅔ – lo que implicará que sea imposible que se aprueben cambios por mayoría simple- pues él mismo, como firmante del Acuerdo por la Paz, sabe que este quórum fue clave para la firma.

Las trabas para que los independientes se postulen es otra muestra de que es un Proceso Constituyente orquestado para que muy poco cambie: la ley para disminuir la cantidad de firmas y hacerlas vía virtual recién se publicó casi un mes antes de la inscripción, un periodo muy corto para poder reunir miles de firmas necesarias para inscribir candidaturas. Con esa realidad, las caras del Proceso Constituyente van a ser en su mayoría de los mismos partidos que hemos repudiado por sus 30 años de fraudes y saqueo, por eso vemos a candidatos como Longueira, Mariana Alwyn o Magdalena Piñera y Francisca Desbordes (hijas de Piñera y Desbordes, respectivamente) postulándose para Constituyente.

Esa política de que los mismos de siempre decidan todo, también se manifestó en el pacto del Frente Amplio (FA) con el Partido Comunista (PC), un pacto que surgió solo porque la DC se negó a estar con el PC, ya que la apuesta de algunos dirigentes del Frente Amplio -como Giorgio Jackson de Revolución Democrática- era ir en una lista en conjunto con toda la oposición para este Proceso Constituyente. Una vez más parte del Frente Amplio, “supuestos defensores de la lucha”, intentando pactar con la ex concertación. Finalmente votaron por no ir con ellos porque se vieron obligados a decidir: ex concerta o PC, y decidieron PC.

La Lista del pueblo, nació como una alternativa dentro de los independientes

Sin embargo, la clase trabajadora chilena al votar Convención Constitucional en un 80%, manifestó que no quiere a los mismos partidos de siempre, por eso hubo un proceso de reorganización de varios independientes para postularse como precandidatos, muchos se intentaron reagrupar para poder confrontar en conjunto todas las restricciones para los independientes que imponen los ricos y el gobierno.

Pero, a partir de la simpatía por los independientes, también hemos visto a caras conocidas que intentan lavar su imagen postulándose como “independiente”, como Clemente Pérez Errázuriz -ex presidente del directorio de Metro-, quien tras las evasiones de secundarios en el metro el año pasado, dijo “cabros esto no prendió”. También está la lista “independientes pero no neutrales”, donde vemos figuras como Benito Baranda y otros ligados a la institucionalidad. El ser independiente en sí no es una garantía, y eso no nos puede engañar.

Pero desde la lucha, desde el epicentro de las protestas en Plaza Dignidad, nació La Lista del Pueblo, la que se conforma con caras como la de Pelao Vade (ejemplar luchador, enfermo de cáncer que enfrentó la represión viernes tras viernes en la Plaza), la parvularia que se disfraza de tía Pikachu para ir a protestar, entre otros. La Lista del Pueblo la forman activistas que vienen de la revolución que estalló el 18 de octubre, activistas que repudian a los partidos de los 30 años, incluidos al PC y al Frente Amplio. La Lista del Pueblo es una de las mejores expresiones de organización de luchadores para intervenir en este Proceso Constituyente, los miembros de la lista siguen en las protestas, a los precandidatos se les exige pruebas de blancura que garanticen no tener casos de corrupción ni vinculación con los partidos de los 30 años, etc. En ese sentido, la lista del pueblo es un esfuerzo importante de unidad para lograr doblarle la mano a las restricciones de los poderosos contra los independientes. Es por eso que como Movimiento Internacional de los Trabajadores participamos de la lista del Pueblo.

El peligro de la “Propuesta País” de la Lista del Pueblo: nuestras coincidencias y diferencias

La lista del pueblo defiende una sociedad con dignidad, más democrática, con derechos para los trabajadores, por el fin a las torturas y violaciones a los derechos humanos, por la libertad de los presos políticos, por el fin de las opresiones, de la destrucción ambiental y se posiciona en contra de la concentración de la riqueza en manos de unos pocos. Desde el MIT, así como lo hacen miles de activistas, coincidimos en defender una sociedad democrática y con todas las reivindicaciones anteriores, sin embargo, la propuesta país que propone la mayoría de la Lista del Pueblo, es peligrosa, porque más allá de sus buenas intenciones, en su mismo contenido niega la posibilidad de conquistar sus mismas demandas.

Algunos ejemplos:

●     Su propuesta la resumen en la defensa de un “Estado Constitucional Ambiental, Igualitario y Participativo”.

En esas frases ya hay mucho contenido, ya partir la defensa de un Estado Constitucional Ambiental, Igualitario y Participativo, plantea una debilidad en sí misma que debemos responder: ¿qué es el Estado?. Si vamos a la Biblioteca Nacional y a lo que nos dicen en las instituciones formales, encontramos la siguiente definición “El Estado es un concepto político referido a una forma de organización social, que cuenta con instituciones soberanas, que regulan la vida de una cierta comunidad de individuos en el marco de un territorio nacional”, pero ya en esa primera frase se encuentra algo que en términos simples podemos tener claro como clase trabajadora: ¿las instituciones son soberanas, es decir independientes en sí mismas?, o sea ¿el parlamento es soberano?, ¿los tribunales?, ¿el ejecutivo?, ¿los ministerios?, ¿las fuerzas armadas y la policía?, ¿soberanos con respecto a qué o a quién?. La realidad ha dejado claro que el parlamento, el ejecutivo, las fuerzas represivas, y todas las instituciones han reproducido un sistema que solo favorece a una minoría, a las familias más ricas de este país, a los Luksic, Piñera, Solari, Matte, y a las transnacionales como ENEL, BHP, Glencore, Angloamerican, Santander, etc. Los financiamientos de las elecciones que por parte de Luksic, por ejemplo, han ido para parlamentarios y cartas de presidencia tanto de derecha como izquierda; los ultrabeneficios a las fuerzas armadas y a carabineros (en especial los cargos altos)  como la “beca Luksic” que financia estudios de oficiales del Ejército en Harvard y Georgetown, y las leyes que los protegen y dan más facultades para el gatillo fácil (como el último proyecto de Piñera para modernizar la policía). Los elementos anteriores dan muestra que todo el aparataje institucional del Estado, no es para regular la sociedad en términos generales, sino para mantener el poder de una clase (minoritaria como lo es el empresariado) por sobre otra clase que es oprimida y explotada: las y los trabajadores. Entonces, no se trata de cambiar a personas o caras para mejorar las instituciones, pues eso es lo que por más de 30 años nos han dicho los de arriba “voten por mí y cambiará la vida para mejor”, y vemos que se repiten la torta los Piñeras, Bachelet, ex concerta y derecha, donde a su juego se suma el Partido Comunista y el Frente Amplio. Se trata de echar abajo todo ese mecanismo y círculo vicioso en donde los que gobiernan y tienen el poder son realmente un puñado de ricos, no más de 10 familias en Chile y las transnacionales, se trata de echar abajo las instituciones de los de arriba, echar abajo el Estado Burgués, y construir un Estado de las y los trabajadores, un Estado obrero, sólo así se podrá incluso garantizar el respeto por el medioambiente (ya que los empresarios solo lo destruyen por su afán de lucro), la participación, igualdad y la democracia para nuestra clase.

Esa es una larga lucha, no será fácil, debemos ganar mucha experiencia con el inicio de esta revolución, que se incorpore más fuertemente la clase obrera, mejorar la autodefensa para poder dividir y quebrar las fuerzas represivas de los de arriba, sacar a Piñera pero seguir organizados para que no lo reemplace una Bachelet 2.0. Pero por sobre todo, debemos avanzar en construir una organización que sea la síntesis de todas las luchas del pueblo trabajador y que tenga un proyecto claro para que esta revolución triunfe, las asambleas territoriales y sindicatos son importantes, pero no bastan, debemos construir un partido en Chile y en otros países para la revolución, que ayude a organizar la caída de los de arriba que sustentan un sistema de hambre, miseria y muerte, para que tomen el poder los de abajo, los trabajadores, y que con sus métodos democráticos sean quienes gobiernen.

  • La Propuesta País de la lista también presenta un cambio de las FFAA, para que tengan una visión democrática y de respeto a los derechos humanos, En ese marco, proponen que “Las fuerzas de Orden y Seguridad deben ser…respetadas en el combate de las nuevas formas de delincuencia que amenazan con destruir la familia, la propiedad fiscal y privada”, y por otra parte se presentan como “un movimiento pacifista con profunda vocación democrática”.

Este punto es clave, porque debemos entender el rol general de las fuerzas armadas en esta sociedad. Hoy si las 10 familias más ricas de este país y las transnacionales pueden ser quienes gobiernen siendo una absoluta minoría, es gracias al rol de las fuerzas represivas y de orden, y gracias a que éstas tienen el objetivo de defender la propiedad privada de ellos, incluso antes que la vida de la clase trabajadora. Esta relación entre las fuerzas armadas, el aparataje del Estado y los empresarios se volvió a hacer evidente tras la contratación del grupo Solari (dueños de Falabella) a ex agentes militares quienes incluso estuvieron involucrados en violaciones a los DDHH en dictadura, contratados para proteger su propiedad privada de las tiendas.

Entonces, ¿cómo la propuesta de la lista del pueblo puede decir que las fuerzas de orden y seguridad deben ser para resguardar -entre otras cosas- la propiedad privada? La tarea es acabar con esos grupos económicos que nos han saqueado por más de 30 años, acabar con su propiedad privada que nos priva de todo, recuperando todas las empresas y poniéndolas bajo control de los trabajadores. Ellos usarán sus FFAA para detenernos, para reprimirnos, incluso para asesinarnos como lo hicieron en la dictadura de Pinochet,  por eso para nosotros es totalmente necesario el derecho a la autodefensa, y ese es otro punto equivocado de la Lista del Pueblo cuando se presentan como un “movimiento pacifista” sin considerar esta realidad represiva del aparato estatal. Esto es importante, pues uno de los errores que facilitó la arremetida genocida de la dictadura de Pinochet fue el “pacifismo” que negó a los obreros defenderse en armas. Queremos una sociedad sin violencia, pero para lograrla, debemos defendernos del terror represivo cotidiano de los de arriba, y hoy la primera línea que surgió tras la revolución en Chile es un importante punto de partida para esa autodefensa, pero aún nos falta mucho que recorrer.

●     En ese marco, la Propuesta País defiende también “El deber de respetar el régimen democrático, los derechos humanos y el orden público propio de un régimen democrático y de un gobierno legítimo” y “un sistema que otorgue mayores facultades al Parlamento. Propondremos establecer un sistema unicameral, un régimen de Gobierno Semi Presidencial o similar, con una regionalización efectiva y mecanismos de mayor participación ciudadana y de la sociedad civil en la toma de decisiones, combinando la democracia representativa con instrumentos de democracia directa.”

Si nos referimos a la democracia actual, es decir una democracia al servicio de los ricos, ¿debemos respetarla?, ¿debemos respetar al parlamento y a los presidentes que sean “legítimamente” elegidos bajo las reglas electorales de los de arriba con sus financiamientos y sistemas D´Hont?. Claramente las y los trabajadores han dicho que no, el parlamento llegó a tener un 2%, Piñera tiene un 7%, y por más que hayan sido elegidos, es necesario sacarlos por la fuerza de la movilización, pues hemos constatado que son criminales, ladrones, y no le debemos ningún respeto a esos delincuentes de cuello y corbata.

Tampoco la solución es un régimen semipresidencial si el presidente que está a cargo sigue defendiendo los intereses de los empresarios, por más que se presente una “democracia representativa con elementos de democracia directa”.  Desde el MIT defendemos la lucha por un gobierno de las y los trabajadores, bajo sus mecanismos de democracia que serán opuestos a la democracia del parlamento e instituciones corruptas actuales.

  • Finalmente, la Propuesta País reivindica lo siguiente: “El deber de defender la integridad territorial del Estado y de contribuir a los gastos públicos”.

Desde el Movimiento Internacional de Trabajadores, nos reivindicamos claramente internacionalistas, defendemos la unidad de la clase trabajadora de los distintos países contra los ricos de las transnacionales y de las empresas nacionales y sus gobiernos. En ese marco, la defensa territorial de un Estado, es defensa ¿para quién?, en el caso de los recursos pesqueros, hoy sería para las 7 familias de la ley Longueira, y nosotros no defendemos eso, es más, estamos a favor de entregar mar a Bolivia. Por tanto, a la defensa territorial del Estado, contraponemos la máxima unidad de la clase trabajadora del mundo contra los intereses y la explotación y dominación de los ricos.

En resumen…

Hay otros aspectos secundarios con los cuales no coincidimos con la Propuesta País, pero lo que se ve en general, es que el principal problema es que ésta no refleja que la sociedad está claramente dividida en clases sociales, que está el puñado de ricos por un lado y la gran clase trabajadora por el otro, con intereses contrapuestos, irreconciliables, por eso no se puede hablar de democracia, instituciones ni Estado ni fuerzas armadas en abstracto, hoy todo eso responde a los intereses de una clase minoritaria, y es a la que debemos echar abajo para garantizar cosas tan básicas como el derecho al agua para nuestra subsistencia como humanidad. Sabemos que tras de la propuesta puede haber honestas y buenas intenciones, pero debemos precisar con claridad para avanzar en sacar las lecciones correctas. Finalmente, la Propuesta País dice que necesitamos de una nueva economía y de una nueva ciencia económica, estamos de acuerdo, pero no se dice en la propuesta cuál es esa nueva economía y ciencia económica. La historia e incluso la actual pandemia, han demostrado la necesidad y superioridad de una sociedad con una economía planificada, es decir socialista, pero para limpiar terreno debemos decir claramente que Venezuela no es socialista y China no es comunista. Sin embargo, esa discusión será parte de otro material.