Diez dirigentes de la oposición pandemocrática fueron condenados por organizar y/o participar de protestas de masas en 2019 con penas que varían entre 8 y 18 meses por “reunión no autorizada” según la Ley de Orden Público de Hong Kong.

Por Fabio Bosco

El 18 de agosto [de 2019] cerca de 300.000 personas se reunieron en el Parque Victoria, y el 31 de agosto, dos mil personas participaron de una marcha. Ambas manifestaciones reivindicaban cinco puntos:

  • retiro de la ley de extradición a China continental;
  • retiro de la acusación de disturbios (riots, en inglés) pasibles de pena de diez años de prisión;
  • libertad para los manifestantes presos y retiro de las acusaciones;

comisión de investigación independiente para juzgar la violencia policial;

  • renuncia de la actual jefa del ejecutivo, Carrie Lam, y realización de sufragio universal para todos los puestos legislativos para jefe del ejecutivo.

Cinco de entre los diez condenados tuvieron la ejecución de sus sentencias suspendidas por dos años (un tipo de Sursis). Otros cinco fueron encarcelados de inmediato. Entre ellos está el dirigente del partido laborista y fundador de la Confederación Sindical de Hong Kong (HKCTU), Lee Cheuk-yan, condenado a 14 meses de prisión.

También condenado a 18 meses de prisión está el activista socialista Leung Kwok-yung, popularmente conocido como Long Hair debido a su promesa de cortarse el cabello cuando las libertades democráticas fueran garantizadas al pueblo chino. Él hizo esa promesa en ocasión de la masacre de la Plaza de la Paz Celestial (Tiananmen) en Pekín, el 4 de junio de 1989.

La Ley de Seguridad Nacional

En otro proceso penal, Long Hair y otros 46 activistas pandemocráticos fueron presos el 28 de febrero de 2021 sobre la base de la nueva ley de seguridad nacional impuesta por el régimen chino y promulgada por las autoridades de Hong Kong el 30 de junio de 2020.

Ellos (as) son acusados (as) de conspirar contra el orden político por organizar y participar de las elecciones primarias que la oposición pandemocrática realizó el 11 y 12 de julio de 2020 con la participación de 610.000 electores para la formación de una lista electoral unitaria para la elección al Consejo Legislativo de Hong Kong (Legco) que se realizaría en setiembre de 2020, pero que fueron postergadas bajo alegación de riesgos a la salud pública debido a la pandemia de coronavirus.

Además de Long Hair también están presas las dirigentes sindicales Carol Ng, presidente de la Confederación Sindical de Hong Kong (HKCTU) y Winnie Yu, presidente de la Alianza Sindical de los Trabajadores(as) de Hospitales (Hospital Authority Employees Alliance), una de las dirigentes de la huelga de enfermeras que luchó por el cierre de las fronteras de la ciudad para evitar la propagación de la pandemia. Winnie Yu tuvo suspendido su contrato de trabajo debido al proceso judicial.

El juicio de mérito se iniciará solo el 31 de mayo de 2021. La pena máxima prevista es la prisión perpetua. Este es el mayor proceso en curso sobre la base de la nueva Ley de Seguridad Nacional. Hay otros procesos en curso contra integrantes de la oposición pandemocrática, sobre la base de la misma ley.

¡Abajo la Ley de Seguridad Nacional! ¡Libertad para los presos Políticos! ¡Abajo la dictadura!

Esos juicios forman parte del esfuerzo de la dictadura china de criminalizar las protestas populares y cohibir cualquier disensión política. La dictadura decidió realizar esta ofensiva para evitar la probable derrota electoral en las elecciones de setiembre del año pasado, que no fueron realizadas.

Parte de esa ofensiva está en el cambio de la legislación electoral, de forma de cohibir la participación de la oposición. El cercenamiento de las libertades democráticas cuenta con el apoyo de los dos principales bancos locales: el HSBC y el Standard Chartered.

No obstante, la burguesía local está dividida. Mientras los banqueros apoyan la dictadura, el multimillonario de medios Jimmy Lai, también condenado a 14 meses de prisión, apoya a los sectores moderados de la oposición pandemocrática.

Los imperialismos europeo y americano critican la represión del régimen chino solo para utilizar la lucha democrática de la población de Hong Kong como moneda de cambio en sus negociaciones contra el régimen capitalista chino.

Entre la clase trabajadora y los estudiantes, la mayoría defiende las libertades democráticas además de mejores condiciones de trabajo y de vida[1].

Mientras parte de los sectores moderados de la oposición anunciaron la disolución de sus partidos o se retiraron de la coalición que organiza las protestas populares unificadas por libertad, la clase trabajadora no tiene otra alternativa sino luchar contra el cierre del régimen en Hong Kong, contra la dictadura china, y contra los males del capitalismo.

[1] https://www.reuters.com/article/us-hongkong-protests-poll-exclusive-idUSKBN1YZ0VK

Traducción: Natalia Estrada.