Nosotros, compañeras y compañeros estudiantes no indiferentes de Belarús, representados por comités de huelga y grupos de iniciativa, apelamos a los rectores de nuestro “Alma Mater”.

La represión contra el estudiantado, los profesores y los empleados de universidades e institutos son inaceptables. Así como es inadmisible cualquier ultimátum basado en dejar de lado nuestras acciones.

Expresar nuestra posición participando en manifestaciones y acciones es nuestro derecho constitucional. Nadie debe ser castigado ni procesado por disentir ni por pensar diferente.

En este sentido, reclamamos:

1) Detener de inmediato la persecución a los estudiantes por motivos políticos: cancelar todas estas represalias y disculparse públicamente por la represión.

2) Reincorporar a todos los alumnos y alumnas, docentes y personal expulsados políticamente, mediante la cancelación de las órdenes correspondientes.

Creemos que la comunidad académica puede convertirse en un ejemplo de solidaridad sin límites para todo el país, ¡Donde, uno para todos y todos para uno! Respetable gobierno, recuerde que los presidentes van y vienen, pero el pueblo es el que queda.

Grupo Unificado de Iniciativa Estudiantil, pertenecientes a 15 Universidades de Belarús (BSU, MSLU, BSUIR, BSTU, BSPU, BSEU, BNTU, BGUKI, BSMU, AUPPRB, GrSU, BarSU, BSUFK, BSAI, VSTU).

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CIENTOS DE PROFESORES DE LA UNIVERSIDAD MÉDICA ESTATAL DE BELARÚS DEFENDIERON A LOS ESTUDIANTES EXPULSADOS

216 profesores de la Universidad Médica de Minsk firmaron un pronunciamiento por la reincorporación de los estudiantes expulsados. En su apelación, calificaron de ilegal la orden de expulsión, y también afirmaron que ninguno de los represaliados tiene fundamentos formales de expulsión. La verdadera razón de las expulsiones fue la postura política de los estudiantes. Tales acciones de la administración son una flagrante violación de la legislación republicana e internacional, así como el Estatuto Universitario.

Según los firmantes, esto solo provocará la intensificación de las protestas, así como un golpe a la reputación internacional de la Universidad. Si no se cumplen sus demandas, los profesores se reservan el derecho de convocar al Consejo Universitario, exigir un cambio en su rectorado y también presentar una solicitud a las organizaciones internacionales, incluso con una petición para suspender a la Universidad Médica Estatal de Belarús como miembro del Proceso de Bolonia por violación grave del principio de libertad académica.

@bsmuniversity