En el marco de la crisis económica y sanitaria capitalista, cientos de miles trabajadores han sido despedidos o les han suspendido el sueldo. El hambre ya se empieza a presentar en familias trabajadoras,a la vez que ven con desesperación cómo mueren sus seres queridos bajo condiciones de un sistema de salud colapsado.

Por MIT-Chile

La realidad requiere que se hagan cambios para contrarrestar la pandemia y el hambre impuesta por el gobierno. En ese sentido múltiples sectores tienen sus salidas, dentro de ese marco hace poco el PC envió un proyecto para un impuesto de 2,5% a las fortunas de los super ricos. Debido a la concentración exacerbada de la riqueza en Chile, en donde un un puñado de unas 10 familias concentran el retail, las fábricas, la banca y con ello un patrimonio cercano a 25-30 mil millones de dólares, es muy necesario hablar de qué hacer con ese patrimonio. Por otra parte, el FA se abre al diálogo con Piñera. Es importante ver qué hay detrás de esta propuesta del PC e iniciativa de diálogo del FA, y qué debemos hacer para lograr realmente que ese puñado de familias sean quienes paguen la crisis económica que el mismo empresariado mundial produjo.

El PC logró que la cámara de diputados aprobara una solicitud al Presidente Piñera para crear impuesto de 2,5% a los “súper ricos” para financiar una renta básica de emergencia que esté “sobre la línea de la pobreza destinada a las familias con más necesidades y carencias en este momento, por a lo menos 3 meses y un máximo de 6 meses, de 420 mil pesos”. No está demás decir que tras el reordenamiento del ranking post pandemia, hoy Piñera ocupa el segundo lugar según Forbes en las fortunas más ricas de Chile. En ese sentido, ya los sectores del gobierno como el mismo Ministro de Economía se negaron a un posible impuesto, por eso el PC propone “una reforma constitucional” para el cambio, una reforma que claramente en este parlamento es casi imposible que fuera aprobada. Ese impuesto es una medida básica pero aún muy insuficiente si vemos que hoy además de una renta básica de emergencia se necesita un vuelco en la economía para frenar la pandemia, una inversión real en salud para que la gente deje de morir por el colapso en el sistema sanitario, ya vemos en distintos hospitales y clínicas privadas que no hay camas UCI, las familias más pobres ven a sus cercanos morir en medio de una desesperación por el colapso. Se vuelve necesario entonces además estatizar la salud privada bajo control de los trabajadores para acabar con el negocio que los empresarios hacen con ella, en eso el PC ha omitido una posición efectiva. Por eso se requiere echar andar más recursos para frenar la pandemia, es necesario hacer un impuesto muy superior al 2,5% de las fortunas más ricas, incluso abrir el debate de recuperar todo ese patrimonio que ese puñado de familias lo han logrado gracias al saqueo y explotación al pueblo trabajador. Los Luksic tienen un patrimonio de 13 mil millones de dólares que equivale a casi 17 millones y medio de sueldos de 600 mil pesos. Piñera con un tercio de la fortuna de Piñera se pueden comprar más de 18 mil ventiladores mecánicos.

Las propuestas del FA también se focalizan en la renta básica de emergencia, en un inicio propuso una renta de 300 mil pesos, sin embargo terminó negociando las migajas de las migajas con el resto de la “oposición” y el gobierno, así la pelea se redujo a si el ingreso per cápita a través de un bono era de 65 mil pesos como propuso Piñera o de 80 mil pesos como propuso la “oposición”. Ahora se muestran dispuestos a firmar un Acuerdo Nacional con Piñera, poniendo de antemano los siguientes ejes: “nueva estrategia sanitaria, democrática y transparente, renta básica de emergencia sobre la línea de la pobreza, y protección al empleo”, además de que en este diálogo y acuerdo participen “actores sociales y gremiales”. Pero ¿qué nuevas estrategias sanitarias? ¿expropiar las clínicas privadas y volcar la economía para parar la pandemia? ¿Cómo financiar la renta de emergencia, por cuántos meses? ¿realmente proponen más endeudamiento del Estado sin pensar en tocar las grandes fortunas? Así es un planteamiento en abstracto. Pero aunque no fuese, muestran disposición a fijar un Acuerdo Nacional que tienen como principal objetivo acallar las protestas del hambre que han surgido justamente porque el Gobierno ha dejado bien claro que prioriza los negocios de la burguesía en lugar de las necesidades básicas de la clase trabajadora. Si el FA firma ese acuerdo, por más verborrea que tenga de ir en defensa de los trabajadores, será una nueva demostración de que no están en la trinchera de la clase trabajadora, tal como lo vimos tras el “Acuerdo Por la Paz” luego del 12 de Noviembre: un acuerdo sellado con la sangre de un gobierno asesino que mutiló los ojos de unas 400 personas, asesinó a unos 40 compañeros/as, y hoy tienen encarcelados a más de 2000 personas por luchar.

Pero ¿qué hay detrás de estas iniciativas y respuestas del PC y FA? Ya hemos visto anteriormente al Frente Amplio y al Partido Comunista para tratar de calmar las angustias de miles de familias trabajadoras frente a los ataques de gobiernos empresariales, dicen que no se preocupen, que ellos están trabajando enviando una serie de proyectos de ley al Congreso, sin embargo casi todos esos proyectos quedan diluidos en agua en un parlamento empresarial. El ejemplo más claro fue la “Iniciativa Popular de Ley” que buscaba acabar con las AFPs y que se presentó luego del plebiscito convocado por la “Coordinadora No+AFP”. Luego dicen “voten por nosotros”, así podremos cambiar el rumbo de las cosas, pero ese llamado a “votar por ellos” queda diluido en nada cuando vemos que las instituciones responden a una clase social: el empresariado. Los empresarios con sus grandes fortunas financian todas las instituciones y elecciones, con ello garantizan que las leyes que sigan existiendo estén a su favor. Eso, el PC, con sus casi 100 años de historia, lo tiene más que claro, y los miembros del Frente Amplio, muchos dirigentes que provienen del mundo universitario, también lo saben. No se trata de una democracia en abstracto, es una democracia empresarial, la democracia de los ricos. Es en esos estrechos límites de la democracia de los ricos, que se mueven las rimbombantes propuestas y pronunciamientos de dirigentes del PC y el FA, ya sea Jadue, Karol Cariola, Boric, etc.

Es cierto, cuando la situación se ve superada llaman a movilizar, pero claramente no con el objetivo de triunfar, sino habría que preguntarnos si ellos a través de Bárbara Figueroa dirigen la CUT ¿Por qué tras el 18 de Octubre no se convocaron a movilizaciones fuertes de sectores sindicales para potenciar las exigencias de la revolución?. Nada de eso se vio con la dirigencia de la CUT, lo contrario, la mayoría de sus dirigentes sindicales son pro-patronales y ahogan con métodos antidemocráticos a las bases trabajadoras que supuestamente deberían representar.

Para hacer un impuesto a los súper ricos en virtud a las necesidades de la humanidad, o incluso recuperar todo ese patrimonio que han robado, no se logrará a través del parlamento e instituciones que ellos mismos financian y administran a través de sus redes con diputados, ministros, jueces, etc, y esa es la gran trampa que hace el PC y el FA. El parlamento de los empresarios no ha querido acabar ni con las AFPs, ¿podemos confiar en que podrìan poner a disposición de la vida de la humanidad todo ese patrimonio y con ello dejar de ser super ricos? Claramente no. En ese sentido, el único objetivo que podría tener medidas como las que plantean, puede ser engañar a los trabajadores para descomprimir las protestas agudas que se están gestando en los barrios más pobres, desviando la atención y llevando las luchas al mismo callejón sin salida de siempre: el parlamento.

No está demás decir que con el peso que tienen, poco han hecho el PC y el FA por una tarea básica que tiene directa relación con la vida: la libertad a los presos políticos. ¿Se puede sentar a dialogar el FA con un gobierno que tiene a más de 2 mil compañeros encarcelados entregándolos a la muerte por covid con el hacinamiento de las cárceles?. Hoy una de las tareas centrales de cualquier sector que se reivindique democrático es redoblar los esfuerzos para conseguir la libertad de nuestros compañeros encarcelados. En ese sentido debiera ir el PC y FA. Si el PC y el FA quieren cambios reales deberán saber que el eje de la actividad no pasa por los límites de las instituciones financiadas por los empresarios.

Ellos saben que serán imposible bajo estas instituciones cambios reales en favor a nuestra clase, sin embargo aún llaman a confiar en ellas porque ya están totalmente adaptados a ese parlamento. Entonces cualquier liberación de la clase trabajadora pasa por sacudirse de los engaños del Frente Amplio y el PC, pues esas organizaciones y sus ideologías son una traba y una trampa para la emancipación de la humanidad, es decir para la lucha por salvar nuestras vidas en el marco de una pandemia.

Nosotros queremos reformas, profundas reformas como eliminar las AFPs, un super impuesto a los más ricos, etc, pero la realidad nos ha demostrado que esas reformas a favor de los trabajadores no caben en el estrecho marco de las instituciones al servicio del empresariado, por eso para garantizar las reformas solo queda como alternativa cuidarnos colectivamente en esta pandemia para retomar la revolución que iniciamos el año pasado, una revolución que saque a Piñera del gobierno y que lo lleve a la cárcel por sus asesinatos, una revolución que fortalezca la autoorganización bajo democracia obrera y popular (hoy las Asambleas territoriales, ollas comunes y organización en los barrios pueden contribuir en ello). Una revolución que logre conquistar un gobierno de los trabajadores con sus nuevas instituciones bajo democracia obrera que logren reemplazar el parlamento empresarial u otros. Solo así podremos garantizar recuperar todo el patrimonio robado de ese puñado de súper ricos y hacer que los trabajadores no paguemos esta crisis; podremos volcar la economía al servicio de acabar con la pandemia; y podremos lograr otras tareas pendientes como la Asamblea Constituyente libre y soberana.