La lucha contra la violencia machista tiene que estar acompañada de un programa que debe ser defendido por el conjunto de la clase trabajadora y sus organizaciones, por ello proponemos para la discusión en las organizaciones de los trabajadores el siguiente programa:

  • Cárcel para los agresores de mujeres: sin rebaja de penas ni excarcelación. No a los falsos diagnósticos de enfermedad mental para evadir el castigo. ¡No a la revictimización!
  • Centros estatales de atención a la mujer en todo el territorio nacional, con presupuesto suficiente, con poder para recibir denuncias, garantizar apoyo jurídico, médico y psicológico gratuito a las mujeres víctimas de violencia y atención las 24 horas.
  • Casas de refugio suficientes en todas las ciudades, con los profesionales e infraestructura necesaria para albergar a las víctimas.
  • Derecho a licencia por violencia de género para todas las trabajadoras.
  • Subsidios, vivienda y prioridad en el empleo para las mujeres que sufren violencia familiar o de género.
  • Basta de trabajo precario, igualdad salarial, salarios y jubilaciones iguales a la canasta familiar de acuerdo a la inflación y al costo de vida real.
  • Extensión de las licencias de maternidad, licencia por familiar enfermo; guarderías y jardines maternales gratuitos y de calidad para todos los hijos de trabajadores.
  • Educación sexual, anticoncepción gratuita y derecho al aborto legal y gratuito para no morir. Servicios de salud laicos y gratuitos.
  • Aplicación sin excusas de la normatividad en atención a las víctimas de violencia sexual, que no se niegue la anticoncepción de emergencia, la información sobre el derecho a interrumpir el embarazo, ni la interrupción del embarazo si se produce, sin importar la institución de salud que atiende.
  • Fin de la prostitución, la trata de personas y toda forma de explotación sexual de la mujer.
  • Aplicación inmediata de la Ley Rosa Elvira Cely contra los feminicidios extensiva a las mujeres trans.
  • Que las mujeres trabajadoras, campesinas, indígenas víctimas del conflicto armado sean consideradas prioridad para la reparación colectiva, así como las madres hijas y hermanas de los dirigentes asesinados.
  • Por la constitución, en todos los sitios de trabajo y estudio, de comisiones para luchar contra la violencia machista y por la nivelación salarial.