Mar May 21, 2024
21 mayo, 2024

Ante la propuesta de candidatura «única» de oposición en El Salvador para detener al régimen de Bukele

Recientemente se ha hecho pública la posibilidad de que los partidos de oposición apoyen una candidatura presidencial única, en principio nacida de la así llamada “sociedad civil” (en particular del colectivo SUMAR POR EL SALVADOR[1]) para las elecciones presidenciales del 2024. Esta noticia que podría resultar atractiva para los que no están de acuerdo con el régimen autoritario de Bukele, a nuestro juicio no viene a constituir ni una opción real, ni una oportunidad de triunfo para la clase trabajadora, sino falsas ilusiones.

Por Plataforma de la Clase Trabajadora| El Salvador.

Nada nuevo bajo el sol

Debemos recordar que este tipo de candidaturas o construcciones no son nuevas en El Salvador, que ya experimento en su historia el fracaso de iniciativas como la que se pretende construir. El antecedente más reciente es la misma candidatura de Mauricio Funes, que aglutinó a sectores de “progresistas” de la sociedad civil, empresariado (Amigos de Mauricio) y el otrora partido de Izquierda FMLN. Sin embargo la referencia a la que aluden quienes promueven este esfuerzo es a la Unión Nacional Opositora (UNO), surgida en 1972, cuando el Partido Demócrata Cristiano, el Movimiento Nacional Revolucionario y la Unión Democrática Nacionalista se articularon con el objetivo de poner fin a los regímenes militares.

La UNO se presentó a los comicios presidenciales del 20 de febrero de 1972, llevando como candidato Presidencial a José Napoleón Duarte. Tras las elecciones la UNO denunció un fraude electoral en favor del candidato oficialista Arturo Armando Molina. Pocas semanas después, el 25 de marzo de 1972, un grupo de militares intentó realizar un golpe de estado fallido, en apoyo a la UNO. Esta continuó participando como alianza política y electoral en los comicios presidenciales de 1977, donde también hubo graves denuncias de fraude y un derramamiento de sangre el 28 de febrero para imponer al candidato del PCN, general Carlos Humberto Romero, declarado oficialmente ganador quien, finales de 1979 es derrocado, dando paso a la conocida Junta Revolucionaria de Gobierno (JRG), nombre con el que se conoce a tres gobiernos de facto de El Salvador que gobernaron el país entre el 15 de octubre de 1979 y el 2 de mayo de 1982 y en la que tuvo una participación penosa y traidora, el Partido Comunista Salvadoreño.

Luego se elegio una Asamblea Constituyente quien nombra presidente por dos años a Álvaro Magaña para celebrar elecciones en 1984 donde finalmente resultó ganador José Napoleón Duarte (primer candidato de la UNO). No debemos olvidar el reprochable papel que Duarte jugo en los años de la guerra en El Salvador y su servilismo al imperialismo estadounidense además del grave retroceso en los derechos y en la calidad de vida de los salvadoreños.

Los mismos de siempre son los responsables del actual gobierno, prohibido olvidar

Otra razón para no confiar en el actual escenario de oposición electoral, es que la candidatura que se baraja no proviene de la clase trabajadora y los sectores populares, sino del partido ARENA (aunque se venda como sociedad civil) que gobernó 20 años el país, sumiéndolo en pobreza, corrupción y dejando crecer el fenómeno de las pandillas en todo el territorio, situación que no debemos olvidar jamás a pesar de que la situación sea delicada.

Otro elemento que debemos tener en cuenta es que si hoy Bukele gobierna y controla el aparato estatal salvadoreño es por culpa de la decepción que provocaron los dos gobiernos del FMLN, quienes además de desmontar las organizaciones sociales y de los trabajadores, traicionaron los deseos de cambio de la gente, sumiéndolas aún más en pobreza, corrupción y muerte. Todo esto se convirtió en caldo de cultivo para que la población, harta de ARENA y del FMLN, entregara el poder a Bukele quien con mucha astucia y autoritarismo a terminado por imponer su voluntad al país. Ésta discusión no es nueva, solo debemos recordar cómo y a costa de qué, fue sustituido el programa de la Revolución Salvadoreña del Gobierno Democrático Revolucionario (GDR), al Gobierno de Amplia Participación (GAP), la actual discusión solo es una reedición de éste antiguo debate y la intención de volvernos a meter en una alianza de Clases que solo beneficia a la burguesía sea del color que sea.

El problema es la imposición y autoritarismo

Es importante aclarar que en nuestro planteamiento, el problema no es con la reelección presidencial por si misma. Ya que desde una perspectiva revolucionaria La Clase Trabajadora y El Pueblo, pueden mantener a un gobierno si es que así lo quiere, sin embargo, el actual no es el caso, mas bien es el autoritarismo y cuasi facismo de Bukele quien ha impuesto su continuidad en el poder, no porque le interese la gente sino porque quiere seguir haciendo negocios y protegiéndose a si mismo y a los suyos ante la galopante corrupción de su gobierno. Otro caso diferente seria si a través de una Constituyente, un plebiscito o un referéndum  o un proceso revolucionario el pueblo salvadoreño decidiera que en El Salvador se permita la reelección presidencial. Ahí seria la voluntad de la gente, y no la de un dictador, la que se estaría imponiendo.

Por todas estas razones, aunque consideramos que es urgente construir una alternativa al régimen de Bukele, no acompañamos la propuesta de una candidatura única de oposición que nazca de ARENA y del FMLN (no olvidemos que los demás partidos también han surgido o han tenido relación o vinculo con ellos tal es el caso de PAIS, NUESTRO TIEMPO y aun de VAMOS).

Es momento de confiar en nuestras propias fuerzas y construir nuestro propio futuro

Es por esta razón que llamamos al Pueblo Salvadoreño Trabajadora a no confiar en estas falsas ilusiones que no representan un autentica salida a la crisis del país. Consideramos que la propuesta de Candidatura única solo es un distractor, ya que no resuelve la situación en la que nos encontramos, los partidos políticos de oposición solo nos llevan a un callejón electoral “sin salida”, construyen una derrota y desmoralizan el espíritu de lucha que empieza a despertar en el Pueblo Salvadoreño, tal como lo hizo la UNO en los años 70´s, nuestro llamado es a la construcción de un FRENTE UNITARIO DE LUCHA que aglutine a quienes no confiamos ni en los “viejos” ni en los “nuevos” políticos y que además esté convencidos que a Bukele y a todo lo que él representa, no se le derrota en las urnas o a través de elecciones, que construya democráticamente un Programa para Luchar basado en las banderas de los sectores en Resistencia, en un Encuentro de la Resistencia, ésta es la única vía para derrotarlo a Bukele y su régimen, fortaleciendo la lucha organizada,  la toma de las calles, las huelgas, los piketes, las movilizaciónes encabezadas por todos los que hartos de la miseria, el hambre, el autoritarismo de unos pocos sobre las grandes mayorías.

Los Partidos Políticos burgueses (ARENA, FMLN, PAIS, VAMOS, Nuestro Tiempo) deben ser apartados y superados por la Clase Trabajadora Salvadoreña y el Pueblo Pobre que debe volver a confiar solo en sus propias organizaciones y fuerzas que la conduzcan a la victoria y a la reivindicación de sus legítimos anhelos.

¡NO a la farsa electoral!

¡La salida no está en las urnas, sino en las calles!

¡Por la construcción de un Frente Unitario de Lucha!

¡Por la Construcción del Programa de Lucha de La Resistencia para derrotar al Régimen!

¡Por El Encuentro de la Resistencia!

San Salvador, 6 de junio de 2023


[1] La plataforma Sumar la conforman, a título personal, miembros de diversas asociaciones, fundaciones, intelectuales y organizaciones no gubernamentales en oposición al régimen de bukele.

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