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TEORÍA

Presentación del trabajo de ILAESE sobre la Industria 4.0 y la Inteligencia Artificial (IA)

Felipe Alegria

septiembre 7, 2026



Tenemos ante nuestros ojos la traducción al castellano de un trabajo de gran importancia de ILAESE, dedicado a la “nueva fase” del capitalismo en la que nos encontramos, caracterizada por la Industria 4.0, asociada a la Inteligencia Artificial (IA). Una fase que podemos calificar como la más salvaje, radical, sistémica y acelerada en la historia del capitalismo. Una fase que está afectando a todas las ramas de la economía, reconfigurando globalmente el capitalismo y el orden mundial. Una fase que, en verdad, está en sus inicios.
Es una nueva fase que sigue a lo que hemos conocido como Industria 3.0, que se caracterizó por el toyotismo, la globalización (con la concentración de la manufactura mundial en China y el Sudeste asiático) y el neoliberalismo.
La consolidación de la fase Industria 4.0 está íntimamente asociada y acelerada por la aplicación generalizada de la IA. Lo hace: 1/ integrando la infraestructura (“Computación en la nube” ) y las tecnologías de Big Data (procesamiento de volúmenes gigantescos de datos) a la automatización de los procesos productivos; 2/ provocando un impacto generalizado en la clase trabajadora en todos sus sectores, dando paso a un fuerte desempleo y a un subempleo generalizado; 3/ digitalizando los valores de uso y cambiando el propio concepto de consumo, dando paso a la “servitización”, donde los productos físicos son sustituidos por bienes digitales o híbridos organizados desde aplicativos digitales; 4/ alterando la dinámica de distribución de las mercancías, ahora a través de las plataformas digitales; 5/ afectando de lleno a la matriz energética, como consecuencia de la migración masiva a la economía digital: la IA y Big Data requieren cantidades elevadísimas de energía, impactando de lleno en la mal llamada transición verde y en la crisis climática; 6/ modificando sustancialmente la matriz mineral (Tierras Raras), con enormes consecuencias medioambientales y conflictos geopolíticos.
Es una fase en la que la monopolización capitalista se eleva a niveles jamás conocidos, en un proceso proporcional al desempleo, subempleo y miseria que provoca en la clase trabajadora. La IA es un enorme motor de concentración y centralización de riqueza y poder. El propio CEO de la corporación Anthropic, Darío Amodei, ha llegado a comparar la llamada “Edad de Oro” estadounidense, en la que Rockefeller llegó a tener una fortuna que equivalía aproximadamente al 2% del PIB de EEUU, con la riqueza que ya hoy (en los albores del proceso) acumula Elon Musk, entre 3,5 y 4% del PIB norteamericano, un monto que supera al PIB de los Países Bajos.
Todo este proceso se integra de lleno en la disputa interimperialista entre EEUU y China por la hegemonía mundial, reconfigura en profundidad la división mundial del trabajo y el papel de los Estados, incluidos los imperialismos menores.
El trabajo de ILAESE describe en detalle el enorme impacto de la Industria 4.0 + IA, en los diferentes sectores económicos y laborales: desde la industria (modelo Hyundai y Smart Factories) al comercio, los transportes, la comunicación, la educación o la salud. El mismo CEO de Anthropic advirtió en 2025 que la IA destruiría la mitad de todos los empleos administrativos y profesionales norteamericanos en un plazo de hasta cinco años. La IA opera como sustituto general del trabajo. Las nuevas herramientas de la IA están produciendo despidos masivos y van a producir muchos más, al tiempo que aumenta la explotación de los trabajadores que permanecen. A diferencia de otras revoluciones tecnológicas, esta vez son todos los sectores económicos que se ven afectados desde las primeras etapas. Del mismo modo, por primera vez, las franjas de trabajadores altamente cualificados se ven directamente golpeadas. Asimismo, amplios sectores de la pequeña burguesía que hasta ahora habían mantenido una relativa autonomía con respecto al gran capital (pequeños comercios, taxistas proveedores…) se ven abiertamente desplazados.
Vamos a la formación de un ejército industrial de reserva cada vez mayor y más desarraigado de los grandes centros de producción, con amplias capas de trabajadores subempleados, precarizados y superexplotados a quienes gobiernos y corporaciones presentan como “emprendedores”, cuyo salario es pagado por pieza o servicio prestado, tal como sucedía en los siglos XVII y XVIII.
La Industria 4.0 + IA es la expresión suprema del problema de fondo del capitalismo: una revolución tecnológica como la actual, que permitiría un progreso sustancial de la humanidad, permitiendo una reducción drástica del tiempo de trabajo y de sus penalidades y posibilitando una mejora radical de las condiciones de vida, al estar subordinada al proceso de acumulación de capital, se transforma justo en su contrario.
Esta maldición va más allá de los efectos económicos: la generalización de la IA comporta la automatización de la vigilancia y del control social y la represión, la generalización de la propaganda y del control de la opinión pública. Tiene un impacto directo en la imparable escalada militar, a la que incorpora nuevas armas más letales, como llamadas “armas autónomas” . Aporta a los gobiernos y a las grandes corporaciones (o, más bien a la coalición entre ambos) la infraestructura adecuada para avanzar en la implantación de sistemas autoritarios y dictatoriales.
Es vital contar con un programa concreto y avanzado de reivindicaciones que nos sirva para hacer frente a la ofensiva y nos permita abrir camino a la expropiación de los oligarcas, a un gobierno de los trabajadores y a la revolución socialista.

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