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Europa

Crisis existencial de la UE y cómo enfrentar los ataques que se vienen(Parte 2)

PDAC- Sección de la LIT en Italia-Corriente Roja-Sección de la LIT en el E.Español-Em Luta-Sección de la LIT en Portugal

junio 28, 2026

Como explicamos en la primera parte de este artículo, la Unión Europea (UE), el dispositivo unitario del gran capital de los países europeos creado en un mundo donde la supremacía norteamericana era indiscutida, es hija de un orden mundial en crisis, que no existe más tal y como lo conocíamos tras la segunda guerra mundial. En este cuadro convulso, la UE ha entrado en una crisis existencial, con su economía en decadencia con respecto a EEUU y China y sentenciada por la nueva política exterior de Trump, que se propone explícitamente desmantelarla.

La afectación de la crisis de la UE, en los regímenes políticos de los países europeos. La clase trabajadora entra en escena

La crisis de la UE en medio de la crisis del orden mundial, está teniendo también un fuerte impacto en los regímenes políticos de cada uno de los distintos gobiernos europeos donde vemos la dificultad para formar gobiernos estables, o incluso la caída de gobiernos que aparentemente tenían todas las condiciones para asegurar estabilidad parlamentaria. Esta inestabilidad muestra el aumento de la disputa entre los diferentes sectores de la burguesía, y una profundización de la polarización social y política y de la lucha de clases que demuestran que la clase trabajadora tiene capacidad para enfrentar los ataques.

En 2025 vimos un resurgir de la solidaridad en apoyo a Palestina y contra el genocidio sionista, que logró impulsar paros y movilizaciones históricas en distintos paises que sirvieron para politizar a toda una generación de jóvenes. Italia vivió una ola de movilizaciones sin precedentes en las que hay que subrayar las tres huelgas generales el 22 de septiembre, 3 de octubre, 28 de noviembre y la manifestación nacional de masa del 4 de octubre en Roma, uniendo a las reivindicaciones obreras, la lucha contra el rearme y la solidaridad con Palestina.

Estas huelgas en las que el gobierno de Giorgia Meloni enfrentó su crisis más profunda desde que asumió el poder, fueron referentes para la clase obrera mundial e influyeron en el resultado del referéndum del pasado 22 y 23 de marzo, en el que la reforma de la justicia impulsada por Meloni fue rechazada en las urnas. Esta primera derrota del gobierno Meloni en el terreno electoral se ha convertido en una crisis interna en los partidos de gobierno, expresión de una fractura inicial entre el gobierno y la gran burguesía, y en un debilitamiento del gobierno en su conjunto. Meloni puede mantenerse en el gobierno solo porque la oposición burguesa no está planteando su caída. La Cgil, el principal sindicato ligado al Partido democrático, no quiere hacer ni huelgas parciales porque sabe que la situación social puede explotar, como ya fue en septiembre/octubre. La participación masiva en las manifestaciones del 25 de abril, aniversario de la victoria de la Resistencia sobre el fascismo, testimonia esta situación efervescente.  

En Francia, hubo igualmente importantes movilizaciones en septiembre y octubre en respuesta directa a Lecornú, contra los planes de austeridad y recortes presupuestarios heredados de su predecesor, François Bayrou. La consecuencia más directa fue su dimisión el 6 de octubre y su posterior renombramiento por Emmanuel Macron cuatro días después, creando un gobierno técnico o de transición, con una legitimidad muy cuestionada por la calle. Tras estas protestas, Lecornú propuso suspender la aplicación de la reforma de las pensiones hasta 2027 para intentar calmar la tensión social.

Portugal vivió una jornada de lucha histórica con huelga y movilizaciones contra el nuevo paquete de medidas del entonces primer ministro Montenegro el 11 de diciembre de 2025. Fue la primera movilización de este tipo en 12 años (la anterior databa de junio de 2013) y logró paralizar gran parte del país. Estas movilizaciones han sido desviadas al terreno electoral por la burocracia sindical y la izquierda parlamentaria, pero fueron determinantes para configurar el escenario de las elecciones presidenciales de 2026, marcadas por la polarización social y política en las que el electorado se movilizó en torno al candidato del Partido Socialista para evitar el triunfo de la ultraderecha Chega que por primera vez, logró pasar a la segunda vuelta presidencial.

La rabia sigue en contra las políticas del gobierno de Montenegro. Las manifestaciones del 25 de Abril, en memoria de la revolución portuguesa, han reflejado por su dimensión y contenido, esa voluntad de luchar. Y hay posibilidad que se avance a la segunda huelga general. 

En el Estado Español, detrás de los buenos datos macroeconómicos subyace la consolidación de un nuevo patrón de explotación de la clase trabajadora donde, para garantizar los beneficios empresariales, se generaliza la precariedad laboral, caen los salarios, hay una pérdida sostenida de los derechos laborales y la juventud se ve sin futuro. Tras años de recortes, privatizaciones y falta de financiación de los servicios públicos, los/las trabajadores/as de la sanidad, la educación, la atención social o la limpieza, han comenzado 2026 convocando huelgas y movilizaciones en todo el Estado.

También en Bélgica se dieron movilizaciones importantes y varias huelgas generales en 2025 y una nueva huelga impulsada por los principales sindicatos del país en marzo de este año contra las políticas de austeridad y las reformas del sistema de pensiones del gobierno liderado por Bart De Wever.

Por lo tanto, el marco político en los países de la UE es inestable debido a esa creciente polarización social y la burguesía utiliza  la alternancia de gobiernos de derecha y de «izquierda» para frenar esta polarización. La derrota electoral de Orbán, que contaba con el apoyo de Trump y Putin, demuestra que no existe un proceso determinado de cambio autoritario en Europa, ni una «ola de derecha».

En el marco de la creciente polarización, hay un crecimiento relativo de grupos de ultraderecha. Este crecimiento es numéricamente diferente en cada país, y tiene matices diferentes. En caso de Italia estos grupos fueron utilizados como apoyo electoral a Meloni, y no tuvieron ningún peso en su política de gobierno. El caso de Alemania, con el crecimiento electoral de la AfD, tiene que ser en cambio cuidadosamente observado.

Existe una ofensiva ideológica de la ultraderecha en algunos sectores de la clase trabajadora y de la juventud, que tenemos que enfrentar. Esta realidad obliga a los activistas a organizarse frente a este sector y a organizar unitariamente la respuesta masiva. Una respuesta que se debe asociar a la lucha por las reivindicaciones sociales y democráticas, anclada en los lugares de estudio, trabajo y de vida y acompañada con la organización de la autodefensa.

Nuestras tareas y nuestro programa

Hemos analizado la decadencia de los imperialismos europeos y la ofensiva antiobrera y antipopular en marcha, que es inseparable del movimiento hacia Estados y gobiernos cada vez más autoritarios que futuros gobiernos de ultraderecha podrían recrudecer. Pero también vimos el enfrentamiento y la disposición de las masas para luchar. El camino pasa entonces por dar continuidad a estas luchas, tratando de organizar a la clase trabajadora, la juventud y los sectores oprimidos con independencia de clase, de todos los bloques burgueses.

Esto no tiene nada que ver con la construcción de los llamados Frentes antifascistas, que surgen en periodo electoral. Además de que es estéril limitarse a combatir la ofensiva de la ultraderecha en el ámbito parlamentario, estos frentes electorales abocan a nuestra clase a quedar subordinada a un pacto con organizaciones que responden a distintos sectores de la burguesía, que defienden intereses contrarios a los nuestros.

Los partidos socialdemócratas hace tiempo que son parte del sistema del que se presentan como “el mal menor”. En cuanto a los contados partidos comunistas residuales que aún persisten y la izquierda institucional que en estos años apareció como alternativa a la socialdemocracia, su objetivo ha sido llevar al redil institucional el importante proceso de contestación que hubo en el continente tras la crisis de 2008. Después de formar parte de los distintos gobiernos burgueses, estos partidos se encuentran ahora en un avanzado proceso de descomposición. La extrema derecha que con su demagogia logra dividir y desorganizar a nuestra clase, se nutre de la decepción que provoca y sigue provocando la traición de estos partidos.

La autoorganización de la clase trabajadora, la juventud y todos los sectores oprimidos implica desarrollar estructuras democráticas en nuestros barrios, centros de trabajo y estudio para que todos los sectores en lucha puedan coordinarse. Y debe incluir su autodefensa ante las posibles agresiones fascistas y el salvajismo policial de los Estados, que son quienes tienen el monopolio de la violencia, dejando de lado tanto las tendencias pacifistas como las tendencias individualistas y espontaneístas.

La propaganda y la lucha ideológica contra la ultraderecha dirigida especialmente hacia la juventud trabajadora y estudiantil, tiene también una importancia capital. En las luchas obreras urge romper con el aislamiento y la dispersión, sobrepasando a las direcciones burocráticas. Otro aspecto relevante es la solidaridad internacional y la lucha unificada por objetivos comunes a escala de la UE. Una solidaridad que atañe a una Europa más amplia que la UE, abrazando la lucha de la resistencia ucraniana, y que, por supuesto, debe extenderse fuera de sus fronteras imperialistas.

Un programa de cambio real debe articularse en torno a exigir:

  1. Una reorganización general de la economía en base a las necesidades sociales y la sostenibilidad ambiental expropiando los sectores estratégicos de la economía, poniéndolos bajo control de las y los trabajadores.
  • No al plan de rearme de la UE. Reducción drástica del gasto militar, retirada de todos los destacamentos militares europeos de África, Líbano o Asia, disolución de la OTAN y desmantelamiento de las bases norteamericanas en Europa.
  • Para asegurar la defensa de los pueblos frente a posibles agresiones, proponemos un ejército basado en la instrucción militar universal, sustentado en el principio democrático del pueblo armado y por él controlado. Esta es nuestra alternativa al ejército profesional y a su casta de oficiales al servicio del capital
  • Apoyamos las luchas de autodeterminación de los pueblos oprimidos que enfrentan las agresiones imperialistas, como es la guerra de liberación nacional de la resistencia ucraniana frente a la invasión rusa. Esto a pesar de que la dirección de esta guerra sea hoy el gobierno burgués de Zelensky – al cual no damos ningún apoyo político – y reiterando nuestra oposición al aumento del gasto militar en los países de la UE. Apoyamos el derecho de Ucrania y de otros pueblos oprimidos a exigir y obtener armas para defenderse e impulsamos iniciativas de solidaridad de clase que refuercen a los sectores más conscientes de los movimientos de lucha y resistencia.             .
               
  • Abajo el Pacto europeo de inmigración, derogación de todas las leyes de extranjería, cierre de los Centros de Internamiento; reconocimiento de los derechos de nacionalidad a los migrantes en suelo europeo y por el derecho al refugio a los que huyen de las guerras y la muerte. Disolución de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex). ¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!                
     
  • Luchamos para que la clase trabajadora tome en sus manos la lucha medioambiental y pelee por medidas para protegernos del cambio climático, por una reducción drástica en el uso de combustibles fósiles y por una verdadera transición energética que frene la catástrofe medioambiental en marcha.        
               
  • Alianza entre las organizaciones de la clase obrera y los pequeños propietarios del medio rural para acabar con la PAC neoliberal y los tratados de libre comercio y en defensa de medidas de transición hacia una agricultura y ganadería sostenibles que garanticen ingresos dignos, así como una alimentación saludable al alcance de la clase trabajadora.
  • Por la vuelta a manos públicas de todos los servicios públicos privatizados(educación, salud, atención social, infraestructura pública, cultura). Aumento drástico del presupuesto para prevención, atención y protección contra toda forma de violencia a los sectores más oprimidos de nuestra clase.

9.  Un programa de esas características es incompatible con la pertenencia a la UE. En este mundo globalizado no hay solución a escala de un país. Frente a la UE, defendemos unos Estados Unidos Socialistas de Europa que unifiquen sobre bases libres y solidarias, la economía y los pueblos de Europa.

Construyamos juntos un partido de la clase trabajadora, socialista, revolucionario e internacionalista en el camino de la reconstrucción de la IV.

Luchar por estas medidas implica la construcción de organizaciones socialistas revolucionarias en cada uno de los países que tengan como horizonte, la construcción de un partido mundial de la revolución socialista.

No hablamos de partidos electoralistas y parlamentaristas aunque podamos y debamos participar de las elecciones, utilizando las instituciones como tribuna revolucionaria, sino de partidos para organizar las luchas y llevar a la clase trabajadora al poder, con el objetivo de cambiar el mundo.

Sabemos que estamos aún muy lejos del partido que necesita la humanidad para el triunfo de la revolución socialista. Pero estamos convencidas de que no hay otro camino, ni atajos para llegar a él y que esta es hoy la tarea más importante que tenemos por delante las y los revolucionarios. Es por eso que invitamos a todas y todos los activistas que día a día luchan en los diferentes ámbitos de la lucha social, a sumarse a las filas de la LIT; una organización internacional que tiene como objetivo la reconstrucción de la Cuarta internacional, con todas aquellas organizaciones con las que compartamos un programa y una estrategia común.

Firman:    PDAC- Sección de la LIT en Italia

                Corriente Roja-Sección de la LIT en el E.Español

                Em Luta-Sección de la LIT en Portugal

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