Manifiesto del 1 de mayo
Trabajadores y trabajadoras de todo el mundo:
es hora de recuperar en este 1 de mayo el contenido de la lucha independiente de los trabajadores. Este día nació de una movilización obrera de masas y así debe seguir siendo. En 1886, en Estados Unidos, cientos de miles de trabajadores se declararon en huelga y realizaron manifestaciones exigiendo la jornada de 8 horas. La represión patronal y policial condujo a arrestos, persecuciones y ejecuciones de militantes obreros que se convirtieron en símbolos internacionales de resistencia. En 1889, la Segunda Internacional proclamó el 1 de mayo como día de lucha mundial por la jornada de 8 horas y por los derechos de la clase trabajadora. Así, esta fecha no es una celebración del «trabajo» junto a las clases dominantes: es la memoria viva de la lucha contra el capital y sus gobiernos.
Hay mucho en juego en este momento en que el imperialismo estadounidense quiere imponer mediante la guerra y la represión la hegemonía mundial que siente amenazada. Para ello, Trump retoma abiertamente los métodos coloniales imperialistas, como en la guerra contra Irán, asociada al sionismo genocida de Netanyahu. Invadió Venezuela, secuestró a su presidente Nicolás Maduro y se apoderó del petróleo venezolano. Amenaza con invadir Cuba y ya ha impuesto un bloqueo a su suministro de petróleo.
Trump ataca las libertades democráticas dentro de Estados Unidos, expresando una perspectiva autoritaria, que es seguida por los gobiernos de extrema derecha en el mundo. Los ataques del ICE contra los inmigrantes y el conjunto de los trabajadores se suman a las maniobras para evitar una posible derrota electoral en las elecciones de fin de año.
No existe un imperialismo «bueno». El imperialismo ruso invadió Ucrania hace 4 años e intenta imponer su dominio a costa de cientos de miles de muertes. Además, mantiene la dictadura de Putin desde hace ya 27 años.
El imperialismo chino intenta presentarse como una alternativa a Trump, pero en realidad solo le interesan sus ganancias, como a cualquier imperialismo. Se apoya en una represión brutal contra los trabajadores chinos para imponer salarios bajos.
Los gobiernos imperialistas europeos, en plena decadencia, a pesar de las palabras (como las de Sánchez) no rompen ni con la OTAN ni con Israel, mientras imponen planes de armamiento y ataques neoliberales a los trabajadores de sus países. Estos gobiernos también criminalizan las luchas de los trabajadores y reprimen duramente los movimientos de apoyo a los palestinos.
Nosotros, los trabajadores, en cada uno de nuestros países, nos enfrentamos a la miseria de nuestros salarios y a la precariedad de nuestros empleos. La juventud no tiene perspectivas de educación ni de empleos decentes. La barbarie crece a ojos de todos en las periferias de las grandes ciudades de todo el mundo.
La barbarie también se expresa en la degradación del medio ambiente por la acumulación desenfrenada del capitalismo. Los últimos tres años han sido los más calurosos de toda la era industrial. Ya se avecinan varios puntos de no retorno en la naturaleza, como expresión de la barbarie capitalista en el medio ambiente.
Las señales de barbarie también crecen en la violencia contra los inmigrantes, en la represión contra la juventud negra en los barrios pobres, en el aumento del feminicidio, en la LGBTQfobia. La ultraderecha busca activamente dividir a los trabajadores y todos los gobiernos burgueses son cómplices de esta opresión.
Pero es posible derrotar a los imperialismos. A pesar de los brutales ataques contra Irán, Trump puede ser derrotado por la combinación de la heroica resistencia militar iraní y las movilizaciones en Estados Unidos. La movilización en Minneapolis se sumó a la última manifestación en No Kings (con más de ocho millones en las calles), y esto debe continuar este 1 de mayo. La crisis económica y política provocada por la guerra en Irán aumenta el desgaste de Trump y la división en las clases dominantes de Estados Unidos. La tregua actual en la guerra puede acabar yendo en cualquier dirección, pero hay señales crecientes de derrota del imperialismo.
La flotilla Sumud de solidaridad con Gaza, que una vez más cruza el océano, pone de relieve la importancia de la solidaridad con Palestina, en este momento en que la farsa del «Consejo de Paz» de Trump se apoya en la continuidad del genocidio sionista-imperialista.
Las expectativas en Trump comienzan a debilitarse en Venezuela. Las masas venezolanas, por su odio contra la dictadura burguesa de Maduro, tenían expectativas en la intervención imperialista. Pero Trump no trajo ni mejoras en la vida del pueblo ni libertades. El régimen chavista, ahora con Delcy Rodríguez, se ha transformado en un gobierno títere de Trump, asegurando el control colonial del petróleo por parte del imperialismo. Pero ahora comienzan a producirse movilizaciones de los trabajadores, como se expresó en la huelga nacional de un día en las universidades.
Es posible derrotar a Putin, con la combinación de la heroica resistencia militar en Ucrania, a pesar del gobierno burgués y corrupto de Zelensky, junto con el apoyo político de las masas del mundo.
En todo el mundo, los trabajadores tenemos que enfrentar una polarización entre diferentes campos burgueses, entre los partidos de extrema derecha alineados con el imperialismo estadounidense (u otros imperialismos) y las alternativas burguesas «democráticas» y reformistas. Ninguna de estas opciones burguesas resolverá nuestros problemas. Solo nuestra propia lucha independiente puede cambiar nuestras vidas.
La «internacional progresista» con Sánchez, Lula, Petro, Scheinbaun y otros no es una alternativa contra Trump. Se trata de una alianza de gobiernos burgueses que imponen planes neoliberales en sus países contra los trabajadores y quieren sacar provecho electoral del desgaste de Trump. Pero sus gobiernos al mantener intacto el poder burgués, la decadencia del sistema capitalista, con ataques a los trabajadores, garantizan las condiciones que permiten crecer la extrema derecha. Fueron los desastres de Biden con el Partido Demócrata en EE. UU. los que abrieron el camino para la elección de Trump.
Nosotros, los trabajadores, debemos avanzar en nuestras luchas directas con independencia política, contra todos los imperialismos y todos los gobiernos burgueses.
Es importante luchar en unidad de acción contra las guerras imperialistas, así como contra todos los ataques a las libertades democráticas. Pero, si es necesario golpear juntos, es necesario marchar por separado, de manera independiente de la burguesía.
Garantizar la movilización y la organización de los trabajadores independientemente de los capitalistas y de los gobiernos dichos.
Es de vital importancia también estar junto a los trabajadores en sus luchas contra todos los gobiernos burgueses «de derecha» y «de izquierda». Apoyar políticamente estos gobiernos burgueses dichos “progresistas” no ayuda siquiera a enfrentar la extrema derecha y el imperialismo. No nos dejemos engañar por los «bloques con las burguesías progresistas», que atan a los trabajadores a los intereses de la burguesía.
Todo nuestro apoyo a la lucha iraní contra la agresión imperialista-sionista. ¡Por la victoria de Irán y la derrota de Trump-Netanyahu!
¡Palestina libre, del río al mar! ¡Por una Palestina única, libre y laica! ¡Por la derrota militar del genocidio sionista!
¡Fuera Trump de Irán, Palestina, Cuba y América Latina!
¡No a los planes de ajuste, saqueo y represión de los gobiernos!
¡Todo nuestro apoyo a la Flotilla de solidaridad con Gaza!
¡Por la derrota de la invasión imperialista de Putin a Ucrania! ¡Todo el apoyo a la resistencia obrera y popular ucraniana! ¡Rechazamos la búsqueda de alianzas del gobierno Zelensky con Trump y la hipocresía de las potencias imperialistas europeas!
¡Por la independencia política de los trabajadores frente a todos los imperialismos y todos los gobiernos burgueses! ¡Todo nuestro apoyo a las luchas de los trabajadores cubanos contra la dictadura de Díaz-Canel! ¡Todo nuestro apoyo a las luchas del pueblo iraní contra la dictadura de los ayatolás!
¡Contra todo tipo de opresión contra los inmigrantes, las mujeres, los negros y la comunidad LGBTQ!
¡Por la unidad de las luchas de los trabajadores y los pueblos oprimidos en todo el mundo!
¡Por un 1 de Mayo obrero, socialista e internacionalista!




