Ante la tragedia anunciada en la Línea 12 de metro

La noche del pasado 3 de mayo el espanto ante las imágenes del siniestro en el Metro de la ciudad de México recorrió el país y el mundo. La indignación popular fue creciendo al darse a conocer las primeras cifras de muertos y heridos hospitalizados. Pero esas cifras fueron creciendo y están lejos de ser definitivas. Sin embargo, la conmoción se generalizó al reaparecer evidencias sobre las causas del desastre: corrupción y fallas en su construcción, que fueron alertadas hace tiempo, sin que ninguna “autoridad” las corrija. Esto impactó rápidamente en las alturas y se reabrieron viejas grietas en el seno del poder político, que representa al poder económico oligárquico semicolonial.

Por CST-México

Desde el 10 de marzo del 2020, con el choque de trenes de la Línea 1 en la estación Tacubaya, pasando por el incendio del Puesto Central de Control el 9 de enero de 2021, se han reiterado con mucha frecuencia las explosiones y otras graves averías en el Sistema de Transporte Colectivo, STC – Metro. Hubo hace largos años otros graves desastres, con decenas de víctimas fatales, como la ocurrida en Viaducto de la línea 2, en octubre de 1975. Sin embargo, esta vez presenciamos la más grave catástrofe en el Metro desde su creación en 1969. Y es una tragedia anunciada. Muchos “la veían venir” y no pocos alertamos que el Metro era y es una bomba de tiempo.

Pero los gobernantes siguen afirmando que “es seguro” en las ya rutinarias conferencias de prensa. Allí la directora del Metro, Florencia Serranía –rica empresaria del negocio ferroviario– y la jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Scheinbaum acudieron con cara de velorio ante las cámaras y los micrófonos a lamentar las víctimas, dar condolencias y a decir que “se encargará un peritaje internacional” para determinar las causas del siniestro. Y ahora, ante la pregunta de “si puede tratarse de un sabotaje”, su respuesta fue que “no se descarta nada”.

El verdadero “sabotaje” en el Metro es el abandono y la privatización del transporte

Ante semejante cinismo de los responsables directos, decimos: ¡No sólo “no descartamos nada”! Al contrario, no hace falta ningún peritaje internacional para conocer cuáles son las principales causas y quiénes son los responsables. Por supuesto, no son los trabajadores del Metro, que desde hace años fueron apartados del mantenimiento de vías de la Línea 12, debido a que ese trabajo fue contratado a la empresa privada francesa TSO. Porque esta línea, irónicamente llamada Dorada “fue construida por el consorcio ICA, CARSO de Carlos Slim y la francesa Alstom, durante el gobierno de Marcelo Ebrard (actual canciller). Nació enferma y así estaría de por vida, por lo que el Metro debía gastar cada año un recurso, destinado a contener y mitigar las fallas causadas por la incompatibilidad entre las vías y los trenes, diseñados por la española CAF”[1].

Las víctimas son los humildes pobladores de la zona periférica de Tlahuac, que desde el inicio de las obras alertaron y denunciaron la intención de construir un pesado viaducto elevado para el tren sobre un terreno fangoso y con conocidos desplazamientos sísmicos. Después del terremoto de 2017 el gobierno de CDMX constató: “Hay un daño en el corazón de esta estructura ubicada en el tramo Nopalera-Olivos, lo que debilita su funcionamiento integral en el soporte de peso y de elasticidad”2.

¡Y no lo repararon! Los principales responsables son los gobiernos que contrataron y contratan nuevas obras a empresas privadas, que siguen comprando el silencio de los eternos “charros” burócratas sindicales, que hasta hoy continúan coludidos con todos esos gobiernos. Hoy los corruptos “oficialistas y opositores” de ayer y de hoy andan en campañas electorales y se “echan la bolita”. Para ellos “todo vale” para ganar votos. ¡Hasta sobre los cadáveres! Fue repugnante el espectáculo que dieron algunos candidatos del opositor PAN, que se fotografiaron frente a las ruinas al día siguiente y fueron repudiados por familiares de las víctimas. Todos estos políticos patronales tratan de lavarse la cara ante un pueblo indignado hasta el asco.

¡Pero ya a nadie engañan! Todos, todos los gobiernos son parte del mismo régimen político, del mismo sistema económico del gran capital. Todos son igualmente responsables de las muertes y daños irreparables. Todos esos criminales, políticos y empresarios viajaban juntitos en el mismo “vagón inaugural” de la Línea Dorada en el 2012: Felipe Calderón, Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera, Mario Delgado, Carlos Slim… Y la empresaria y actual directora Serranía ya estuvo a cargo del Metro en el 2004-05, mientras AMLO era jefe de gobierno del DF. El secretario general del Sindicato Nacional del STC-Metro desde hace 43 años, Fernando Espino Arévalo compartió en silencio todos esos turbios negocios, tiene a toda su familia en cargos gerenciales del STC y construyó su propio grupo empresario a expensas de los servicios y contratos del Metro.

El desastre de la línea 12 desnuda la estrecha y podrida relación entre el poder político y el económico

Las repercusiones del siniestro han detonado un cruce de reproches entre el magnate Carlos Slim, que es el oligarca “Alfa” de México, ahora también beneficiado por el gobierno de la “Cuarta Transformación” y el canciller Marcelo Ebrard, que fue empoderado por López Obrador como el segundo personaje de su gobierno. Fue Ebrard, como jefe de gobierno del DF, quién inició e inauguró la polémica Línea “dorada” y actualmente tiene evidentes ambiciones presidenciales para el 2024. Sin embargo, la reaparición del maloliente espectro de la Línea 12 puede derrumbar sus planes, con más estruendo que el colapso de la viga del Metro. Ebrard intentó sigilosa y sutilmente descargar el peso de la responsabilidad sobre CARSO, la empresa de Slim. La misma empresa que está construyendo el tramo más jugoso del famoso “Tren Maya”. Y el magnate ya contraatacó evidenciando que Ebrard cambió los trenes del proyecto original. Todo este entramado de negocios y poder está crujiendo bajo la presión de la inmensa ola de indignación popular. Ya han comenzado las primeras movilizaciones por ahora “pacíficas”. Todos ellos son parte del mismo sistema y del mismo régimen. Pero en momentos de crisis, dentro de los mismos sistema y régimen, los intereses de “mandantes capitalistas y mandatarios políticos” entran en contradicción. Y la podredumbre queda a la vista del pueblo pobre. Este “culebrón” mexicano recién comienza.

Las víctimas de la Línea 12 son por las mismas causas que las de la pandemia de covid-19

Todos sufrimos por el desprecio a la salud y la vida para favorecer la ganancia de los capitalistas locales y las corporaciones extranjeras. Hoy esos hipócritas dan solemnes condolencias a los familiares y sus gobiernos colocan la “bandera a media asta” en señal de luto. Todos ellos son viejos conocidos y comparten viejas y nuevas culpas. Por eso deben compartir severos castigos por los perjuicios causados. Y no serán “peritajes internacionales”, contratados a empresas extranjeras, como la firma noruega Det Norske Veritas (DNV), que es socia de megaproyectos del gobierno, los que determinen con “certeza” e independencia esas dolosas responsabilidades.

 

López Obrador ha percibido la indignación masiva y declaró: “No se le va a ocultar nada al pueblo de México, que tiene que saber toda la verdad”. Y que se “va a investigar sin miramientos”. Pero, su “discurso” se desvaneció al día siguiente cuando la bancada mayoritaria de Morena en diputados votó en contra de formar una Comisión investigadora.

Basta de simulaciones

Exigimos una verdadera investigación independiente, llevada a cabo por comisiones democráticamente elegidas, integrada por trabajadores del Metro y usuarios y no por charros y empresarios o sus políticos alcahuetes.

Qué nadie quede impune ante el crimen que representa este desastre. Muchos compañeros del STC Metro sienten el agobio y la impotencia ante las recurrentes tragedias y amenazas de nuevas. Y lo peor es que sufren las peores persecuciones y sanciones cuando denuncian el abandono del Metro o rechazan las pésimas condiciones de trabajo, como los compañeros de vías de Atlalilco y otras permanencias. Varios compañeros han salido valientemente a denunciar la situación y sus culpables y a exigir con mucha razón la renuncia de la directora Serranía. ¡Claro que hace rato que ya no debería estar a cargo!

¿Pero quién sostiene a Serranía? ¿Por qué la jefa de gobierno y el presidente AMLO la mantienen? El problema está más arriba y es en la política privatista de AMLO. Este gobierno, como los anteriores, no quiere la inversión del estado en un servicio público bajo control de sus trabajadores. Su concepción es el transporte público como negocio privado. Y no sólo en el Metro, sino también en Pemex y en la Comisión Federal de Electricidad externan las obras a contratistas privados locales y extranjeros.

El estado mexicano tiene recursos más que suficientes para hacer todas las inversiones para una obra subterránea y segura. Para eso exijamos que se declare la moratoria de los pagos de la deuda pública fraudulenta externa e interna y que se establezca un impuesto especial a las grandes empresas capitalistas, como el grupo Carso del mismo Slim o el grupo Azteca de Salinas Pliego y otros oligarcas y socios de corporaciones multinacionales cono Oxxo, Bimbo, Coppel, Elektra, Banorte…

Además, ya vimos que el actual gobierno en estas situaciones sólo confía en los militares. La noche del desastre desplazaron totalmente a los trabajadores de las tareas de rescate y fue el Ejército y la Marina los que llevaron los trenes a los talleres. Debemos rechazar ese desprecio y tomar en manos de los propios obreros y técnicos el rescate del STC-Metro como transporte público estatal, seguro y accesible a los trabajadores que somos los principales usuarios. Es necesario y urgente rescatar el Metro de las garras privatizadoras del gobierno. 

¡Basta de masacres e impunidad!

¡Investigación independiente y castigo a los responsables!

¡Estatizar el STC-Metro, bajo control de sus trabajadores y usuarios!

Notas:

[1] Forbes México, 04 de mayo 2021

2 https://www.eluniversal.com.mx/metropoli/cdmx/estacion-olivos-temian-en-2017-colapso-de-linea-12-del-metro-tras-el-sismo, 04/05/21