El 5 de marzo vivimos en Asunción una manifestación masiva contra el gobierno corrupto y criminal de Mario Abdo Benítez[1]. Miles de jóvenes de distintos sectores salieron a manifestar su rabia en contra del gobierno al grito de “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”.

Por PT-Paraguay

La rabia acumulada por las medidas del gobierno en torno a la crisis que se vive y por su indolencia y corrupción ante el sufrimiento de la población trabajadora hicieron explotar la caldera. La manifestación de hoy surgió de manera espontánea, sin que nadie se arrogue la convocatoria.

El llamado se difundió por redes sociales hace un par de días y prendió para que exista hoy una concurrencia masiva y simpatía generalizada en todo el país.

Hemos acompañado la manifestación de los diversos sectores que han salido a las calles y saludamos la reacción movilizadora y la expresión de rabia, como así también repudiamos enérgicamente los hechos de represión al final de la jornada por parte de la policía.

Un hecho insólito

En medio de la represión la policía quedó sin balines de goma para continuar atacando y recurrió a tirar piedras contra los manifestantes. En un hecho inaudito levantó banderas blancas buscando llegar a una tregua y parar las hostilidades. De esto se presume que existió una orden de no llevar la represión a extremos que puedan conllevar heridos de mayor gravedad o muertes que puedan significar apresurar un juicio político contra Abdo Benítez.

Las manifestaciones continúan en un ambiente de tensión a estas horas en el micro centro de la Capital pidiendo la renuncia del presidente.

La mano de Horacio Cartes

En los días previos empezó a barajarse la posibilidad que esta convocatoria sea impulsada principalmente por el sector de oposición interna del partido colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes, en el afán de valerse de infiltrados para azuzar actos de violencia en la manifestación y así generar el escenario propicio para volver a instalar el juicio político contra Abdo Benítez.

Este proceso, o podría llevar a condicionar aún más al oficialismo por parte del cartismo o de prosperar el juicio político lograr que el recambio del Ejecutivo se dé por los hombres de Cartes en la presidencia de las cámaras del Congreso. Si bien Oscar Salomón (presidente del Senado) viene del sector oficialista (Añetete) no es del primer anillo de Abdo y hasta mantuvo cierta distancia en su momento, por lo que se especula que Cartes se juega a ganar a Salomón a su facción. Por otro lado, el presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Alliana, es un títere de Cartes.

Nuestra posición

Nuestra posición es clara: queremos que se acabe este gobierno de corruptos e inútiles con Mario Abdo a la cabeza, y al mismo tiempo denunciamos las maniobras que trama el mafioso de Horacio Cartes y su gavilla de delincuentes. ¡Ni Abdo Benítez ni la mafia cartista/llanista[2]! Ambos ya demostraron que gobiernan solo para los ricos.

Consideramos que la única salida ante esta crisis es convocar a elecciones anticipadas, ya que ningún representante de los demás poderes del Estado tiene la más mínima confianza del pueblo trabajador.

Confiamos en la fuerza de las organizaciones de la clase trabajadora, creemos que es el momento de que irrumpan para proponer un plan de emergencia para sobrellevar la crisis en función a los intereses de nuestra clase en el marco de la única democracia en que creemos, la democracia obrera.

Notas:

[1] Gobierno del Partido Colorado

[2] Referente al sector de Blas Llano, líder de un sector del partido liberal (PLRA)