Publicamos la declaración del POI, grupo ruso de la LIT-CI. En este momento, el presidente Tokáyev ordenó “disparar sin previo aviso” contra los manifestantes, a quienes llama de “terroristas”. Todavía se desconoce el número real de personas asesinadas por la represión conjunta del gobierno kazajo y de las tropas rusas enviadas por Putin. Más de 3.700 manifestantes han sido detenidos.

Declaración del POI- Rusia

La insurrección comenzó el día 2 de enero en la ciudad obrera de Zhanaozen, con una protesta espontánea de los vecinos, apoyados por los trabajadores del petróleo y gas. Y rápidamente se extendió por todo el país. La indignación popular se dirige contra la pobreza y el aumento de los precios, especialmente de los alimentos básicos y del gas. Y esto se da en un país rico en recursos naturales, especialmente petróleo, gas y uranio. Durante años, solo las empresas multinacionales se beneficiaron de estas riquezas junto con un puñado de oligarcas y clanes burocráticos liderados por el dictador de hecho, el primer presidente de la República de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev. Mientras tanto, el pueblo vive en la pobreza, sin perspectivas.

La insurrección muestra cómo el pueblo está harto del gobierno ininterrumpido de Nazarbayev y de su sucesor, el presidente formal de hoy, Kassym-Jomart Tokayev. No hay democracia en el país, no hay libertades, ni siquiera aquellas libertades mínimas burguesas.

Tropas rusas entran en Kazajistán

¿Por qué comenzó la revuelta en Zhanaozen? Porque esta ciudad es el corazón de la región productora de petróleo y gas. Región donde el precio del gas (como el combustible de automóviles) aumentó aproximadamente 50% para la población en el año 2021, y ahora aumentó en 100%. Zhanaozen es una ciudad obrera, con su propia historia de luchas obreras, donde hace 10 años se reprimió una manifestación con balas, dejando 15 muertos y muchos heridos. ¡Los trabajadores de kazajos no han olvidado estos crímenes! En todo el país, los manifestantes exigieron mejores condiciones de vida, la salida de Nazarbayev, Tokayev y su gobierno, el rechazo al culto a la personalidad de Nazarbayev. En la ciudad de Taldykorgan, incluso fue derribada una estatua del dictador.

La ira popular alcanzo su ápice. En algunas capitales regionales, los manifestantes ocuparon centros administrativos y edificios regionales de la organización gubernamental. En la ciudad más grande, Almaty, la antigua capital de Kazajistán, la Alcaldía fue ocupada, pero luego se incendió completamente, por causas no aclaradas. Hay videos y relatos en internet que muestran un sector de la policía y el ejército colocándose al lado del pueblo, o como mínimo negándose a reprimir. En algunos lugares, las unidades del ejército fueron desarmadas por manifestantes, sin resistencia.

Las autoridades están aterrorizadas. Tokayev ya destituyo a todo el gabinete de ministros. También prometió reducir los precios del gas en los niveles de otoño, congelar las tarifas de agua, la luz y la calefacción, e introducir regulación de precio por el Estado para algunos productos particularmente importantes. Sin embargo, Tokayev estableció un período de validez de estas medidas sociales de solo 180 días. Según la prensa, Tokayev incluso habría hablado de convocar elecciones generales en el país. De manera no muy clara, la presidencia del Consejo de Seguridad paso del exdictador Nazarbayev para el actual presidente Tokayev. No se sabe con certeza, pero es posible que haya una disputa dentro del régimen y que el propio Nazarbayev haya perdido el poder efectivo. O tal vez solo está usando Tokayev para descargar la culpa más tarde sobre su espalda. Todavía no sabemos toda la verdad, la política de Kazajitán siempre ha sido realizada de espaldas al pueblo. Pero el hecho es que las autoridades están asustadas, e inclusive se mostraron dispuestas a hacer algunas concesiones.

En las últimas veinticuatro horas, sin embargo, la situación ha empeorado mucho. Comenzaron a surgir numerosos informes sobre saqueos en la ciudad de Almaty. Es más o menos natural que este tipo de cosas ocurra en tales situaciones. Saqueadores, a propósito, pueden ser detenidos por manifestantes, si crean su propia unidad de autodefensa. Este fue el caso en Ucrania durante Maidan. Hoy en día, en Kazajistán, no se ven saqueadores en Zhanaozen o en otras ciudades donde están ocurriendo las protestas. Los saqueadores aparecieron solo en Almaty, y no se conoce quiénes son estas personas.

¿Quién atacó al aeropuerto de Almaty? ¿Quién destruyó la estación de TV, en lugar de aprovecharla para dirigirse al pueblo? Aquellos que están luchando contra el régimen no necesitan de eso. Ni los trabajadores ni los ciudadanos comunes se benefician del saqueo. Es muy posible que sea una provocación montada por las autoridades para justificar la represión. La forma en que los medios de comunicación gubernamentales rusos se refieren a los manifestantes es un indicio de eso. En la mañana del 5 de enero, los manifestantes fueron llamados manifestantes. En la noche, se convirtieron en «alborotadores» y «saqueadores». Un día después, se convirtieron en supuestos «combatientes» y «terroristas», que habrían llegado directamente de Afganistán (tal vez, según la imaginación de las autoridades, habrían atravesado Kirguy y  Tayikistán, o la propia China…).

En Kazajistán se cortó internet, y los otros medios están prácticamente inactivos. Esto fue hecho por el régimen de Nazarbayev. De hecho, se implementó un bloqueo de información en el país. Prácticamente no hay información disponible sobre los acontecimientos. ¡Exigimos el restablecimiento de internet y de todos los demás canales de comunicación en el país! ¡Exigimos información objetiva y en tiempo real de los acontecimientos en Kazajstán, tanto para la población del país como para el resto del mundo! Esto es particularmente importante y urgente a la luz de las mentiras obvias y los absurdos divulgados por los medios oficiales rusos. ¡Basta de calumnia contra las legítimas protestas populares en Kazajstán!

Bajo el pretexto de combatir «saqueadores y disturbios», Tokayev cometió traición a la nación, instando a Rusia y otros países OTSC  a enviar tropas a Kazajistán. No hay una ninguna amenaza externa para Kazajistán, nadie está atacando al país. Las políticas de Nazarbayev y Tokayev son las que empujaron al pueblo a protestar. Hicieron apenas pequeñas concesiones, promesas en las que nadie cree. Estos políticos deben abandonar el poder. Pero, en cambio, Tokayev convocó a los países OTSC para reprimir a los propios kazajos, en una situación en la que el propio ejército y la policía kasaja comenzaron a colocarse al lado de los rebelados…

Como grupo de la LIT-CI en Rusia, afirmamos claramente que estamos en CONTRA QUALQUIER INJERENCIA EN KAZAJISTÁN INDEPENDIENTE. Rusia no tiene el menor derecho de enviar sus tropas a ese país. Cualquier disparo realizado por un soldado ruso será un crimen y una agresión, que avergonzará a toda Rusia. Los ciudadanos rusos, y especialmente los trabajadores que sostiene su país, deben posicionarse contra esta agresión criminal contra Kazajistán.

Putin ya está peleando dos guerras, en Ucrania y Siria. Las organizaciones paramilitares privadas rusas de mercenarios están luchando en países africanos, apoyando golpes militares y dictaduras. Ahora se está preparando un nuevo crimen sangriento, una intervención militar en Kazajistán. Putin alimenta ilusiones en una «Gran Rusia», pero nadie necesita a esta «Gran Rusia», hecha de sangre, vergüenza y miseria para las personas comunes.

● ¡Todo el apoyo al levantamiento del pueblo en Kazajistán!
● ¡Fuera las tropas rusas de Kazajistán!
● ¡Ninguna confianza en Putin y su régimen! ¡Ningún apoyo a sus crímenes contra Kazajistán y otras naciones!
● El pueblo kasajo debe, por su propia cuenta, lidiar con sus líderes criminales, especialmente contra Nazarbayev y Tokayev.

Traducción: Ana Rodriguez