La agresión del gobierno ruso se cobra a diario miles de vidas ucranianas, mientras se multiplican las penurias del pueblo trabajador y las vejaciones de las tropas invasoras. Mientras la mayoría de los sectores acomodados de la sociedad se han refugiado en el extranjero o en otras regiones alejadas de las zonas ocupadas o de combate, la clase obrera se encuentra en la primera fila de las trincheras enfrentando a los ocupantes. En este contexto, es indignante e inaceptable la mezquindad de la burguesía ucraniana y sus representantes políticos, que aprovechan la guerra para “legislar” ataques a los derechos laborales.

Por Herbet Claro y Pavel Polska

A inicios de marzo, el parlamento de Ucrania presentó una iniciativa de ley con cambios en las relaciones laborales durante a vigencia de la ley marcial: el proyecto de Ley nº 7160, que trata «Sobre el Acuerdo de las Relaciones de Trabajo bajo la Ley Marcial”. El presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky, ante esa iniciativa, se quedó esperando la “reacción de la sociedad y de los sindicatos”. Sin embargo, la ley fue aprobada en el parlamento el 15 de marzo. Y el 23 de marzo, Zelensky la firmó.

La ley no es más que una ayuda descarada a los patrones y las multinacionales para responder a los “desafíos durante la guerra”, que introduce alteraciones en la ley laboral del país, permitiendo más flexibilización y quite de derechos de los trabajadores.

Esto no es una novedad. Sucesivos gobiernos ucranianos (incluidos Kuchma, Yuschenko, Yanukovich) intentaron cambiar las leyes laborales desde inicios del milenio 2000, muchas veces enfrentando las movilizaciones de los sindicatos. A inicios de 2020, el Ministerio de Economía intentó precarizar la ley laboral. Este proyecto de ley permitiría la rescisión de contratos sin justa causa, reduciría el valor del pago de horas extras, obligaría a los trabajadores a divulgar cualquier información que pudiese afectar el desempeño de su trabajo, por ejemplo, alejamientos por motivos de salud.

La propuesta de la burguesía ucraniana, apoyada y asesorada por el imperialismo, era crear un modelo neoliberal de precarización de mano de obra con la justificativa de atraer inversiones de empresas multinacionales europeas y rusas, profundizando una característica en la región del Este europeo respecto de la oferta de mano de obra barata. Se realizó, entonces, una fuerte campaña de los sindicatos para resistir a los cambios en las leyes laborales, y el gobierno retrocedió.

El ministro de Economía decidió entonces cambiar de táctica y apostar en presentar la reforma por partes y con cuentagotas, para intentar quebrar la resistencia de los trabajadores. Durante la pandemia hubo tentativas de pequeños cambios en cláusulas de la ley laboral y ahora, a raíz de la guerra contra Rusia, la burguesía y el gobierno presentaron más medidas de flexibilización.

El “fuego-ucraniano” viene del parlamento con el aval del actual gobierno

El gobierno ucraniano decide aprobar una perversa ley para atacar a los trabajadores incluso en medio de los conflictos armados que están llevando a millares de personas a desplazarse de sus casas, creando una de las mayores crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, y con la muerte de jóvenes y trabajadores que resisten en el frente.

Podemos llamar a esto “fuego-ucraniano”, porque mientras los trabajadores están voluntariamente en la resistencia de ciudades y regiones del país para combatir a los invasores, sufriendo los bombardeos, el hambre y otras atrocidades, el gobierno aprueba medidas para salvar los ingresos de la burguesía y los intereses de empresas multinacionales.

El 15 de marzo, los parlamentarios aprobaron desregular ciertas condiciones de las relaciones de trabajo durante el período de la ley marcial, a fin de no perjudicar a las empresas durante el período del conflicto. Por su parte, el proyecto de ley n° 7160 perjudica directamente a los trabajadores de los sectores que están involucrados en la evacuación de personas, asistencia médica, obreros fabriles y de generación de energía.

El proyecto de ley contiene también un artículo sobre la suspensión temporaria de un contrato de trabajo, liberando a empresas para realizar despidos. Si el área donde la empresa está localizada estuviere bajo ataque, esta puede suspender el contrato de trabajo por su propia iniciativa, sin aviso previo de dos semanas. La jefatura de la empresa de trenes del país fue orientada a preparar una lista de trabajadores a ser suspendidos a raíz del bajo flujo, e incluso hasta de bloquear las vías férreas por cuenta del conflicto.

Los patrones podrán realizar contratos de trabajo directamente con el trabajador. Y más, en el texto de la ley dice que ese contrato de trabajo directo con el trabajador puede ser hecho por escrito u oralmente. La ley también da al patrón el derecho de transferir a un empleado para otro empleo no estipulado por contrato de trabajo, sin su consentimiento (con excepción de la transferencia para trabajar en áreas donde hay conflicto directo con las fuerzas de ocupación).

Si fuera imposible pagar los salarios debido a las hostilidades, el pago de salarios puede ser suspendido hasta que se restablezca la capacidad de la empresa para realizar sus actividades principales.

La ley permite el aumento de la jornada de trabajo hasta 60 horas semanales, y para los empleados con jornada reducida de 36 horas semanales (el caso en la mayoría de las grandes fábricas y usinas), se puede aumentar la jornada hasta 50 horas semanales; el horario de inicio y término del trabajo diario es determinado por el patrón. Además, la duración del descanso semanal puede ser reducida de 48 a 24 horas.

Las mujeres (excepto las embarazadas o amamantando un bebé menor de un año) pueden ser contratadas para realizar trabajos pesados o trabajos que supongan condiciones de trabajo perjudiciales o peligrosas y trabajos subterráneos.

La ley también hace un ataque directo al derecho sindical. No será necesario el consentimiento del sindicato para suspender un contrato de trabajo por iniciativa del patrón. Los empleadores también están exentos de su obligación de pagar contribuciones a los sindicatos.

La ley antiobrera escrita por los patrones y su aplicación concreta en la vida de los obreros

Hemos consultado a dirigentes sindicales y activistas obreros independientes con larga experiencia sobre el carácter y el efecto de esta ley. Nos han expresado que en estos momentos se están enfrentando a ataques más terribles y amenazas mayores que las que entraña la nueva ley aprobada.

Como leemos en un artículo publicado en el sitio de la organización socialista de Ucrania Sotsyalnyi Rukh: “Millares de metalúrgicos que se ofrecieron o ingresaron en las Fuerzas de Defensa Territoriales están insatisfechos con esos cambios en la ley. La postura de los patrones parece astuta: pero el artículo 9-1 del Código de Trabajo de Ucrania les da pleno derecho de establecer mejores condiciones de trabajo en comparación con la nueva legislación”.*

Estos compañeros entienden claramente que esta ley no es sorprendente, viniendo de este parlamento y gobierno que representan a las grandes empresas y corporaciones extranjeras. Pero a la vez nos aseguran que en el curso del armamento cada vez más generalizado de los trabajadores organizados, los intentos de concretar esas medidas por parte de los patrones serán causa de un estallido social que transforme la guerra contra los invasores en guerra civil. Y es de esta correlación de fuerzas entre las clases de la que los empresarios, por ahora, se están cuidando. Y nos han citado ejemplos de empresas multinacionales que se han mostrado cautelosas y buscando el “diálogo” para “clarificar los alcances de las medidas” a aplicar según la nueva ley.

¡No a la reforma laboral en Ucrania! ¡Apoyo irrestricto a todos los trabajadores que están en la resistencia!

En su sitio, la organización “Sotsyalnyi Rukh” apela a los sindicatos para que respondan a las acciones de los patrones, que llevan al aumento de la tensión social al restringir a los trabajadores sus merecidas garantías. De la misma manera, el movimiento obrero internacional debe repudiar la agresión rusa que hoy ocurre a partir de la invasión de territorios en Ucrania; sin embargo, debe también mantenerse independiente y luchar lado a lado con los trabajadores ucranianos contra los ataques de su propio gobierno al servicio de los oligarcas y las multinacionales imperialistas.

Es inadmisible que, en pleno conflicto, donde las importantes victorias solo son conquistadas a partir de la resistencia de los jóvenes y trabajadores en los frentes de batalla, estén sufriendo un ataque como esta reforma laboral. Muchos trabajadores de importantes sectores como educación, empleados públicos, minería, metalurgia, generación de energía, están directamente involucrados en la resistencia. Trabajadores que están tomando las armas o ayudando en logística e infraestructura están sufriendo las consecuencias directas de los horrores de la guerra sin saber si tendrán los salarios y los empleos garantizados. El gobierno de Zelensky debe garantizar desde el Estado ucraniano todas las condiciones de vida de la clase obrera, que es el pilar fundamental de la resistencia y sostén de la economía de guerra, con una moratoria inmediata del pago de la deuda externa a los usureros del FMI. 

El movimiento obrero internacional debe denunciar esta reforma laboral en Ucrania y exigir su inmediata revocación, así como la garantía la estabilidad en el empleo y la garantía del pago de los salarios. Y apoyar la exigencia de moratoria de la deuda externa. En período de ocupación, quien debe pagar es la burguesía y el imperialismo, con la expropiación de todas las empresas privadas del país, a fin de garantizar ingresos y bienes de consumo e infraestructura para la lucha de resistencia a la ocupación.

¡Atacar a las trabajadoras y los trabajadores es ayudar a debilitar la resistencia y, así, ser cómplices de Putin y de la oligarquía rusa en medio de la invasión!

*: https://rev.org.ua/problema-7160-yak-uskladnitsya-zaxist-trudyashhix-pid-chas-vijni/

Artículo basado en testimonios y artículos de:

  • Yuri Samoilov, presidente del sindicato local de Mineros y Metalúrgicos Independientes de Kryvyi Rih.
  • Maksym Shumakov – Sotsyalnyi Rukh (Movimiento Social).

Traducción: Natalia Estrada.