El 21 de febrero del 2020, después de muchos intentos de las y los trabajadores de Notimex de resolver, por la vía del diálogo, los crecientes agravios por parte de la dirección de la agencia, estalló la huelga. En los primeros días y semanas, las compañeras y compañeros en el campamento, a pesar de haber sufrido desde muchos meses antes el desprecio y los ataques de Sanjuana Martínez, no se imaginaban a qué niveles de perversidad y de cinismo podría llegar esta funcionaria para intentar aplastar la protesta y desarticular al movimiento y al propio sindicato, que encabeza Adriana Urrea y que fue recuperado democráticamente para la lucha por las bases trabajadoras.

Por: Corriente Socialista de los Trabajadores (CST) – Liga Internacional de Trabajadores – México, 21/2/2021.-

También se percibía en aquel entonces, que los huelguistas concebían al conflicto como algo generado por la necedad y la violencia de una funcionaria incapaz y enajenada. Y había una tenue esperanza de que el presidente interviniera a favor de los justos reclamos, al constatar reiteradas y gruesas violaciones de la ley por parte de la directora, que el mismo designó y que chocaban de frente con sus discursos y enunciados postulados de la 4T.

Pero pasaron largos meses, meses de estoica resistencia. Y se sucedieron las calumnias y macabras campañas de provocación hacia las dirigentes del Sindicato y más ataques a las y los trabajadores. Siguieron las violaciones a la ley y salieron a la luz hechos flagrantes de corrupción y los pronunciamientos de la Secretaría de Trabajo fueron ignorados. Incluso, fueron vistos reporteros rompehuelgas presentes en las mañaneras del presidente. Las aberraciones laborales fueron quedando cada vez más al desnudo, con las sedes clandestinas de la agencia para romper la huelga, hasta el punto que los trabajadores precarios, rehenes del sindicato patronal fundado por Sanjuana Martínez, saltaron el cerco represivo y se plegaron la huelga. Y las vergonzosas gestionesde otras secretarías de gobierno como la de Gobernación de Sánchez Cordero no pasaron de trámites formales y dilatorios. Así intentaron asfixiar a la huelga en los oscuros laberintos del poder del estado.

¿Quién sostiene a Sanjuana?

Un aspecto especialmente macabro es el rol antisindical de la dirección del diario La Jornada. En realidad Carmen Lira y su directorio son los autores intelectuales de estos ataques. Ellos aplicaron bajo el gobierno de Peña Nieto similares medidas ilegales contra los trabajadores de La Jornada y sus dirigentes del Sitrajor. Hoy La Jornada se escribe dentro del Palacio Nacional y está al servicio del presidente. Y sobran evidencias que Lira y sus escribas reciben con creces el pago por sus tóxicos servicios contra la verdad y los periodistas.

A un año de huelga reconocida como legal queda en absoluta evidencia que Sanjuana Martínez es solo la torpe ejecutora de un plan perverso del gobierno: el desmantelamiento de la Agencia de Noticias del Estado mexicano. Y esto es parte de las permanentes simulaciones y ejercicios demagógicos de la 4T, para seguir aplicando políticas neoliberales de saqueo neocolonial de las riquezas naturales y humanas que aún conserva este hermoso país llamado México. Este conflicto lo generó la política del presidente y él es responsable de resolverlo, respetando la ley y no violándola como hasta ahora.

Señor presidente, ¡Ya chole!. Deje de simular que quiere resolver este conflicto laboral y de aconsejar el diálogo entre las partes, cuando Usted es el patrón. Deje de ocultar su responsabilidad detrás del fantoche Martínez Montemayor. ¡Reciba a las dirigentes del SutNotimex y solucione la huelga reconociendo todas sus justas, legítimas y legales demandas!