Pasaron un centenar de luchadores y luchadoras para debatir la situación internacional de luchas y revoluciones, la Unión Europea y el Euro, movimientos sociales, movimiento estudiantil, precariedad laboral, racismo, movimiento LGBT y feminismo. El compartir experiencias de luchas, el debate, la formación y la convivencia hicieron que todos los que pasaron por el campamento salieran con más fuerza para luchar contra el gobierno, la austeridad y la Troika.

El primer día se discutió la crisis del capitalismo mundial partiendo de los procesos revolucionarios en Siria, Egipto, Turquía y Brasil, y como las luchas en Portugal se insertan en la situación internacional.

Al fin del día, dos plenarios discutieron la intervención en los movimientos sociales y estudiantiles, intercambiando experiencias de activismo como forma de preparar la lucha en estos sectores.

El sábado contó con la discusión sobre la Unión Europea y el Euro, y de qué forma estos son instrumentos de dominación de los grandes grupos financieros del continente. El domingo y último día, la mañana contó con dos plenarios, uno sobre activismo en call centers y de cómo podemos organizar estos trabajadores por mejores condiciones y derechos en el trabajo, y otro sobre opresión, en el que se discutió el machismo, el racismo y la LGBTfobia, y cómo sirven a la explotación y a la división de los trabajadores y del pueblo en sus luchas.

Por fin, después de un plenario de balance, donde todos pudieron decir lo que pensaban del campamento, se inició la sesión de cierre con Sofia Rajado y Gil Garcia, ambos dirigentes nacionales del MAS.

En la primera intervención, Sofia habló de la necesidad de luchar y construir un nuevo partido como única salida para mejorar la vida de la juventud. Gil Garcia habló de la crisis política y de lo que falta para hacer caer el gobierno: grandes manifestaciones continuas, por varios días y no de dos en dos meses, como ha fue hecho en Turquía y en Brasil. Habló también del papel de la izquierda en la actual crisis. Apuntó la unidad de la izquierda para frenar a la austeridad y a la Troika, como salida. Pero eso sólo será posible con un nuevo partido que luche por eso, pues ni el Bloco de Esquerda ni el PCP lo quieren hacer. Levantó además la necesidad del fin de los privilegios de los políticos y de la realización de un referéndum sobre la permanencia de Portugal en el Euro.

El campamento mostró que el MAS es un partido insertado en la realidad nacional, con participantes de Braga, Porto, Coimbra, Lisboa y Madeira, y también comprometido con la movilización y organización internacional de las luchas contando para tal con la presencia de una delegación de compañeros de Corriente Roja y del PSTU, respectivamente secciones del Estado Español y de Brasil de la Liga Internacional de los Trabajadores. Todos los presentes en el campamento participaron activamente en el debate de las salidas de combate a la expoliación impuesta por el gobierno PSD/CDs,  mandado por la Troika. Somos un partido que se construye en las luchas y este campamento fue prueba de eso.