Lun Jul 22, 2024
22 julio, 2024

“Quiero ver a mi país libre de las botas de los ocupantes, con paz, libertad e independencia. Es por eso que luchamos»

Yuri Petrovich es presidente del Sindicato Independiente de Mineros de Krivih Ryh, en Ucrania, y ha participado de la lucha contra la invasión de su país por el ejército ruso desde el inicio de la guerra, donde, en este momento, están su hijo, su nieto, y muchos de sus compañeros. Durante su paso por el Brasil para participar del congreso de la CSP-Conlutas y del encuentro de la Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas, Yuri habló con Opinião Socialista, contando cómo los trabajadores se movilizan contra la guerra y denunciando el carácter colonial de la invasión de Putin.

Por: Redacción PSTU Brasil

¿Por qué clasifica la guerra de Ucrania como una guerra colonial?

Yuri Petróvich –Rusia es un imperio. En la segunda mitad del siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial, todos los países coloniales lograron la independencia, pero continuaron semicolonizados. Los pueblos que estaban bajo el dominio del Imperio zarista [ruso], y también algunas colonias de otros países colonialistas, no obtuvieron la independencia. Evidentemente, la propia Rusia, tras la restauración del capitalismo, heredó en cierto modo esta influencia, asumiendo un papel colonizador, heredado de países metropolitanos. Pero tiene su especificidad, porque la Federación Rusa no sólo tiene una relación de dominio con las antiguas repúblicas de la Unión Soviética (URSS), sino también con las propias repúblicas que están, hoy, dentro de lo que llaman Federación Rusa. Esto ya existía, incluso antes de la Revolución de Octubre de 1917.  Una parte de esas repúblicas se liberó con el fin de la URSS pero, hasta hoy, la cuestión de la independencia nacional (o incluso la aspiración por la independencia nacional) no está resuelta.

En el caso de Ucrania, esto es muy notorio, ya que el país es la mayor de las nacionalidades. Ucrania tiene su lengua y su cultura, pero bajo el dominio ruso se continuó con una política de “rusificación”, con el dominio de empresas de capital ruso, con sus principales recursos energéticos y naturales en manos del capital ruso. Por ejemplo, toda la red eléctrica siguió siendo integrada y dominada por Rusia. Las redes de gas y petróleo también. Es este dominio de todas las redes lo que Rusia está tratando ahora de mantener por medios militares. 

¿Qué opina de la declaración de Vladimir Putin de que Ucrania es una invención de Lenin y de los bolcheviques?

Los ucranianos no vieron esta declaración porque se niegan a escuchar cualquier discurso de Putin. En realidad, es necesario analizar con qué autoridad Putin hace sus declaraciones. Todo lo que dice (y ha dicho) está dictado por su nivel cultural; porque, como sabemos, nunca fue alguien de alto nivel cultural. Se graduó como oficial de la KGB (servicio secreto soviético) y luego se convirtió en un sirviente de los oligarcas. Ellos necesitaban una persona a la que pudiesen controlar y Putin fue esa persona. Después, el propio Putin eliminó a una parte de estos oligarcas, mediante asesinatos y detenciones, y se transformó él mismo en un oligarca. 

Este método no es nuevo. Es el método de los imperios. También fue así en los imperios bizantino, otomano, romano, etc. Pero luego viene la decadencia. Este es el momento que estamos viendo en Rusia.

En todos los escritos del Imperio Bizantino [que duró de 395 a 1453] encontramos miles de páginas sobre lo que sería este territorio del Estado ucraniano. En los documentos históricos de esa época no encontramos referencias al Reino de Moscú. Entonces, es imposible negar la existencia de esa cultura y nacionalidad. Negarla significa una actitud antihistórica.

¿Cuál es el papel que ha estado desempeñando el Sindicato Independiente de Trabajadores Metalúrgicos y Mineros de Kryvyi Rih en la resistencia?

En los primeros días de la guerra, los principales cuadros de la entidad fueron al frente de batalla. Evidentemente, por mi edad, no fui, y me quedé en el sindicato. Hoy en día, la mayoría de los dirigentes del sindicato son mujeres obreras de la minería. Tenemos un total de tres mil miembros afiliados y al menos un tercio está combatiendo en el frente de batalla. Es decir, alrededor de mil compañeros. Naturalmente, la fuerza sindical de la categoría se debilita, pero ellos están luchando contra el invasor. 

La guerra cambió por completo el trabajo del sindicato, si lo comparamos con lo que se hace en tiempos de paz. Pero, en este momento, defendemos a nuestros compañeros que están en línea defrente como obreros. Nosotros abogamos por mantener el mismo salario que ganaba en la empresa, porque hay una ley que no obliga a las empresas a pagar el mismo salario a quienes van al frente. Él [el obrero que lucha en el frente de batalla] depende completamente del salario que le será pagado por el gobierno. 

Defendemos que se mantengan los salarios, además de todas las conquistas sociales. Es decir, defendemos a los trabajadores que están en la línea de frente, y también los defendemos contra las autoridades militares y del Estado. 

¿Cómo evalúan el papel de Zelensky en la guerra?

 Zelensky fue un profesional en el terreno de la actuación y continúa relacionándose con sectores de poder y manteniendo relaciones internacionales. En el ámbito militar, su papel es protocolar. No tiene mucha incidencia en la estrategia militar. La mayoría de la gente lo ve como “normal”, desempeñando este papel. Pero, por decirlo suavemente, en relación con los trabajadores y los sectores más necesitados de la población, hay muchas críticas. 

Incluso hay críticas que no las hacen sólo los trabajadores. Sin embargo, su popularidad la ganó simplemente permaneciendo en el país, no huyendo [al comienzo de la guerra]. Todos pensaban que Zelensky huiría. Pero, para sorpresa de Moscú, se quedó. Y también para el espanto de los estadounidenses, que incluso le habían preparado un avión para que huyese a Turquía. 

Vea, hoy cayó un misil sobre la ciudad de Kryvyi Rih, matando a 50 personas, hiriendo a muchas y causando mucha destrucción. Entonces, ante esta situación, ¿la población es capaz de distinguir de dónde vienen las pérdidas? ¿Entre el daño causado por una invasión y una ocupación genocidas y el daño causado por medidas y leyes de un gobierno que ataca a los trabajadores? En realidad, lo que se crea es una situación en la que la población relativiza los daños. Ante la agresión de Rusia, la población se une contra la agresión. Y esto termina fortaleciendo al gobierno, de cara a esta situación de guerra e invasión. 

En el Brasil, parte de la izquierda ha adoptado la narrativa de que la guerra es, de hecho, un conflicto promovido por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra Putin. Muchos, ante la guerra, incluso se pusieron del lado de Rusia. ¿Cómo evalúa esto?

Rusia vive de la explotación de petróleo y gas. En este momento, 70% de las empresas que extraen petróleo y gas tienen su abastecimiento y provisión para funcionamiento vinculados a las propias corporaciones capitalistas occidentales. 

Recientemente vimos que un misil ruso (que se estrelló pero no detonó) tenía sus componentes fabricados en todos los países de la OTAN. Entonces, estos son misiles de la OTAN que Rusia está utilizando en el bombardeo contra Ucrania. Esto muestra toda la falsedad de las sanciones. Todos los drones kamikazes suministrados por Irán, los Shahed, tienen algunos de sus componentes fabricados en Francia. 

El verdadero objetivo de esta guerra no es luchar contra la OTAN. Se trata del saqueo de la riqueza ucraniana, de los recursos naturales del país y, sobre todo, de la tierra. Como sabemos, Ucrania es un gran productor de trigo y esta tierra negra ucraniana, extremadamente fértil, se encuentra en una gran superficie de nuestro país. Es algo muy raro y este es uno de los grandes objetivos de la ocupación de Ucrania. 

Todos conocemos los métodos de esta guerra en la ciudad de Mariupol. Las tropas rusas, sus mercenarios y los soldados chechenos llevaron a cabo un genocidio. En una ciudad de 300.000 habitantes, al menos 100.000 fueron asesinados y otros 50.000 tuvieron que huir. Si esto no es una guerra genocida, ¿qué es? ¿Cómo clasificarla? 

Quien diga que se trata de un supuesto conflicto entre Putin y la OTAN no comprende la dinámica del mercado mundial. El comercio mundial no se ha detenido. Rusia recibió más dinero de las exportaciones de lo que se supone.  

El multimillonario Erlon Musk, con su empresa de satélites Starlink, instaló su sistema de Internet para supuestamente ayudar a Ucrania y ganó mucho dinero con ello. Pero también ha ganado dominio sobre el espacio de internet de Ucrania y lo utiliza para chantajear al país y ayudar a Putin, de tal manera que puede controlar y paralizar todos los drones utilizados por la resistencia en la línea de frente. 

Erlon Musk es un chantajista y ayuda a mantener el control de Rusia sobre Crimea. Si hubo algún avance de Ucrania en Crimea es porque se abandonaron los sistemas Starlink. Anteriormente, con el sistema Starlink, los rusos podían apuntar y derribar fácilmente los drones ucranianos. Musk es un multimillonario que involucró en una guerra y se tornó un tremendo villano. 

Por tanto, quien vea esta guerra con esta visión simplificadora, de un simple conflicto entre la OTAN y Putin, es un ignorante que no tiene una visión profunda de la economía y de la política. 

¿Cómo reacciona ante el inmenso apoyo brindado por los participantes del Congreso de la CSP-Conlutas a la lucha del pueblo ucraniano?

Siempre he sabido que la relación de la base de los trabajadores, de pueblos simples, con respecto a la causa ucraniana es de simpatía, apoyo y solidaridad. Los medios de comunicación de masa no se refieren a esto; sino más bien a las posiciones de los dirigentes de los países. 

 En realidad, en relación con el apoyo concreto de la CSP-Conlutas, no sólo lo sabíamos, sino que ya lo habíamos recibido [a través de los Convoyes de Ayuda Obrera, organizados por la Central]. Pero, en este congreso, en las fotos y vídeos que envié a Ucrania, vi algo muy fuerte en la reacción de la base obrera ucraniana, de verdadero entusiasmo. Algo que no es común en estos tiempos de guerra, pues sabemos que los momentos de alegría pueden ser ofuscados ​​por grandes tragedias. 

Quiero ver a mi país libre de las botas de los ocupantes, en paz, en libertad y con independencia. Es por esto que luchamos. Les pido a todos que apoyen nuestra causa. Muchas gracias.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 14/9/2023.-

Traducción: Natalia Estrada.

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