En los últimos días, se celebró la ronda electoral para el referendo constitucional y para la renovación de los consejos [juntas] regionales en seis regiones italianas (Veneto, Liguria, Marche, Toscana, Campania y Puglia).

Declaración del Ejecutivo Nacional del PdAC, Italia

Ninguna de las oposiciones en campo era mínimamente favorable a la clase obrera y a las masas populares en general, ni en los lados opuestos de las regionales (centroizquierda, centroderecha y Movimiento 5 Estrellas [M5s]) ni en el referendo, no obstante los reformistas hayan intentado cargar esta ronda electoral con contenidos que no tenía.

No creemos que el resultado de estas elecciones fortalezca de algún modo al gobierno, salvo en la medida en que debilite a la oposición: el empate sustancial en nivel regional no es lo que esperaba Salvini, quien, tras anunciar el “gran avance” (fracaso) en Toscana, pierde el consenso, pero sobre todo no consigue acreditarse como alternativa creíble a este gobierno, y en una situación de crisis (económica y pandémica) como la actual, la burguesía prefiere un gobierno estable (aunque tal vez no sea lo que lo gustaría) al salto al vacío que representarían nuevas elecciones políticas.

En este marco, el PD, también frente a la hemorragia de votos del M5s (de cerca de 30% de los políticos a 7% estimado en nivel nacional), se confirma como partido de referencia de la gran burguesía. Por otro lado, el referendo constitucional seguramente recogió el gran descontento popular contra la casta política y las instituciones burguesas, canalizándolo en una perspectiva no solo inútil sino incluso a largo plazo contraproducente para los trabajadores, restringiendo aún más los pocos espacios democráticos que quedan.

Pero no debemos sorprendernos por esto, al contrario, debemos tomar conciencia del hecho de que sin la intervención de los revolucionarios los trabajadores están a merced de la política de los partidos burgueses.

Es necesario que la palabra pase a las luchas obreras y estudiantiles, ya a partir de la huelga y de la movilización del 25 de setiembre y del 9 de octubre: solo construyendo una respuesta de clase, partiendo de los lugares de trabajo y de estudio, será posible poner en dificultad este gobierno y oponerse a su gestión de clase de la crisis, tanto económica como sanitaria, que tiene como objetivo garantizar las ganancias de los patrones. Quien lucha contra este sistema económico que explota a los trabajadores, que confina [en guetos sociales y geográficos] a los inmigrantes, que oprime a las mujeres, que discrimina a las personas LGBT, y que destruye el medio ambiente debe necesariamente organizarse en un partido revolucionario, que forme la conciencia de los trabajadores y pueda dirigir las luchas en la perspectiva de la destrucción de este sistema y de la construcción de una nueva sociedad, la socialista.

Declaración publicada en www.partitodialternativacomunista.org, 24/9/2020.-

Traducción: Natalia Estrada.