Gobierno y patrones in­tentan convencer al pue­blo trabajador de que, a pesar de la caída en los precios del petróleo y la devaluación del peso, que atenta contra los sala­rios, todo marcha perfectamen­te. Intentan ocultar que la crisis económica y política se agrava.

Por: GSO – México

Tampoco logran ocultar que el régimen de impunidad, los asesinatos políticos y la alianza del Estado con el crimen organi­zado forman parte del estilo de gobernar desde hace décadas.

Para desviar la atención idea­ron un guión parecido al de la “Dictadura perfecta”, la película de Estrada. Pero en esta tele­novela, los protagonistas son El Chapo Guzmán y Kate del Casti­llo. Y como ya se termina la emo­ción y el suspenso, llega al relevo la balsámica “visita del Papa”.

Pero los problemas están ahí: Ayotzinapa, Reforma Educativa, la lucha de la CNTE y las múlti­ples luchas que se suceden en todo el país, desde Chiapas a Chihuahua, contra el hambre y la entrega, que todos los gobier­nos instrumentan con más o me­nos represión.

La “verdad histórica” del go­bierno ha resultado un vergon­zoso desastre. Los efectos de la recolonización y decadencia del país siguen golpeando a los trabajadores y el pueblo. Peña Nieto es cada vez más amplia­mente repudiado. Los trabaja­dores al servicio del Estado se organizan para hacer frente a la privatización y saqueo del Pen­sionISSSTE… Pero para frenar y desmoralizar a los trabajadores al gobierno y los patrones les queda un instrumento: los cha­rros sindicales.

Corrupción patronal y traición sindical

Cuando muere uno de esos trai­dores, EPN y el gobierno en ple­no corren a rendirle honores, como sucedió en el funeral del anciano “capo” de la Central de Trabajadores de México (CTM), Joaquín Gamboa Pascoe.

Son conocidas las nefastas consecuencias para millones de obreros de este putrefacto mo­delo sindical, defendido por to­dos los gobernantes y capitalis­tas.

Salario mínimo: 2100 pesos mensuales. 56.9 por ciento de los 18 millones de trabajadores registrados en el IMSS, cobran menos de 6231 pesos. Uno de los más bajos salarios del conti­nente. Trabajadores precariza­dos e informales: 29 millones. Contratos colectivos de protec­ción patronal en la mayoría de empresas.

Con este esquema, los cha­rros cobran a las empresas igua­las mensuales para fingir una re­presentación y evitarles huelgas.

Hay luz al final del túnel

Pero desde los socavones de las minas y las maquilas comenza­ron a gestarse organizaciones obreras independientes. La clase obrera creció en número y expe­riencia. Expresión de ello son las luchas de los obreros de Honda en Jalisco y las obreras y obreros de Lexmark, Eaton y Foxconn, con sus estoicos plantones en Ciudad Juárez. Sin olvidar la he­roica resistencia de las obreras de Sandak en Tlaxcala y de los jornaleros de San Quintín.

Son luchas durísimas y persis­tentes, hasta ahora aisladas, que protagoniza un pequeño pero significativo sector de la clase obrera. Si se desarrolla, puede quebrar el control burocrático de los charros de la CTM y sus imitadores.

Para apoyar, proteger y coor­dinar esos embriones obreros estamos incondicionalmente el Grupo Socialista Obrero de Mé­xico, La Voz de los Trabajadores, de Estados Unidos y la Liga Internacional de los Trabajadores en 25 países.

Artículo publicado en La Resistencia n.° 13, febrero de 2016.-

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