Queda claro que en Argentina el Poder Judicial está para favorecer a los ricos y poderosos, que nada tienen de independencia y que los gobiernos de turno serviles al establishment son capaces de manipular causas, con la ayuda de sus fiscales y jueces.

Por PSTU-Argentina

La causa judicial por la manifestación del 18 de diciembre del 2017 en contra de la Reforma Previsional tiene una enorme importancia para el gobierno actual como lo fue para el macrismo. Tanto para las patronales y sus medios de comunicación, como para los dirigentes sindicales de toda calaña, y como de muchos sectores que se autodenominan de izquierda o populares, la rebelión de ese día es inaceptable.

Esa jornada, ante los ojos del mundo, la clase obrera y sectores populares dijeron basta, se les paró de mano a las reformas que ordenó hacer el FMI y justamente ese ejemplo debe ser reprimido, condenado y debe tener sus castigados.

Sebastián Romero símbolo de la resistencia y la persecución estatal

El heroísmo de la clase obrera ese día debía ser reprimido. Para el capitalismo ese ejemplo, y la imagen de Sebastián, recorriendo el mundo, ganando simpatía en los miles que salieron a luchar, debía ser el “ejemplo” de la persecución para que «otros miles» se acobarden y nunca se les ocurra luchar contra el sistema.

Daniel Ruiz preso como parte del hostigamiento

No pudieron calmar la bronca en ese momento de los/as trabajadores/as, no alcanzó con la detención e imputación a César Arakaki y Dimas Ponce, debían mostrar que son capaces de todo, por eso fueron por Daniel Ruiz, para tener otro rehén. Pero no todo sale a voluntad de los poderosos, la clase obrera cuando se reconoce como tal es imparable y fue así como a pesar de todos los pronósticos, nuestra clase entendió que debía ser solidaria y luchar por la libertad de Daniel. Fue así que muchas organizaciones nacionales e internacionales forjaron la derrota de Macri y Bullrich, sus jueces y fiscales, abriéndole la celda antes que terminaran su mandato. Sin dudas una tremenda victoria.

Un juicio farsa

El juicio ya lleva casi un año, los testigos de la fiscalía no pueden detallar porque tuvieron 13 meses detenido a Daniel y por consiguiente porqué sigue detenido Sebastián.

Los policías que han declarado no aportan nada e incluso se contradicen con sus declaraciones indagatorias hechas por la fiscal Alejandra Mangano y el Juez Sergio Torres del Tribunal nro. 12, es por ello que para salvar las papas al fiscal del juicio, García Elorreo, y sus colaboradores fiscales que se presentan en cada audiencia, el juez Javier Ríos postergó hasta el 19 de octubre las audiencias con testigos de la fiscalía.

En clara muestra que los miembros de la policía, de la defensoría del pueblo y personas que aparecen como testigos fueron parte de una orden política desde el propio gobierno de Cambiemos.

Sebastián debe estar libre

Con un juicio en curso por la misma causa, con todas las supuestas pruebas en la mesa, no hay motivo para que nuestro compañero continúe preso con domiciliaria.

El mismo tribunal oral Nº 3, debe reconocer que en 34 meses no han aparecido pruebas que justifiquen las imputaciones y al calor del juicio los testigos clave de la fiscalía están flojos de papeles.

Mientras ellos, los poderosos les permitieron casi 100 testigos, a Daniel Ruiz sólo le aceptaron 2. Pero la lucha obrera es tan fuerte que no hizo falta ya que como castillo de naipes se fue cayendo la coartada del fiscal, la diferencia es que nosotros luchamos por convicción e ideales, ellos demostraron que lo hacen por interés.

¡Libertad a Sebastián Romero!

¡Libertad a todas/os presas y presos políticos!

¡Absolución a todos los imputados por las jornadas de diciembre del 2017!