Sin lugar a dudas El Salvador vive uno de los momentos de mayor confusión en la actualidad, por un lado la decepción y traición del partido FMLN, partido que la gente percibía como el abanderado de las luchas de la Clase Trabajadora, llegó al gobierno y encabezó un proceso de ataques a las condiciones de vida de las personas trabajadores y el pueblo,  ésta situación permitió que la gente buscara una nueva alternativa y entregara su confianza a un caudillo, es así como nace y se desarrolla el liderazgo de Nayib Bukele, dentro del mismo FMLN, y luego formara su aparato electoral Nuevas Ideas-GANA-CD.

Por: Anastasio Guevara.

Si esto fuese poco, a esta situación hay que sumarle que el país vive un vacío de dirección revolucionaria y clasista, ya que las organizaciones sindicales y populares, que en el pasado fueron importantes referentes han sido anuladas, ya sea porque fueron destruidas en la década de los 90s por el ajuste neoliberal aplicada por el partido ARENA, o por que fueron cooptadas y compradas por el Gobierno de Colaboración de Clases del FMLN. Por otro lado todas las nuevas opciones partidarias que aparecen en el horizonte solo representan los intereses de la Burguesía, y se ha perdido la perspectiva de clase, el rumbo revolucionario del proceso salvadoreño, la lucha por la transformación radical de la sociedad y el horizonte de la toma del poder por la clase obrera y el Socialismo. Ésta realidad solo profundiza la crisis de dirección revolucionaria ya que podemos constatar en la realidad, que nadie representa los intereses de la Clase Trabajadora y los sectores populares.

La organización que necesitamos

Es evidente para la vanguardia revolucionaria de la Clase Trabajadora que nos encontramos en la orfandad, y que llegó el momento de reorganizar las fuerzas clasistas, revolucionarias y socialistas, necesitamos urgentemente la construcción del Partido de la Clase Trabajadora, con una fuerte implantación en las luchas, con independencia de clase, no centrado en las elecciones, sino en la transformación revolucionaria de la realidad, con miras al Socialismo y no a la reforma del capitalismo.

Para derrotar a la burguesía precisamos de organización y democracia obrera expresada en varios tipos de organizaciones: asambleas barriales, consejos populares, colectivos juveniles, comités de base y sindicatos. Con todo, incluso siendo todas esas organizaciones necesarias, ella son insuficientes para sacar a la burguesía y garantizar el poder para los trabajadores, es necesario un Partido que aglutine a los cuadros y dirija el descontento y la rabia del pueblo pobre y trabajado.

Solo un Partido Obrero, Revolucionario y Socialista, que defienda un programa para la toma del poder, y no el triunfo electoral, puede garantizar que, en la hora precisa, la burguesía no nos derrote.

Un partido revolucionario que no sea su principal meta la disputa electoral, sino la organización de la lucha de los de abajo y la revolución social. Por lo que si tácticamente se decide participar en elecciones, su participación electoral debe estar subordinada a esa actividad principal: fortalecer las luchas y divulgar el programa socialista.

Un partido revolucionario tiene gran democracia y libertad de discusión interna y una actuación organizada contra la burguesía, es decir se rige por el Centralismo Democrático.

Es un partido de ese tipo el que La Plataforma de la Clase Trabajadora, pretende construir un partido basado en la experiencia del Partido Bolchevique de Lenin, el único que se ha demostrado capaz de hacer la revolución socialista hace 100 años.

CARACTERÍSTICAS DEL PARTIDO DE LA CLASE TRABAJADORA

  • UN PARTIDO CLASISTA, Desde niños se nos enseñan que todos somos iguales, que todos somos ciudadanos y que tenemos los mismos derechos. Creemos que esto es una gran mentira, no todos somos iguales, para nosotros existen centralmente dos clases sociales. La primera, la más numerosa, es la clase trabajadora. Somos todos los que vivimos de nuestro propio trabajo, que vamos 5, 6 o hasta 7 días a la semana a trabajar durante 8,9, 12 o hasta más horas, a cambio de un salario. Por otro lado está un grupo de personas privilegiadas, un grupo muy reducido, la clase burguesa. Son las personas que viven del trabajo de los demás, de nuestro trabajo. Son los dueños de las fábricas, y empresas, que a se hacen millonarios a costa de la riqueza que produce nuestro trabajo. Todos los problemas que vemos en el país no se pueden resolver a favor de las dos clases sociales, y lo que siempre han hecho es resolverlos a favor de los patronos perjudicando a los trabajadores. Por lo tanto queremos organizar en nuestro partido únicamente a las personas de la clase trabajadora y los sectores explotados y expoliados, por lo que vamos a defender únicamente los intereses de la clase trabajadora, privilegiando los intereses y luchas de la Clase Obrera, reafirmamos el rol de la clase obrera como sujeto social de la revolución.
  • UN PARTIDO SOCIALISTA, la producción de las mercancías y la riqueza, en el país y en el mundo, es social, es decir la producimos entre todos. Sin embargo la apropiación de esa riqueza no es social, es privada. Por ejemplo la riqueza que se produce entre todos los trabajadores en una fábrica no se la dejan los trabajadores, sino que se la deja el dueño de la fábrica que no hizo nada. Por otro lado el dueño de esta fábrica produce lo que él quiera, en la cantidad que le parezca más conveniente, no produce realmente lo que se necesita. Nuestro horizonte es EL SOCIALISMO, pero no nos referimos a las caricaturas de Socialismo en el mundo, como en China, Cuba o Venezuela, o la traición del Estalinismo tras la muerte de Lenin, sino a la experiencia de los primeros años de la  Revolución Rusa, antes de Stalin, nos referimos a la construcción de una economía socialmente planificada, adonde sea el conjunto del pueblo trabajador, y no un puñado de burgueses y accionistas, quienes decidan cómo, cuánto, qué y para qué producir. Es decir una sociedad donde la producción se ponga al servicio de satisfacer las necesidades de la humanidad y no los caprichos y privilegios de unos cuantos. La única forma de lograr esto es acabando con la propiedad privada de los medios de producción. Esto no significa que no tengamos derecho a tener una casa, como algunos intentan ridiculizar; significa que las grandes empresas e industrias, donde se produce la riqueza no pueden ser de propiedad privada.

Después de la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y el Este europeo, el imperialismo y las burguesías nacionales de los diferentes países lanzaron una fuerte ofensiva para tratar de convencer a la clase trabajadora que el socialismo había fracasado, y que era la demostración clara que el capitalismo era superior que el socialismo. Esta campaña presionó mucho a los activistas y organizaciones de la izquierda y terminaron derrotados y dejaron de reivindicar la lucha por el socialismo y se dieron a la tarea de “humanizar el capitalismo” y tratar de distribuir la riqueza. Este es el caso de lo que reivindica el FMLN y los gobiernos “progresistas” de América Latina.

Desde la PCT creemos que querer “humanizar el capitalismo”, redistribuir la riqueza, y conquistar definitivamente mejores condiciones para la clase trabajadora, todo esto sin acabar con el capitalismo es una utopía reaccionaria. Una utopía porque lo que plantean es imposible de realizar. Nos parece que el capitalismo no se
puede humanizar, la riqueza no se puede redistribuir en el capitalismo. Decimos que es reaccionaria porque estás ideas solo sirven para sostener el capitalismo y evitar que los trabajadores decidan luchar por el socialismo.

  • UN PARTIDO CON INDEPENDENCIA DE CLASE, definimos nuestro programa, política y acciones sin injerencia de agentes ajenos a la Clase Trabajadora y nos posicionamos en contra de todos los gobiernos burgueses, incluidos los de frente popular o de Colaboración de Clases y los Populistas, no los apoyamos, ni tampoco a sus medidas y somos oposición de todos ellos desde una postura clasista.
  • UN PARTIDO QUE TENGA EN EL CENTRO LAS LUCHAS DE LA CLASE TRABAJADORA, Apoyamos las luchas de la clase obrera y de sus aliados, contra los gobiernos, las patronales y las direcciones burocráticas del movimiento obrero, campesino y popular, en ese sentido enfrentamos a todas las burocracias y defendemos la democracia obrera en todas las organizaciones de la clase.
  • UN PARTIDO EN CONTRA DE TODAS LAS FORMAS DE OPRESIÓN, creemos que debemos de acompañar las luchas de los sectores oprimidos como las mujeres, sectores de la diversidad sexual, pueblos originarios, entre otros sectores, por lo tanto el Partido de la Clase Trabajadora, deberá abanderar la lucha contra toda Discriminación, El Machismo y la Homofobia, desde una perspectiva de clase y socialista.
  • UN PARTIDO CENTRALISTA DEMOCRÁTICO, Defendemos la democracia obrera, creemos que nuestro programa, política y acciones deben de ser discutidas ampliamente en los organismos del partido, sin embargo una vez sea definida la política actuaremos como un solo puño aplicando la política votada, estamos convencidos de la necesidad de construir partidos revolucionarios democráticamente centralizamos con un fuerte carácter obrero.
  • UN PARTIDO ANTIIMPERIALISTA, tenemos como centro ordenador la lucha contra el imperialismo en todas sus variantes(estadounidense, europeo, etc), y nos posicionamos en contra de los planes impulsados por sus instrumentos internacionales como el FMI, BM, OMC, ONU, BID, BCIE, etc.
  • UN PARTIDO CON UNA MORAL REVOLUCIONARIA Y PROLETARIA, Defendemos la moral de la clase trabajadora y la moral revolucionaria y rechazamos los métodos del “vale todo”, agresiones físicas, calumnias, trabajo desleal, incumplimientos de acuerdos y los arreglos con las patronales, gobiernos.
  • UN PARTIDO INTERNACIONALISTA, defendemos la necesidad imperiosa de construir una Internacional revolucionaria democráticamente centralizada. El internacionalismo parte de entender que los intereses de la clase trabajadora son esencialmente los mismos en todo el mundo, y que la lucha por el socialismo no se puede dar en un solo país. Pero más allá de la solidaridad con las luchas de los trabajadores en cualquier parte del mundo, que es fundamental, creemos que el internacionalismo se concreta en la construcción del partido mundial de la revolución socialista.

El internacionalismo no es una idea romántica, es a la única conclusión a la que se puede llegar al analizar el carácter mundial de la economía capitalista. La economía capitalista desde sus inicios funcionó sobre bases mundiales. El mercado mundial se fue creando en el proceso de consolidación de los estados nacionales, al mismo tiempo que se creaba una división internacional del trabajo, y el intercambio de mercancías. Hoy en día ningún país puede ser autosuficiente o funcionar de forma aislada económicamente. Basta ver a nuestro alrededor, y nos damos cuenta que estamos llenos de cosas que fueron producidas en otros países o con materiales importados de otros países.

El Partido de la Clase Trabajadora será  un partido decididamente internacionalista, por eso cada paso que damos lo hacemos pensando no solo en los intereses de los trabajadores de El Salvador, sino en los intereses de los trabajadores de todo el mundo. Por eso la Plataforma de la Clase Trabajadora se constituye en sección salvadoreña de la Liga Internacional de los Trabajadores, que reivindica la construcción del partido mundial de la revolución socialista, la Cuarta Internacional.

Se avecinan  en El Salvador nuevas elecciones que nos son presentadas como la disyuntiva entre elegir entre los mismos de siempre y las nuevas ideas, como Plataforma de la Clase Trabajadora estamos plenamente convencidos que gane, quien gane, los planes de ajuste del FMI se aplicarán, la verdadera elección se dará en las luchas, en las huelgas, en las batallas en las calles y en los barrios, con la dirección de un partido revolucionario, por lo que no descansaremos en la tarea de dotar a la Clase Trabajadora de un Partido Revolucionario, Socialista, Obrero e Internacionalista.

San Salvador 21 de Diciembre de 2020