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Irán

Fora Trump e Israel del Irán y del Líbano! ¡Por el derecho del Irán a la autodefensa! ¡Por un Irán libre y de los trabajadores! ¡Ni dictadura religiosa ni monárquica!

Diante da ofensiva militar dos Estados Unidos e de Israel, defendemos a autodefensa de Irán y la organización independiente de la clase trabajadora para enfrentar tanto la agresión imperialista como la dictadura.

Fabio Bosco

marzo 7, 2026

El último día, 28 de febrero, el imperialismo estadounidense y el estado de Israel iniciaron una agresión cobarde contra Irán. Fueron miles de bombardeos aéreos, terrestres y marítimos que alcanzaron objetivos militares, gubernamentales y civiles. Ya son más de 1000 muertos, entre los cuales se encuentran el Ayatollah Khamenei y otros 40 dirigentes de la dictadura iraní.

La mayoría de las víctimas son civiles, entre las cuales 165 niñas de 7 a 12 años que estudiaban en una escuela primaria bombardeada en el sur del país. Además de escuelas, fueron bombardeados el hospital Gandhi y plazas públicas en la capital, una importante zona industrial en la gran Teherán y hasta incluso la ciudad de Sanandaj, de mayoría kurda.

El objetivo de Trump era repetir el modelo de agresión aplicado contra Venezuela, es decir, un ataque militar abrumador y rápido, seguido de la decapitación de gobernantes y de la capitulación del régimen del país agredido.

No obstante, fue sorprendido por los amplios contraataques iraníes que alcanzaron bases militares y oficinas de la CIA en varios países árabes, además de muchos objetivos israelíes. Grupos aliados a Irán en Irak y Líbano también realizaron ataques militares. Irán ejerce, de esta manera, su derecho legítimo a defenderse de una agresión militar.

Además, hubo una importante ola de protestas en varias ciudades de Pakistán, donde los manifestantes invadieron la embajada estadounidense en Karachi y hubo 10 muertos. También hubo importantes protestas en Bagdad y en Líbano.

Trump enfrenta otros obstáculos dentro de los propios Estados Unidos. Tras los reveses frente a la movilización en Minneapolis y dos decisiones de la Corte Suprema en contra de sus decisiones, ahora tiene una oposición dentro de las filas de su movimiento MAGA (Make America Great Again) que no quiere el involucramiento de los Estados Unidos en guerras lejanas como Trump prometió en la campaña electoral.

Una encuesta indicó que solo 1/4 de los ciudadanos del país apoyan la agresión militar, advirtiendo que pueden cambiar de opinión si hay bajas de soldados estadounidenses (ya ha habido seis bajas) o si hay un aumento de la inflación. El aumento de la inflación es seguro. El precio del barril de petróleo ya ha subido a 80 dólares y Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, lo que debería empujar el precio del petróleo más allá de cien dólares el barril.

El principal aliado de Trump es el estado de Israel que quiere avanzar en el proyecto del gran Israel, con nuevas conquistas territoriales en el sur del Líbano, tomando toda la región al sur del río Litani. Y para eso, ya han iniciado una agresión criminal a gran escala contra el país árabe, atacando Beirut y todo el sur del país, provocando muerte, destrucción y decenas de miles de refugiados. Israel es auxiliado por la posición del gobierno libanés, que retiró las tropas de la frontera y prohibió al Hezbollah atacar a las fuerzas sionistas que violan el acuerdo de alto el fuego todos los días, humillando al pueblo libanés.

Además de nuevos territorios, Israel quiere imponer su hegemonía sobre toda la región, lo que implica la destrucción de toda la infraestructura económica y militar de Irán. La agresión contra Irán sirve de cortina de humo sobre el genocidio que Israel ejecuta contra los palestinos en Gaza y en Cisjordania. Es importante recordar que Israel depende del apoyo material y militar de los Estados Unidos para estos objetivos, y para su propia supervivencia.

Trump cuenta con los monárquicos iraníes organizados alrededor del hijo del ex-Shá Reza Pahlavi y con el partido MEK, ambos partidarios de su agresión militar contra Irán. Estas organizaciones tienen poca presencia dentro de Irán, y repiten el mismo error del MEK cuando apoyó la agresión militar iraquí contra Irán en la década de 1980, traición que el pueblo iraní nunca olvidó, ni perdonó.

Trump también negocia con dos partidos burgueses kurdos-iraquíes liderados por Barzani y Talebani para constituir una fuerza militar que abra un nuevo frente de batalla contra Irán. La reciente experiencia de otro partido kurdo, el PYD en Siria, de aliarse con el imperialismo estadounidense para ocupar territorios fuera del Kurdistán se reveló un desastre.

Las milicias del SDF lideradas por el PYD y armadas por Estados Unidos ocuparon ciudades de mayoría árabe en Siria, como Raqqa y Deir Zour, mucho más allá del territorio kurdo de Rojava, donde se transformaron en una fuerza de ocupación. En el momento en que el imperialismo americano despidió sus servicios, fueron simplemente expulsados, ya sea por las fuerzas del estado sirio (con aval estadounidense), ya sea por la propia población árabe en esas áreas ocupadas, dejando un rastro de violaciones de derechos humanos por todas partes.

Trump también presionó a los países imperialistas europeos que, con reticencias, proporcionaron ayuda militar para acciones “defensivas” exponiendo la servidumbre europea frente al imperialismo estadounidense.

Además de ellos, también están los países árabes del golfo, liderados por Arabia Saudita, cuya alianza con los Estados Unidos, y la presencia de bases militares, terminó por convertirlos en objetivos en medio de esta guerra. Y ahora discuten atacar militarmente a Irán, teniendo en contra la opinión pública antisionista de todos los países árabes.

Irán apuesta a que la prolongación y regionalización de la guerra traerá profundos impactos económicos sobre toda la economía mundial, lo que obligará a Trump a regresar a la mesa de negociación.

La omisión interesada del imperialismo chino y ruso, y del gobierno Lula

El imperialismo chino y ruso hicieron declaraciones diplomáticas contra la agresión militar a Irán. Es lo mismo que hicieron hace 8 meses cuando Israel y Estados Unidos atacaron Irán durante 12 días.

Al imperialismo chino no le interesa entrar en confrontación militar con la principal potencia imperialista del mundo, sino seguir la disputa interimperialista por mercados, recursos naturales estratégicos y tecnologías. Además, China es el segundo principal socio comercial del estado de Israel, y no tiene interés en una derrota sionista.

Ya el imperialismo ruso, además de las excelentes relaciones comerciales y políticas con el estado de Israel, depende de Trump para conseguir una victoria contra Ucrania, y por eso no tiene ningún interés en contradecir al mandatario estadounidense.

En Brasil, el gobierno emitió dos declaraciones diplomáticas. La primera condena la agresión a Irán. La segunda condena los ataques iraníes a objetivos en los países del golfo. Esta posición refleja la verdadera prioridad del presidente Lula, que es su reelección en octubre. Para ello, Lula no quiere afectar las actuales buenas relaciones con Donald Trump, prefiriendo colocar a Brasil, una vez más, omiso ante las agresiones militares de Trump
contra Venezuela, Cuba e Irán.

Todo apoyo a la autoorganización obrera y popular iraní

La clase trabajadora y los movimientos sociales iraníes impulsan una ola de protestas iniciadas el 28 de diciembre, que fueron ahogadas en sangre por la dictadura iraní los días 8 y 9 de enero, cuando más de veinte mil manifestantes fueron asesinados, miles heridos y cincuenta mil detenidos.

Ahora, además de la dictadura iraní, la clase trabajadora enfrenta a otro enemigo: el imperialismo estadounidense y el Estado de Israel. La experiencia histórica enseña que toda intervención extranjera en Irán siempre ha implicado muerte, destrucción y dictadura.

El desafío de la clase trabajadora iraní es, en este momento, derrotar la agresión militar imperialista y sionista y, al mismo tiempo, unir los sindicatos independientes, los movimientos estudiantiles, los colectivos por los derechos de las mujeres, las familias de los presos y desaparecidos políticos, y las organizaciones de las nacionalidades oprimidas para dar continuidad a su lucha por la liberación de los presos políticos, por mejores salarios y por el fin de la dictadura iraní.

El PSTU y la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional luchan por la derrota política y militar del imperialismo estadounidense y de Israel, lo que fortalecería las luchas de los pueblos de todo el mundo contra los imperialismos, y haría inviable el proyecto sionista de gran Israel.

Al mismo tiempo, el PSTU y la LIT-QI apuestan por la autoorganización de la clase trabajadora iraní para luchar por sus derechos democráticos y construir una alternativa obrera popular que ponga fin a la dictadura en el país.

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