En el salvador como en muchos países del mundo a  medida aumentan los ataques a la Clase Trabajadora en el marco de la Pandemia del COVID19, vemos como la respuesta de las masas trabajadoras es cada vez más contundente, y la rebeldía se acrecienta, los organismos naturales llamados a luchar en esta coyuntura, son los sindicatos, sin embargo no siempre es así, en la mayoría de los casos se trata de organismos burocratizados y al lado de las patronales y los gobiernos de turno.

Por: Plataforma de la Clase Trabajadora

En El Salvador hay un pequeño sector combativo, independiente y clasista que se viene fortaleciendo al calor de las luchas y encabeza esta respuesta decidida por las conquistas de la Clase Trabajadora, estas luchas son principalmente por: salarios bajos, pérdida de derechos básicos, condiciones de trabajo precarias, el incremento de la canasta básica, entre otras consignas económicas, pero en la medida que la clase empieza a descubrir que el origen de todos los males es la Explotación Capitalista, empieza a debatirse la lucha por el poder, por el estado, por la economía, desde abajo, desde la clase, en definitiva por una nueva sociedad más justa dirigida por la Clase Trabajadora, se abre la posibilidad de hablar de Socialismo.

Ataques al movimiento sindical

En los últimos días en El Salvador se han dado hechos, que si los vemos uno a uno podríamos caer en la ligereza de no entenderlos como parte de un mismo fenómeno político-social: el ataque armado a una protesta contra la privatización del servicio de recolección de desechos solidos en Soyapango, la criminalización de la protesta social en el Órgano Judicial, la lucha decidida de las obreras de la fábrica florenzi, la lucha de los trabajadores contra el asocio público privado en el aeropuerto internacional, los intentos de despidos a la dirigencia del sindicato de trabajadores de Fosalud SITRASALUD, entre otras acciones, todos estos hechos solo son expresión de un intento de desmontaje preventivo por parte de la burguesía y el estado, de la combatividad de las masas trabajadoras, ante las inminentes luchas que se vienen post pandemia, y es que empiezan a aparecer señales del ajuste que el gobierno implementará a partir de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional el próximo año.

Otra vuelta a la tuerca del ajuste impuesto por el FMI

Ya el pasado gobierno implementó medidas de ajuste fiscal que implicaron el recorte a subsidios a la población como la “focalización” del subsidio al gas, la energía eléctrica y el agua potable, así como también el recorte a los presupuestos de salud, seguridad y educación, por otro lado se eliminaron beneficios a trabajadores públicos, sin embargo aun quedaron pendientes una serie de medidas que implicaba la eliminación de los contratos colectivos a través de la aprobación de la Ley de Servicio Público y una serie de reformas al Código de Trabajo, la Ley de Responsabilidad Fiscal, pero además quedó en el tintero el aumento al impuesto al valor agregado, conocido como IVA.

La corrupción en el gobierno actual en medio de la pandemia, el clientelismo y la falta de transparencia es una constante, irónicamente el gobierno actual se posicionó en su campaña electoral, como un gobierno que acabaría con estas prácticas y que se avecinaba  una nueva era de cambios, sin embargo todo ha sido lo contrario, sumado a esto vemos cada vez más un creciente aumento de la deuda pública, lo que obliga siempre a adquirir compromisos con los organismos financieros internacionales. Como el FMI, BID, Banco Mundial..

Los trabajadores del Sector Salud en pie de lucha en medio de la Pandemia.

El sindicalismo del sector salud en medio de la pandemia ha sido uno de los que más se ha visto afectado por estos hechos de corrupción, al recibir por ejemplo equipos de protección no adecuados producto de sobrecompras no calificadas, y según investigaciones periodísticas comprados a familiares del ministro de salud y otros funcionarios del gobierno. Además ha sido uno de los más golpeados y perseguido en el gobierno actual,  ya que se ha posesionado en la defensa de sus derechos y la falta de capacidad de manejo de las autoridades de la pandemia como la falta de insumos y equipos de protección personal para atender a los pacientes y así como evitar los contagios. Esto sin duda ha generado incomodidad en el actual gobierno y se ha generado una persecución sindical a directivos sindicales que han señalado estas irregularidades abriéndoles procesos sancionatorios y de despido.

El nuevo gobierno poco a poco  se va mostrando su verdadero rostro hacia el sector sindical, cada vez es más común el irrespeto, la nula tolerancia a la crítica, y mucho menos a señalamientos de cuando las cosas no se hacen bien y en pro de la clase trabajadora, el gobierno de Bukele se está caracterizando junto a sus ministros especialmente en el sector salud como un gobierno del irrespeto a la clase trabajadora organizada y renuente a escuchar y cumplir sus demandas apegadas a derecho.

Todas las señalas apuntan a que se vienen tiempos oscuros para la clase trabajadora organizada, sin embargo también se viene tiempos de rebeldía, es el momento de estar en pie de lucha para hacerle frente a estos ataques. Hacemos un llamado a la unidad del todo el movimiento sindical clasista a cerrar filas y hacer un solo frente en contra de los ataques del gobierno de Bukele y sus lacayos. 

¡A más represión, más lucha!

¡Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden!

¡Ante el ajuste estructural, lucha obrera y popular! 

San Salvador, 13 de Septiembre de 2020