El pasado 8 de mayo el transporte colectivo de pasajeros dejó de circular, ésto debido a las medidas  tomadas por el gobierno  de  Nayib Bukele en el marco de una pandemia que azota a todo el mundo, dicha medida contó con el aval de la mayoría de fuerzas políticas del país con la aprobación de una ley de Emergencias nacional y la ley de suspensión de garantías  constitucionales, y se ha mantenido hasta la fecha a través del recién declarado inconstitucional Decreto Ejecutivo 32, y el nuevo Decreto Ejecutivo 33.

Por PCT-El Salvador

Ante la medida de suspensión varios empresarios del transporte manifestaron sus quejas y plantearon que se trata de un error más del gobierno, además el gobierno planteo que las empresas que se encontraban laborando deberán de ofrecer transporte para su personal, lo que también ha desatado críticas del sector empresarial que en el mejor de lo casos ha brindado transporte a sus trabajadores.  Esta situación solo ha puesto en evidencia uno de los problemas más sentidos de la Clase Trabajadora Salvadoreña, la precariedad del transporte colectivo de pasajeros. En estos meses miles de personas trabajadoras salvadoreñas han tenido serias dificultades para movilizarse a sus lugares de trabajo ya que muchas de las empresas no les han brindado transporte, esto ha venido a agravar la situación económica precaria, ya que tienen que movilizarse por sus propios medios o pagar sumas altas para llegar a sus lugares de trabajo, de lo contrario son objetos de descuentos o en el peor de los casos despedidos.

Situación actual del transporte colectivo de pasajeros.

El transporte colectivo de pasajeros salvadoreño, no es público, es brindado a través de concesiones a empresarios individuales, organizados en cooperativas o sociedades anónimas, cuenta con aproximadamente 11 mil unidades: entre buses y microbuses. El estado subsidia a estos empresarios con más de $45 millones anuales en concepto de compensación, con el compromiso de la mejora del servicio y el congelamiento de la tarifa. Este dinero hasta el mes de julio era recolectado a través de la Contribución especial para el Transporte (CONTRANS)  que consiste en cargar 10 ctvs. de dólar al precio por cada galón de combustible comprado. Sin embargo, la Ley Transitoria para la estabilización de las tarifas del servicio público de transporte colectivo de pasajeros que amparaba dicho subsidio, venció el pasado 30 de junio, esto ha motivado la discusión sobre la continuidad de este subsidio, sin embargo consideramos que este debate debe ir más allá, y resolver el problema de raíz.

Aproximadamente el 72% de unidades de transporte público de pasajeros alcanza más de media vida ya que tiene más de 10 años de fabricación la mayoría son autobuses  y en menor cantidad micro buses, muchas son unidades viejas y a un 10% de éstos les resta solo uno o dos años para que finalice su vida útil. Cada año las unidades que alcanzan los 20 años fabricación deben sustituirse, sin embargo la sustitución no siempre se realiza con unidades nuevas, de hecho algunos transportista afirman que son unidades usadas que se importan de Estados Unidos porque los costos son más bajos. Un autobús nuevo puede costar de $115,000 a $140,000, mientras que un usado, su costo ronda los $25,000 a $40,000.

Transporte colectivo de pasajeros: Un negocio a costa de muertes y malos tratos al pueblo trabajador.

Por años el transporte colectivo de pasajeros salvadoreño ha sido deficiente y objeto de señalamientos de corrupción por la cantidad de dinero que se desembolsa de parte del estado y esto no impacta en el servicio ya que siguen con unidades en mal estado y un trato no digno al usuario.

A pesar de todo lo señalado anteriormente  el transporte colectivo de pasajeros salvadoreño sigue siendo un buen negocio  para un grupo de empresarios que aún con las quejas constantes de la precariedad, que dicen ellos vivir; no abandonan esa fuente importante de ganancia, mientras tanto miles de salvadoreños por años han sido objetos de maltratos, hacinamiento, victimas de accidentes que han llevado muertes a familias de la clase trabajadora, transporte público de pasajeros, un servicio esencial para la clase trabajadora y el funcionamiento de la economía del país, sigue siendo una mercancía y por lo tanto no se busca el bienestar de sus usuarios, sino la máxima ganancia para los empresarios de transporte, es ésta la falla de origen.

Ningún gobierno ha querido enfrentar este problema y darle una solución integral

Que se puede plantear como solución a esta problemática que por años ha adolecido  de alternativas reales para la clase trabajadora salvadoreña. En los gobiernos de ARENA se entregaron concesiones y se duplicaron o triplicaron rutas, saturando y colapsando el sistema, como una práctica clientelista a sus allegados, en los gobiernos del FMLN  se construyó  el sistema integrado  de transporte  del área metropolitana mejor conocido  como SITRAMSS  el cual se planteó como la solución definitiva a esta problemática del transporte, pero que al final terminó siendo un negocio más entre el gobierno y un pequeño grupo de transportistas lo que llevó a que el descontento de otros empresarios, los llevara a presentar una demanda de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema de Justicia la cual falló a favor de estos suspendiendo el proyecto, éste a la vez trajo vicios de corrupción  de los cuales ya existen investigaciones en la Fiscalía  General  de la República  donde dos de los anteriores ministros de Obras públicas están siendo investigados y uno ya ha sido condenado con una pena civil. Ningún gobierno hasta la fecha y menos el actual ha planteado una verdadera solución al transporte colectivo de pasajeros.

Nuestra Propuesta: Nacionalización del Transporte Colectivo de Pasajeros

Como Plataforma  de la Clase  Trabajadora  creemos que se debe dar una solución definitiva que beneficie al pueblo trabajador, que es quien en un 80% utiliza este servicio, sostenemos que esta solución pasa por la nacionalización  total del transporte colectivo de pasajeros y convertirlo en un verdadero transporte público, que se retiren las concesiones a los empresarios de transporte, que se evalúen a los conductores y se tecnifiquen, se vele por los derechos  y el buen trato de los que usan este servicio que son los más vulnerables, además garantizar que el transporte sea gratuito para estudiantes, personas con discapacidad y personas de la tercera edad y porque no en futuro cercano para toda la población salvadoreña, que las unidades estén en buen estado y la educación de los que conducen las misma ya que ha sido un problema de años el maltrato a los usuarios. Además, es importante dignificar a los trabajadores del transporte colectivo de pasajeros, dotarlos de salarios dignos, estabilidad laboral, seguridad y previsión social.

Por otro lado, en medio de la pandemia del COVID 19, la nacionalización del transporte público de pasajeros es la única garantía para que se cumplan todos los protocolos sanitarios y así evitar los contagios.

NO MÁS COMPENSACIÓN PARA LOS EMPRESARIOS DEL TRANSPORTE COLECTIVO DE PASAJEROS

EDUCACIÓN TÉCNICA Y VIAL, ESTABILIDAD LABORAL, SEGURIDAD Y PREVISIÓN SOCIAL Y DERECHO A LA SINDICALIZACIÓN PARA LOS TRABAJADORES DEL TRANSPORTE COLECTIVO DE PASAJEROS.

TRANSPORTE GRATUITO PARA ESTUDIANTES, PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y PERSONAS DE LA TERCERA EDAD

POR LA NACIONALIZACIÓN DE TRANSPORTE COLECTIVO DE PASAJEROS

San Salvador, 10 de agosto de 2020