La única universidad pública en El Salvador tendrá una reducción de $12 millones para el año 2022, según Juan Rosa Quintanilla, Vicerrector administrativo de la institución.

Por Plataforma de la Clase Trabajadora – El Salvador.

Cuando la UES sufre un desfinanciamiento agudo con cada gobierno que llega se esperaría una respuesta frontal de las autoridades universitarias, pero no es así, una nota o pequeña conferencia de prensa es todo lo que pueden ofrecer porque defender la casa de estudios superiores no es una prioridad para rectoría o la mayoría de asociaciones y frentes estudiantiles.

La UES posee la inversión más baja a nivel centroamericano con el 1.6 % del presupuesto general de la nación que trae como consecuencia pésimas condiciones de infraestructura, planes de estudio totalmente desfasados los cuales aún son de la década de los 90´s, equipos en condiciones deplorables y en cantidades insuficientes para la demanda estudiantil, a esto se le agrega planes de becas que no satisfacen las necesidades de quienes aplican la mayoría de ellos estudiantes de bajos recursos.

El porqué del silencio

Las autoridades de gobierno del alma mater han negociado y mercantilizado la educación con cada partido burgués que ha llegado al poder, pues a pesar de los diferentes problemas sociales en el país, la UES ha tenido un papel profundamente sumiso y cómplice ante las injusticias.

El poderoso y combativo movimiento estudiantil y voz de la minerva y el pueblo, cada día fue soterrado intencionalmente, luego de la traición del FMLN y el desmantelamiento que éste hizo de las organizaciones estudiantiles ha sido difícil que la práctica de vender las luchas se rompa, ahora al interno sólo tenemos “dirigentes” que se lucran de la universidad.

Todo esto con el propósito latente de privatizar la UES, un ejemplo claro es el excluyente examen de admisión el cual limita a los bachilleres a acceder a otro nivel educativo, este año 2021 sólo el 5% de los aspirantes aprobó la evaluación el otro gran porcentaje estudiará en una institución privada, si es que puede, los demás se quedarán sin ese derecho.

Sin embargo, ante los ataques del gobierno y sus servidores es importante rescatar la lucha que los estudiantes del Recinto Universitario Anastasio Aquino, en el departamento de San Vicente recientemente protagonizaron negándose a ser desalojados por la Ministra de Educación Carla Hananía, el caso actualmente no ha sido concluyente, ya que la Facultad Multidisciplinaria Paracentral aún no tiene un inmueble propio para brindar clases en condiciones dignas para los estudiantes.

La situación está clara, el ataque del gobierno de Nayib Bukele a la educación es frontal y la sumisión de las autoridades universitarias la romperemos con la organización estudiantil en frentes y asociaciones creadas democráticamente en las cuales luchemos por un programa estudiantil íntegro con las demandas más inmediatas, despojando los espacios organizativos de las nocivas prácticas oportunistas, sectarias o machistas y creando espacios donde la lucha por la defensa de la UES sea una tarea fundamental.

Si no defendemos la UES y dejamos que paulatinamente le arrebaten presupuesto, si no sacamos a los corruptos del poder corremos el grave peligro de perder la única universidad pública del país.

A pesar de que la virtualidad nos ha afectado, también es una oportunidad para reagruparnos en cada carrera o facultad para debatir sobre los problemas que no sólo nos afectan dentro de la universidad sino fuera de ella.

Se vienen tiempos donde el autoritarismo avanza, donde la barbarie capitalista se recrudece y la organización independiente con buena formación política, consecuente es urgente, y la UES es cuna de revolucionarios un legado que debemos seguir.

¡LA UES NO SE VENDE, SE CUIDA Y SE DEFIENDE!

¡PRESUPUESTO JUSTO PARA LA UES!

¡SACAR A LOS CORRUPTOS DE LOS ORGANOS DE GOBIERNO!

¡FUERA LOS PARTIDOS BURGUESES DE LA UNIVERSIDAD!

¡REORGANIZARNOS PARA ENFRENTAR EL PLAN DE AJUSTE CONTRA LA EDUCACIÓN!