Los trabajadores del Sector Salud mantuvieron una lucha por más de cinco semanas hasta conquistar sus demandas, venciendo la intransigencia de la ministra y la traición de los dirigentes de la Fenutssa. Sin embargo la ministra, que ha sido voceada para seguir en el cargo en el gobierno aprista, viene incumpliendo la ley. Por eso los trabajadores se preparan para regresar a las calles, impulsando además una nueva Federación.

Treinta y seis días de dura y sacrificada huelga, no han sido suficientes para que los trabajadores de salud venzan la actitud hostil e intransigente de la ministra del sector, Pilar Mazzeti.

Ella que es una verdadera "dama de hierro" cuando se trata de los trabajadores de su sector, hoy que no tiene nada que resolver se niega a cumplir con dos leyes que favorecen a los trabajadores. Pero hasta a esto se sigue negando.

En junio del año pasado los administrativos, asistenciales y auxiliares de la salud, mediante una serie de acciones de lucha obtuvieron la firma de un Acta donde el gobierno finalmente reconocía el nombramiento de los contratados y el pase de la Asignación Especial por trabajo Asistencial (AETA) y productividad a las planillas.

Desde entonces pasó un largo año donde la Mazzeti no hizo nada para cumplir con este compromiso, o mejor dicho hizo todo lo posible para impedir que se cumpliera. Para ello la pertinaz funcionaria contó con la actitud cómplice de la dirigencia del gremio, la FENUTSSA, que en lugar de asumir la defensa de sus miembros se puso del lado de ella y no movió un dedo para exigir el cumplimiento del Acta.

Las bases se autoorganizan, luchan y triunfan

Cansados de mecidas y traiciones las bases realizaron asambleas y al frente de dirigencias clasistas encabezadas por el sindicato del Hospital del Niño y el Loayza, se autoorganizaron y decidieron pelear.

Primero realizaron dos exitosos paros en marzo y después se lanzaron a la huelga indefinida el 25 de abril, medida que sostuvieron con firmeza hasta el 2 de junio. La huelga fue una pelea colosal. Además de enfrentar a esta singular ministra los trabajadores tuvieron que enfrentar la abierta traición de su dirigencia nacional que desconoció la huelga y justificó que sea declarada ilegal. Con semejante dirigencia, la huelga no necesitaba más enemigos.

Con la ilegalidad se abrió las puertas a los descuentos salariales por los días paralizados y llegaron las amenazas de despidos. No obstante la huelga se mantuvo a pie firme. Masivas movilizaciones diarias inundaron las calles. La sede del ministerio fue tomada en dos oportunidades.

En rechazo a la dirigencia nacional se intentó recuperar el local de la Federación, pero ésta fue respondida por una horda de delincuentes contratados, armados hasta los dientes, que retomaron el local. La radicalidad de la huelga llevó a la toma de las embajadas de Venezuela y Bolivia, y dejó el saldo de varios heridos.

Producto de esta heroica huelga los trabajadores lograron al final arrancar la promulgación de dos leyes: la 28744 de Nombramiento de Contratados y la 28750 de Crédito Suplementario donde se reconoce el pase de la AETA a planilla, lo que fue considerado un éxito.

La Fenutssa ya fue

Pero a la ministra ahora se le antojó desentenderse de estas leyes y pretende mantenerse en esa postura hasta el mismo 28 de julio. La situación puede tornarse hasta peor porque los allegados a Alan García la vienen voceando para el mismo cargo, lo que de ocurrir sería un agravio a los trabajadores de salud que esperan exactamente lo opuesto del nuevo gobierno: que cumpla con respetar sus derechos.

Contra esta verdadera Thatcher que actúa como un cuchillo contra la clase trabajadora, nuevamente grandes contingentes están volviendo a las calles. El 14 de junio realizaron otro Paro y anuncian nuevas paralizaciones hasta que esta ministra de marras cumpla con la ley.

Luego de esta experiencia las bases de salud también sacaron otra gran conclusión: decidieron romper con la FENUTSSA que ha devenido una agencia de Patria Roja al servicio del gobierno. En su lugar se aprestan a formar una nueva Federación, democrática, clasista y que realmente sea un instrumento al servicio de sus reivindicaciones.

PERPETUA MEJÍA, SECRETARIA GENERAL DEL SINDICATO DEL HOSPITAL DEL NIÑO
Vamos a romper con la FENUTSSA y formaremos otra federación

Compañera Perpetua Mejía ¿Cuál es tu balance de la huelga?
Nuestra huelga ha sido muy dura. Hemos enfrentado el bloqueo de los dirigentes de la FENUTSSA que actuaron en contubernio con la ministra de salud. Hemos tenido dificultades con nuestros propios afiliados que se sintieron afectados por las amenazas de la ministra y los descuentos que nos aplicaron por los días de huelga. Aún así la mayoría de la base fue conciente y luchó. La ministra no quiso dialogar con nosotros alegando que no teníamos representatividad. Pese a todo el resultado final fue positivo.

¿Qué actitud tuvo la dirigencia de la FENUTSSA?
La huelga nacional fue autoconvocada en forma orgánica por las bases sindicales clasistas cansadas de las mecidas de la Comisión Paritaria conformada por el MINSA y la dirigencia burocrática de la Federación. Estos dirigentes ganaron fraudulentamente las elecciones y expulsaron a casi todos los dirigentes de las bases clasistas, para seguir haciendo uso del dinero de la Mutual Sanitaria donde se encuentran enquistados por más de 12 años, y de los favores de la ONG CIS.

¿Qué van a hacer ahora?
Las bases hemos acordado renunciar a la FENUTSSA y estamos llamando para los días 6, 7 y 8 de Julio a un Congreso Extraordinario de Delegados de Lima, Callao y Regiones para formar una nueva organización que responda a los intereses de los trabajadores del sector de la salud.